Coordenadas 16131

Fecha de subida 10 de junio de 2018

Fecha de realización junio 2018

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447 m
324 m
0
2,4
4,7
9,45 km

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cerca de La Nava, Andalucía (España)

Los valientes que se puedan y se atrevan a realizar esta ruta, de dificultad media-alta, se van a encontrar en época de lluvias con un paisaje sorprendente, virgen, salvaje, lleno de vegetación y verdor, con una gran variedad y cantidad de árboles, que parece del Norte de España.
Nuestro grupo RT-2 salió de Huelva y Palos a las 7:30 de la mañana, y un rato antes los que venían de Punta Umbría. A otros los recogimos por el camino en Beas. En esta ocasión formamos un grupo numeroso de 15 personas. En condiciones normales, la “temporada de senderismo” ya la habríamos dado por terminado, pero la frescura del tiempo, e incluso las lluvias de estos días, la han prolongado. La temperatura máxima prevista estaba alrededor de 22ºC.
No es una ruta para hacer muchos kilómetros. Es más bien una ruta corta, intensa, para disfrutar sin prisas de la Naturaleza, con un cierto grado de dificultad que hay que tener en cuenta. Contamos con la presencia de nuestro aventurero particular Francis, que nos hizo de guía , ya que unos días antes había estado investigando esta zona, junto a otros aventureros como él.
Primera parada a la entrada del pueblo en un bar para tomar café. Antes que nada, en dos coches nos fuimos dos personas al punto de llegada, a un aparcamiento muy cercano al inicio de la carretera a Encinasola, con el cruce de la N-435, donde dejamos un coche.
Sobre las 9:35 horas empezamos el senderismo desde el bar (punto 1). Nos desviamos un poco por el centro de La Nava, para que algunos que no la conocían, pudieran ver la Iglesia (punto2), la plaza y el Ayuntamiento (punto 3), etc. Salimos del pueblo por la carretera que enlaza al Norte con la N-435 (punto 4), y al llegar al puente sobre el Río Múrtigas (punto 5), junto al cruce, nos metemos a la izquierda y bajamos por una empinada y peligrosa cuesta a la orilla del río. En este punto nos sorprende una alambrada en el inicio de la bajada, pegada al puente, y que entendemos que es ilegal; menos mal que alguien había pasado antes que nosotros y había algún alambre suelto que nos facilitó el paso.
A lo largo de la ruta, siempre junto a la rivera, nos encontramos varias alambradas deterioradas que llegaban hasta el río. No comprendemos como hay personas que se creen dueños de las orillas de los ríos, y que dificultan que muchas personas puedan disfrutar de esta maravilla de la Naturaleza, ya tenemos suficientes dificultades naturales para que la mano del hombre nos ponga más. Por estas razones, esta ruta, que sin duda es una de las más bonitas de toda la provincia de Huelva (para la mayoría del grupo, sin duda es la que más nos ha gustado, con su punto de aventura) es tan poco conocida.
La ruta más común es la que sigue la rivera río arriba, desde este punto del puente, en dirección a Extremadura, pero algunos aventureros la inician en el primer puente de entrada a la Nava, que es un tramo muy difícil y peligroso. Nosotros optamos por hacer una incursión por esta parte (contábamos con la experiencia a de Francis, porque la había hecho junto a otros aventureros como él, unos días antes); desde el puente donde estábamos, giramos a la derecha y nos acercamos hasta las ruinas de un viejo molino (punto 7), pasando previamente por una casa que bien podría ser la casa del molinero (punto 6). Naturaleza salvaje en estado puro, aquí no hay caminos, aunque se nota que algunas personas se aventuran a meterse por aquí; cerca del molino, sí que se nota la mano del hombre y un camino, pero no vimos donde empezaba. Esta parte es la más espectacular de la ruta. Algunas de nuestras compañeras, empezaron a caminar por algunos tramos por el cauce del río.
Después de llegar al molino, vuelta atrás hasta el puente, y seguimos adelante. En la medida de lo posible íbamos pegados al río, y cuando no podíamos, nos desviábamos un poco a la izquierda, al interior. Siempre por la margen izquierda del río. Al no haber un camino propiamente dicho, hay tramos de senderos que unos harán por un lado y otros por otro, pero siempre irán muy cerca.
