Tiempo  8 horas 56 minutos

Coordenadas 926

Fecha de subida 11 de febrero de 2018

Fecha de realización febrero 2018

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1.463 m
678 m
0
5,1
10
20,3 km

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cerca de Valdevigas, La Rioja (España)

Se trata de un itinerario del que no existen referencias anteriores. Algunos de los tramos de la ruta sí que se vienen utilizando, pero podemos considerar que el recorrido en su conjunto resulta novedoso. Hay que advertir que debido a la improvisación, algunas etapas son mejorables, lo cual haremos ver en esta descripción.

El itinerario se resume en realizar un primer recorrido que discurre paralelo al Barranco de Las Bargas hasta el pueblo abandonado de Valdevigas. Desde aquí subir por la cresta del monte que hay encima de dicho pueblo por la que se denomina zona de El Paguito hasta llegar a la cresta que separa El Paguito de Las Mentiras y enfilar un cortafuegos que nos lleva en dirección norte-sur hasta el pico del Nocedillo (1525 metros). El regreso se realiza cambiando de itinerario, enlazando primero con la cota 1478, desde aquí buscamos la bajada que nos lleva a la parte superior del Barranco de Nocedillo para llegar a una pista que conduce a los Corrales de Fuentelavada y desde aquí al pueblo abandonado de La Escurquilla. A partir de dicho pueblo se hace un recorrido campo a través pasando por la zona del Alto Cerro (cota 973), Los Carrascalejos y bajada final hacia los Corrales de las Cabezas en las inmediaciones del punto de partida.

La primera etapa comienza en el kilometro seis entre Enciso y Arnedillo a la altura del Caserio de Las Bargas (también conocido como Casa del Reloj) en donde se puede dejar el coche. Se toma el camino que hay a la derecha del barranco que termina al lado del caserío para seguir por esa vertiente (izquierda en dirección ascendente) con cuidado de no meterse en una finca de nogales como hicimos nosotros erróneamente, ya que el sendero que se dirige a Valdevigas antes de llegar a la finca, remonta un pequeño barranco y lo vadea cien metros más arriba. A partir de aquí es recomendable crestear por arriba sin perder de vista el barranco principal hasta llegar a otro arroyo subsidiario que baja de la llamada Hoya Cerezo que nos obligará a rodearlo para poder atravesarlo sorteando marañas de zarzas, rosales silvestres y aulagas. Después de atravesar este arroyo nos volveremos a situar paralelos al barranco principal por terrenos de antiguos bancales de cultivo escalonados y completamente invadidos de vegetación pinchuda que iremos esquivando siguiendo los pequeños senderos que va labrando la fauna del lugar, y tras recorrer 750 metros por este tramo, ya tenemos a la vista Valdevigas, que de lejos tiene mejor aspecto que de cerca, pero renunciamos a coger cualquier atajo y volvemos a rodear otro barranco subsidiario y continuar por la ladera sin descender, buscando la GR93 que será el mejor referente que nos permita llegar a Valdevigas.
El pueblo se encuentra totalmente abandonado y solo lo habitan marañas de zarzas que nos persuadirán de seguir buscando terrenos más despejados siguiendo la GR93 hasta avistar un caserón o pajar solitario fuera del pueblo con lo cual dejamos la GR y nos dirigimos hacia el mismo para efectuar una primera parada.

