Tiempo  7 horas 6 minutos

Coordenadas 556

Fecha de subida 17 de junio de 2018

Fecha de realización junio 2018

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1.681 m
1.167 m
0
2,9
5,8
11,51 km

Vista 183 veces, descargada 10 veces

cerca de Taniñe, Castilla y León (España)

Entretenida marcha por tierras de San Pedro Manrique (Soria), en concreto por la pedanía de Taniñe y montes del Hayedo de Enciso que culminan en el Pico Hayedo (o Ayedo) con sus 1721 metros.

En diciembre del año pasado ya hicimos una ruta desde Enciso que nos llevó hasta la cresta que hace de límite entre La Rioja y Soria. En aquella ocasión, llegamos hasta la cota 1654 y no pudimos plantearnos llegar hasta el Pico Hayedo por limitaciones de tiempo.

En esta ocasión, a las puertas del verano y con un margen de maniobra mucho mayor, nos hemos planteado llegar al pico Hayedo, con la singularidad de acceder desde la vertiente soriana lo cual nos permite superar menores desniveles que viniendo de Enciso, lo cual unido a que ni siquiera hemos recorrido doce kilómetros, hace pensar que este itinerario resulta bastante asequible para prácticamente cualquier senderista.

Los únicos puntos de dificultad se encuentran en primer lugar, en el tramo final ascendente por un cortafuegos algo empinado, que se puede sustituir perfectamente por la pista que asciende desde El Colladillo. El otro punto que puede plantear alguna duda, se refiere al descenso, ya que al ser ruta circular, precisa contar con GPS auxiliar. Si no no se cuenta con él, lo mejor es volver por el mismo camino de ida.

Nuestro planteamiento fue el de realizar una marcha muy relajada para disfrutar de cada paraje y panorámica, así como de cualquier detalle que nos ofrece la vegetación y flora de la zona.

El itinerario se inicia en la pequeña localidad de Taniñe a cuatro kilómetros y medio antes de llegar a San Pedro Manrique. La carretera es accesible viniendo desde Soria por el puerto de Oncala o bien desde Arnedo pasando por Enciso y Yanguas.

Desde Taniñe se sigue una pista coincidente con la GR-86 y que se dirige por el oeste haya un pequeño collado que en el mapa figura como cota 1275.

Desde este punto viramos 180 grados e iniciamos una ascensión suave por la cresta del mismo monte que hemos venido bordeando anteriormente y que tras recorrer poco más de un kilómetro nos conduce a la cota 1399.

Desde dicha cota y tras descender levemente, volvemos a retomar rumbo ascendente en dirección al Colladillo a 1476 metros. Desde aquí, parte la pista que nos conduce hasta la cumbre. En nuestro caso, hemos preferido subir en línea recta por un largo cortafuegos que tiene mayor pendiente y que nos obligará ha realizar algunas pausas para ir subiendo sin forzar en exceso la marcha.

El tramo final de llegada a la cumbre no ofrece gran dificultad y la llegada nos recompensa además con unas excelentes panorámicas.

El descenso lo iniciamos en dirección Sur, pero inicialmente lo hicimos por un cortafuegos en dirección suroeste que nos permite disfrutar de unas buenas vistas de la Sierra de Montes Claros y Cebollera. A los pocos metros, rectificamos el rumbo con el fin de encaminarnos hacia la senda que discurre por la antigua Cañada Real Merinas, de forma que vamos virando a la izquierda hasta encontrar dicha senda que está señalizada por hitos de piedras. En este tramo hay que tomar la precaución de no adentrarse en ninguna hondonada y cercionarse de haber alcanzado la senda.

Una vez corregido el rumbo, la bajada que en principio discurre por terreno algo irregular, se va haciendo más cómoda por un camino que discurre entre pinares en los que aprovechamos para identificar alguna seta que nos vamos encontrando.

Tras haber descendido un kilómetro y medio, llegamos a una pequeña planicie en la llamada zona de Los Bizcochos y desde la misma terminamos de descender hasta llegar a la carretera SO-630.

Desde este punto giramos a la izquierda en dirección a San Pedro Manrique (o mejor dicho hacia Taniñe). Los primeros trescientos metros los hacemos por un pinar paralelo a la carretera (que en este tramo coincide con el trazado de la GR-86), para acabar descendiendo a la misma, de forma que ya no la dejaremos hasta llegar al cruce que da acceso a Taniñe, recorriendo los últimos metros que nos llevarán de nuevo al punto de partida inicial.