Más adelante, muy cerca al río Múrtigas vemos un cuadrado de hormigón que hace de puente sobre la N-435 y por la que desemboca un arroyo intermitente (punto 8) y unos metros más adelante, vemos un lugar por donde el río se estrecha y es el paso más fácil para cruzarlo (punto 9), que nos vamos a encontrar durante todo el recorrido. Junto a este punto, cruzaba la VEREDA DE LA NAVA, que pasaba cerca del pueblo, junto a la pequeña Ermita del Cristo. Esta Vereda está abandonada y en algunos puntos usurpada, pero que hay que recuperar. Unos metros más adelante, vemos un cruce de caminos junto al río (punto 10), pero aquí hay más anchura y agua para cruzarlo. Seguimos el camino, y a escasa distancia lo dejamos para seguir paralelo al río.
Durante el trazado, tuvimos que atravesar algunos pequeños arroyos, aparte de viejas alambradas caídas.
Poco después del cruce de caminos (punto10) llegamos a la desembocadura del Río Caliente en el Río Múrtigas. Nos desplazamos unos metros a la izquierda para vadear el Río Caliente (punto 11); lo más fácil es calzarse otro calzado y meterse en el río, como hicieron algunos componentes del grupo, pero la mayoría optamos por colocar unas piedras (hay muchas por la zona) y pasar por encima de ellas, sin mojarnos. Unos minutos de descanso para beber agua, comer frutos secos y fruta. Después de cruzar el río, buscamos un lugar por donde seguir al lado del río Múrtigas, pero el inicio es un poco complicado. Luego, algunos se metieron en la confluencia de los dos ríos y se inmortalizaron con una serie de fotos (punto 12).
Más adelante llegamos a la presa-1 (punto 13) y tenemos que salvar un pequeño desnivel a nuestra izquierda, ayudándonos entre nosotros. Seguimos caminando y nos desviamos un poco del río por un precioso campo lleno de flores en primavera; no hay caminos, hacemos camino entre la hierba, hasta llegar a la Vereda de La Nava, que en esta parte se hace visible, y por la que avanzamos durante unos metros hasta que nos desviamos a la derecha, buscando la orilla del Múrtigas.
Aunque nos desviamos de la Vereda de La Nava, más adelante hay un lugar (punto 15) donde la Vereda cruzaba al otro lado del río, y se confundía con el actual trazado de la N-435, hasta que cruzaba nuevamente el río a la izquierda por la carretera HU-9103 de Encinasola.
Avanzamos hasta llegar a la presa-2 (punto 16), que los habitantes de La Nava utilizan en verano como piscina natural. Aquí es donde nuestro guía junto a otros compañeros, hace unos días cruzaron el río e iniciaron la vuelta al pueblo, por la misma carretera nacional. En esta ocasión decidimos seguir avanzando un corto trayecto desconcido, unas veces junto al río y otros más alejados, según las circunstancias, hasta llegar al puente del inicio de la carretera HU-9103 de Encinasola (punto 17). El puente y la carretera vuelven a coincidir con el trazado de la Vereda de La Nava, pero al tratar de subir al puente nos volvemos a encontrar con una alambrada doblemente ilegal, por invadir zona del río y de la vereda, que es una vía pecuaria.
Cruzamos el puente y retrocedemos unos metros junto a la N-435 hasta llegar al aparcamiento donde dejamos un coche, sobre las 14:20 horas. Los conductores nos vamos todos en el coche a La Nava, mientras el resto de senderistas descansa junto a unas mesas bajo la sombra de un árbol, y volvemos luego tres coches para recogerlos. Llegamos al punto de partida y comemos bien en el mismo bar donde aparcamos por la mañana.
UNA PRECIOSA Y MARAVILLOSA RUTA QUE LOS QUE TENGAN ESPIRITU AVENTURERO DEBEN CONOCER, respetando la Naturaleza, dejando sólo las huellas de nuestros zapatos.
Salida desde un bar a la entrada del pueblo de La Nava
Nos desviamos un poco para acercarnos a ver la Iglesia de La Nava
Volvemos a retomar el camino, pasamos por delante del Ayuntamiento y la plaza de La Nava. Más adelante empalmamos con el trazado de la antigua N-433 que atravesaba el pueblo, antes de hacer el desvío. Y salimos del pueblo por dicha carretera,
Ya fuera del pueblo, seguimos por el antiguo trazado de la N-433 que nos lleva al nuevo desvío.
Llegamos al puente del Múrtigas, junto al empalme con le nuevo trazado de la N-433, donde comienza nuestro sendero, propiamente dicho, por el Río Múrtigas. Desgraciadamente el acceso es complicado, con una alambrada (que estaba media caida) y una corta bajada con mucha pendiente. Entendemos que es una alambrada ilegal, y no entendemos que pongan obstáculos para hacer esta preciosa ruta. Después de bajar nos desviamos un tramo a la derecha hasta un antiguo molino, que luego tenemos que desandar en sentido contrario, que es de dicicultad moderada, pero que vale la pena.