La segunda etapa consiste en ascender por el monte que hay justo encima de Valdevigas y el caserón donde nos encontramos, por toda la cresta, que esta vez se sitúa a la derecha del Barranco de Las Bargas en dirección ascendente. Al principio de la subida tenemos escalones de antiguos bancales de cultivo, para dar paso más arriba a un bosque de encinas al principio más abierto, y progresivamente cada vez más cerrado e invadido por jaras. Por si fuera poco nos encontraremos con relativa frecuencia con resaltes rocosos correspondientes a los extremos superiores de estratos inclinados de roca dura que nos obligan a hacer pequeños rodeos o transitar sin correr riesgos.
Con paciencia vamos ascendiendo por esta cresta sin olvidarnos de ir consultando el GPS o aplicación equivalente en movil-tablet (IGN u Oruxmaps) con el fin de no desviarnos de la ruta. Al igual que en la primera etapa, nos será de mucha utilidad seguir el rastro de la fauna que va labrando espontáneamente sus propios senderos.
Desde esta cresta ya divisamos perfectamente la cumbre del Nocedillo que aun se encuentra a mucha distancia (ver foto segunda), pero nos podemos entretener mirando el paisaje de encinas que hay en torno al Barranco y echando la vista atrás y a la derecha divisaremos perfectamente Peña Isasa y el Pico Cabimonteros.
La ventaja de este itinerario es que las pendientes no son excesivamente fuertes, pero es obvio señalar que hemos de ir preparados con calzado y ropa adecuada para discurrir por terreno selvático.
A medida que vamos ganado altura ya vemos aparecer la nieve y cada vez nos quedamos más asombrados con las panorámicas de todo el entorno. La clave en todo momento para no equivocarse en esta etapa es no descender en dirección a ningún barranco y elegir siempre ruta ascendente que dicurrirá atravesando El Paguito hasta llegar a la cresta mayor que separa esta zona del paraje de "Las Mentiras" situado al oeste.

Una vez alcanzada la cresta mencionada, ya tenemos a la vista en dirección sur un amplio cortafuegos que enfila derecho hacia la cumbre del Nocedillo que se levanta en lo alto como un coloso, pero aún lo divisamos a una distancia de tres kilómetros y 325 metros de desnivel. También tenemos a la vista en dirección oeste Nido Cuervo, La Modorra y el Monte de Santiago, que nos traen recuerdos de otras rutas que hicimos meses atrás y cuyos recorridos se pueden visualizar en este mismo sitio web.

El primer tramo por el cortafuegos es bastante cómodo y aprovecharemos para acelerar un poco la marcha hasta llegar a una pista que discurre paralela a dicho cortafuegos o haciendo pequeños rodeos para seguir en la misma dirección, hasta alcanzar los 1410 metros de altitud a solo 115 metros de desnivel respecto a la cumbre. Durante este trayecto tuvimos la suerte de contemplar un grupo de seis ciervos que cruzaron delante de nosotros dejándonos maravillados

Desde el punto final de la pista que enlaza con el cortafuegos que conduce a la cumbre, empezamos a transitar por la parte izquierda del mismo hundiéndonos en la nieve casi hasta las rodillas y acordándonos de las raquetas que dejamos en el coche por no querer llevar más peso. A pesar de todo la ascensión dura poco más de veinte minutos y nos complace ver el tobogán de nieve que hemos dejado atrás.

En la cumbre podemos disfrutar de la vista de multitud de puntos geográficos casi todos en la provincia de Soria: picos aledaños de la Sierra de Santiago - Monte Real, La Sierra de Montes Claros (Pico Avellanosa), las estribaciones de Cebollera, La Sierra de Alba (Oncala) y La Sierra del Hayedo de Enciso (Pico Ayedo).

Trás las obligadas fotos en la cumbre, emprendemos camino de regreso que realizamos cambiando el rumbo en dirección Sureste que nos conduce por un amplio cortafuegos a la cota 1478 que alcanzamos sin apenas dificultad excepto la incomodidad de hundirnos más de la cuenta en la nieve. Esta última cota junto al Nocedillo conforma el llamado Alto de la Cerrada.

Tras completar este tramo realizamos un primer descenso por la continuación del cortafuegos que veníamos recorriendo y que nos conduce a una pista forestal . Tomamos la dirección izquierda de la pista pero enseguida la abandonamos para bajar por la nieve campo a través paralelos al Barranco de Nocedillo para poder alcanzar otra pista que lo cruza cuatrocientos metros más abajo. Esta pista nos permitirá llegar a los corrales de Fuentelavada tras pasar dos cruces y coger el desvío de la derecha en ambos. Nosotros no llegamos a pasar por ninguno de los dos cruces ya que nos salimos de la pista para ir campo a través hacia los corrales citados, con el inconveniente que supuso sortear un tramo de unos doscientos metros plagados de jaras y que solo pudimos esquivar gracias a los estrechos pasos que va labrando la fauna del lugar.