La descripción detallada de cada uno de los tramos la realizamos en cada uno de los puntos de interés que mostramos a continuación.
Se trata de una pequeña localidad perteneciente al municipio de San Pedro Manrique, en el que no parece que residan más de media docena de personas. Curiosamente, muestra signos de haber sido rehabilitado en las últimas décadas, pero vuelve a mostrar ciertos síntomas de abandono. Lo que más llama la atención es la fuente que hay a la entrada del pueblo y un pequeño parque aledaño en el que sería bueno que de vez en cuando pasara algún jardinero para darle un pequeño lavado de cara. El entorno del pueblo es bastante atractivo como puede verse en las fotos que hemos incluido.
Antes de encaminarnos por el itinerario que hemos previsto, nos detenemos en una zona cercada con un amplio cesped así como puntos de aterrizaje de helicópteros. Al contrario que el parque del pueblo, por aquí sí parece que haya pasado el jardinero con el cortacesped. Además cuenta con un pequeño asador. El paraje resulta ideal para relajarse y contemplar las magníficas vistas del pico Cayo (1708 mts) y las cotas de El Otero y El Lutero, con el trasfondo de la Sierra del Rodadero y el Moncayo.
Dejamos el helipuerto y nos encaminamos ya por la ruta prevista, cuyo primer tramo consiste en bordear el monte que tenemos en dirección noreste, por una pista bien aparente que coincide con el trazado de la GR-86, hasta llegar a un punto de inflexión donde se sitúa un pequeño collado a 1275 mts de altitud. Durante el recorrido, ya nos vamos parando para contemplar la flora espontánea que surge por todo el borde de la pista y las suaves laderas que hay en el lado derecho de la misma. La zona está cubierta por prados que en esta época hacen las delicias de un rebaño de ovejas que pernoctan allí mismo.
Tras llegar a una curva cerrada, llegamos al pequeño collado que hemos mencionado anteriormente y nos encontramos con Cipri, el padre del dueño de las ovejas que hoy hace las veces de pastor circunstancial y que nos da recuerdos para los sampedranos de Calahorra con los que tiene parentesco. En este punto veremos una charca y alguna pareja de ranas que ha despertado del letargo invernal. También seguimos teniendo preciosas vistas de Taniñe y de los montes mencionados en el punto anterior. Tras la pausa viramos hacia la izquierda para enfilar la cresta que culminará en la cota 1399, por una senda bien visible.
Desde el collado descrito en el punto anterior, comenzamos la ascensión propiamente dicha, la cual trascurre por la cresta del monte en que nos encontramos en un tramo de 1300 metros hasta llegar a la cota 1399 cuya importancia no va más allá de ser sitio de paso en dirección al pico Hayedo. No resulta ser un recorrido especialmente esforzado. Además nos podremos encontrar de vez en cuando alguna seta tipo champiñón silvestre (Agaricus). La senda por la que subimos se encuentra flanqueada por un pinar y una valla ganadera. A medida que nos acercamos a la pequeña cumbre, ya vamos obteniendo buenas instantáneas de Taniñe, la Sierra Cebollera y la Sierra del Hayedo de Enciso.
Una vez que hemos llegado a la cota 1399, seguimos cresteando, de forma que inicialmente descenderemos levemente, para enseguida iniciar una suave subida en dirección a El Colladillo a 1476 mts de altitud que será el trampolín final para abordar el Ayedo. La senda es perfectamente reconocible, y en el camino nos tropezaremos con alguna caseta de registro de una conducción de agua. El Colladillo lo distinguiremos perfectamente en dirección norte. A mitad de recorrido pasaremos cerca de una torre de vigilancia de madera muy bien diseñada. Casi parece una de las que aparecen en los campamentos romanos de los comics de Asterix. Desde este tramo tendremos a la vista la cumbre del Moncayo y toda la zona de Valdeavellano con su arroyo homónimo que lleva las aguas de toda la zona, hacia el Rio Linares.
La llegada a El Colladillo resulta muy cómoda, alcanzando ya los 1476 metros. Desde aquí se pueden barajar dos opciones, por una parte para los que solo quieran ir de paseo, existe una estupenda pista que sube hasta el pico Hayedo y en el caso de que se quiera acortar camino y disfrutar de unas preciosas panorámicas durante toda la subida, existe un cortafuegos que nos lleva casi hasta la cima. Nosotros elegimos esta segunda opción. Desde el collado podemos divisar la cresta que separa Soria y La Rioja, con su cota 1654 en la que estuvimos este invierno pasado viniendo desde Enciso. Dicha cresta coincide con el trazado de la antigua Cañada Real Merinas. Para los que se planteen otras opciones, existe la posibilidad de ir en dirección sueste hacia el llamado Portillo de Taniñe bien por pista o por un cortafuegos bastante cómodo.