Camino del molino nos encontramos con la ruina de una casa, que Francis nos dice que es la casa del molinero, aunque todavía nos queda un rato por llegar al molino.
Y llegamos al punto final de nuestra ruta por esta parte, y nos toca volver al puente. Este lugar, con la pequeña represa es precioso. Desde aquí al puente de la entrada al pueblo, viniendo de Jabugo, es super-complicado, peligroso por caidas y arañazos, y estaba muy sucio. No lo recomendamos, aunque nuestro guía Francis, lo había hecho unos días antes, en sentido inverso, y metiéndose en algunos momentos en el agua del río
Vuelta atrás, pasamos el puente y continuamos adelante.
Seguimos avanzando por la margen del río, por tramos de senderos y algún tramo de camino. En algún punto el río se estrecha y llegado el caso, sería más fácil atravesarlo para pasar al otro lado.
Llegamos a un cruce de caminos, pero que no se puede atravesar andando sin meterse en el agua. Este punto aparece en el mapa topográfico del IGN
Y llegamos a la desembocadura del Río Caliente (que pasa por El Repilado) en el Río Múrtigas. Para no mojarnos los pies al cruzar el Río Caliente, ponemos una serie de piedras de las muchas que arrastra el río, Algunos que venían preparados, se metieron directamente en el río y luego en la desembocadura, y en otros puntos.
Atravesamos el río Caliente muy cerca de su desembocadura. Y lo mismo que antes bajamos un poco, ahora subimos un pequeño desnivel para seguir por la otra orilla y acercarnos al río Múrtigas, con las aguas del afluente.
Vamos camino de la presa 1. Pasamos por un ancho camino, que parece el lecho seco de un ramal del río. Llegamos a la presa, que es peligroso intentar cruzar; salvamos el desnivel del muro y seguimos junto a la orilla por donde venimos
A veces, al no existir caminos, te pierdes un poco. Más adelante, nos desviamos un poco de río y nos encontramos un camino que viene de la Nava, que es la Vereda de la Nava, que está perdida, aunque en este tramo es visible, y que hay que recuperar.
La Vereda de La Nava continua adelante, pero por esta zona cruza el Río Múrtigas, y coincide con el actual trazado de la N-435 carretera de Extremadura, hasta que vuelve a cruzar por un puente, al incio de la carretera de Encinasola HU-9103. También a unos metros de este primer cruce, unos metros más adelante continua a la derecha la Vereda del Muriguilla, que forma parte de la Vereda más importante de la provincia, la Vereda de Las Huervas o de las Huelvas, que arranca en Barrancos - Portugal y termina en Sevilla capital, y que coincide con el descatalogado GR-41.
Continuamos junto al Río Múrtigas, unas veces junto a la orilla y otras más al interior, hasta llegar a la presa 2 donde la gente del pueblo se va a bañar en verano, y donde hay cerca un área recreativa, donde vamos a terminar la ruta.
Salimos de la presa, intentando llegar al puente de la carretera de Encinasola lo mas cercano posible al río, pero a veces hay que alejarse un poco. Esta parte del camino era nueva para Francis, el y sus compañeros de aventura cruzaron unos días antes la presa y se fueron andando al pueblo por el arcén de la carretera N-435; vinieron en un solo coche. Cuando llegamos a la altura del puente nos encontramos otra alambrada ilegal pegada al puente, que tenemos que sortear para subir a la altura de la carretera y al puente. Seguimos sin comprender quién y por qué razones ponen estas alambradas en terrenos públicos.
Después del puente giramos a la izquierda y avanzamos por el arcén de la N-435 unos 150 metros hasta llegar al área recreativa junto a la presa 2, que hace de piscina del pueblo. Aquí dejamos un coche, nos vamos los conductores del resto, y luego volvemos con los otros coches a recoger al grupo. Comemos en el mismo bar donde desayunamos, en La Nava, donde sí dan comida entre semana. Y fin de esta preciosa ruta, un paraíso desconocido y que algunos se empeñan en mantener así con alambradas al inicio y al final, pegadas a los puentes.

Comentarios

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