La siguiente etapa discurre entre los corrales citados (parecen un auténtico poblado abandonado) y el pueblo de La Escurquilla sin ninguna dificultad salvo la de no pisar más barro de la cuenta. Durante este tramo divisaremos perfectamente la Sierra del Hayedo de Santiago (Pico Ayedo) y el Alto de la Cerrada que vamos dejando atrás. También nos deleitaremos contemplando las crestas y encinares de la zona de El Paguito que ascendimos en el camino de ida. A mitad de esta etapa pasaremos junto a un pequeño merendero estival que al parecer en época invernal se utiliza más como merendero para el ganado, a juzgar por la gran cantidad de forraje, barro y excrementos que vimos en su entorno, con lo cual preferimos realizar el avituallamiento un poco más adelante (una manzana y un trago de agua). En algunos tramos podemos permitirnos coger pequeños atajos sin abandonar la pista que nos ha de conducir al pueblo. En los últimos tramos de esta etapa contemplaremos las paredes de la Presa y la zona oeste de Enciso junto al parque temático de El Barranco Perdido cuyo futuro no adivinamos muy alentador. El que quiera barrancos perdidos que siga esta ruta que vamos relatando.

Al llegar a la parte alta de La Escurquilla se nos plantea la diatriba de seguir bajando hasta la carretera que viene de Enciso o rodear el pueblo por arriba. Tras sofocar un conato de motín de mis compañeros (estas cosas suelen ocurrir en las últimas etapas y son fruto del cansancio, pero donde manda patrón no manda marinero), ordeno ir por arriba y me equivoco estrepitosamente en mi decisión ya que tuvimos que sortear de nuevo pasos estrechos entre zarzas, barranquillos y escalones. Hubiera sido más práctico bajar a la carretera y subir por la continuación de la misma al mismo punto al que finalmente llegamos rodeando el pueblo por arriba.

Tras rebasar por completo La Escurquilla, el siguiente planteamiento es el de discurrir campo a través en dirección al punto de partida pasando por varias elevaciones de casi 1000 metros (Alto Cerro y Los Carrascalejos).

En este tramo, el primer punto de referencia es la cota 973 que ya divisábamos desde la Escurquilla. Tras superar esta pequeña elevación nos dirigimos a la siguiente cota más próxima, la 971 en dirección norte cruzando la GR93. Antes de subir a dicha cota podemos contemplar de nuevo el pueblo de Valdevigas a menos de un kilómetro. El próximo punto de referencia es otra cota 971 situada en dirección Este a la que podemos dirigirnos tras haber ascendido la cota en la que nos encontramos (opción que seguimos nosotros) o bien continuar por la falda sur del monte en que nos encontramos (camino más corto). En cualquier caso llegaremos a un pequeño collado que en el mapa viene como punto 936 y desde aquí ascenderemos por la ladera de la última cota de la jornada (971) sin llegar a la cumbre y rebasándola por el lado derecho.

Al llegar a la cresta de dicha cota ya divisamos el punto de partida con la referencia de los llamados Corrales de las Cabezas a los que nos dirigiremos campo a través por la cresta que asciende desde dichos corrales, nunca por el barranco. Este último tramo de algo más de un kilómetro no plantea ninguna dificultad, salvo la derivada del cansancio tras tantas horas de andadura. De los Corrales de las Cabezas solo quedan quinientos metros más que discurren por terreno mucho menos empinado con lo cual damos por finalizada la ruta.

Como siempre, recordar que resulta imprescindible contar con accesorios para saber en qué punto nos encontramos y localizar todas las referencias que hemos ido describiendo (GPS, aplicación android, brújula, o mapas si nos gusta manejarlos). Nosotros utilizamos los mapas que vienen en aplicaciones para Android (IGN u Oruxmaps) utilizando tablet o móvil de al menos 5,5 pulgadas de pantalla.

Comentarios

    Si quieres, puedes o esta ruta