La ascensión por el cortafuegos es la parte más esforzada de la ruta. Se trata de remontar un desnivel de 250 metros por pendientes algo empinadas. Los que estamos un poco entrados en años siempre notamos la incomodidad. Para las/los jóvenes aspirantes esto es pan comido. Como hemos comentado anteriormente, existe una estupenda pista que nos puede ahorrar los jadeos y suspiros a los que nos obligaría el cortafuegos. La compensación que nos ofrece este tramo es que durante toda la subida disfrutamos de una magnífica panorámica de la sierra donde nos encontramos así como de la de Alcarama y la del Rodadero. También apreciamos perféctamente el valle donde se asienta San Pedro Manrique y la preciosa vista del Moncayo como telón de fondo. Durante la ascensión iremos cruzando la pista mencionada antes, la cual solo tomaremos en los últimos metros antes de llegar a la cima. Esta se nos hará perfectamente visible a mitad de recorrido por las antenas de telecomunicaciones que hay instaladas arriba.
Sin demasiada dificultad llegamos a la cima. Arriba hay una pequeña planicie con varias antenas y un mirador acondicionado para disfrutar de las magníficas vistas del entorno. En este sentido es uno de los picos más agradecidos, por cuanto se pueden contemplar panorámicas en todas las direcciones. Las mejores vistas las tenemos en dirección oeste, pudiendo identificar como puntos más elevados en el horizonte, las sierras de Cebollera y la Demanda (Pico San Lorenzo). A media distancia, tenemos Monte Real en su vertiente soriana, y si cambiamos de mirador, en dirección Noreste identificaremos Peña Isasa, Gatún y Yerga en zona riojabajeña. En dirección Este, volvemos a admirar las Sierras de Alcarama, del Rodadero y Las Cabezas. Todo con el trasfondo del majestuoso Moncayo.
Desde la cima, existe un cortafuegos que desciende en dirección Suroeste. En realidad la bajada directa hay que hacerla partiendo más a la izquierda, pero en nuestro caso empezamos por dicho cortafuegos para seguir contemplando la panorámica que hay en dirección de la Sierra Cebollera y algún pueblo soriano que se divisa como es el caso de Villar del Rio. Tras haber avanzado algo más de cien metros por el cortafuegos, rectificamos el rumbo para buscar la senda que sigue el antiguo trazado de la Cañada Real Merinas, para lo cual iremos descendiendo en oblicuo y sin gran dificultad entre pinares de reforestación hasta llegar a la senda que se distingue mejor por los hitos de piedras que por su aspecto en sí que aparece como un sendero no muy ancho.
Una vez alcanzada la senda que como hemos comentado, coincide con el antiguo trazado de la Cañada Real Merinas, iremos descendiendo por un sendero por terreno algo irregular que discurre entre los pinos. Alcanzamos una pista que cruza perpendicularmente, la cual rebasaremos sin más y seguiremos descendiendo por la cresta por la que veníamos, siempre evitando meternos en ninguna hondonada que nos desvíe del rumbo correcto. Podremos ir contemplando a media distancia, el pico Cayo y todo el parque eólico que parte de esa cumbre por las crestas que se extienden tanto a derecha como izquierda de la misma. Poco a poco la senda se va haciendo más aparente, y vemos los pinos más desarrollados. Además por esta zona suele crecer alguna seta que puede satisfacer la curiosidad de los aficionados a la micología y los que se quieran preparar un revuelto de hongos a la hora de cenar. El tramo de descenso viene a tener algo menos de dos kilómetros hasta llegar a una zona relativamente llana que describimos a continuación.
Llegamos por fin a una zona mucho más llana, por la que nos seguiremos deleitando con la floración primaveral en la que hasta las aulagas parecen hermosas. Enseguida pasaremos a otro tramo de descenso en el que el agua de las lluvias limpia la cobertura del camino y permite trazar una especie de canal natural en la roca madre (ver foto 3). Esta etapa no tiene otro secreto que el dejarse llevar siempre por la senda por la que venimos discurriendo.
Enseguida llegamos por fin a la carretera que viene de Yanguas en dirección a San Pedro Manrique. En teoría hay que tomar dicha carretera a la izquierda, pero en nuestro caso lo hicimos por un pinar que se encuentra paralelo a dicha carretera y tras avanzar unos trescientos metros volvimos a la misma, que además en este tramo coincide con la GR-86.
Seguimos por dicha carretera algo más de un kilómetro hasta llegar al cruce de devío para Taniñe. A pesar de que no nos suele atraer mucho las caminatas por carretera, en este caso sí que ofrece varios atractivos como el Moncayo enfrente nuestra, así como los prados de la zona de Cantarrabanera, que en este tiempo aparecen como una gran alfombra verde en la que pasta un rebaño de vacas de raza serrana que no hacen más que llenar gran parte del día la tripa y rumiar luego tranquilamente todo lo ingerido amen de amamantar los becerros. También nos deleitaremos con algunas plantas y su floración correspondiente que pueden hacer las delicias de los aficionados a la botánica.
Finalmente, llegamos al cruce con la carretera que viene de Taniñe que tomaremos en dirección ascendente para tras recorrer menos de 500 metros, volver de nuevo al punto de partida con la sensación de haber pasado una jornada muy entretenida y relajante.

Comentarios

    Si quieres, puedes o esta ruta