Tiempo  8 horas 52 minutos

Coordenadas 4111

Fecha de subida 9 de diciembre de 2018

Fecha de realización diciembre 2018

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1.911 m
1.278 m
0
6,1
12
24,22 km

Vista 171 veces, descargada 12 veces

cerca de Parauta, Andalucía (España)


 Amplio trazado circular que nos llevará por las cumbres más renombradas de la Sierra de las Nieves, los peñones del Canalizo, Enamorados y Alcazaba, completando el recorrido con el ascenso a su punto alto, el Torrecilla (1.919m). Todo ello desde el Cortijo de los Quejigales, recorriendo parajes y magníficas veredas al noroeste de la sierra como la cañadas de las Ánimas, Canalizo, los Horcajos, Froncaire y del Cuerno.

 Como la gran parte de los trazados al noroeste del parque, partimos del amplio aparcamiento del Área Recreativa de los Quejigales, mañana soleada, sin viento, y que nos ofrecerá una jornada con las mejores vistas, desde las cumbre, de las variadas veces que hemos pisado la sierra.
 Comenzamos por el camino de los Quejigales, dejando de lado el pequeño puente que nos da paso a la Cañada del Cuerno, camino que dejaremos para el retorno.
Nosotros por ahora nos moveremos siempre en dirección este por la vereda trazada bajo las cañadas que irrumpen bruscamente al norte de la Meseta de Quejigales.
 Trayecto cómodo que nos deja sobre las estribaciones de Los Coloraillos, allí donde tenemos las magníficas vistas del flanco norte de la sierra, dominando la cabecera del río Turón, el Peñón de Ronda y la despoblada Sierra Hidalga.



(Cañada de las Ánimas y Peñón de Ronda, desde Los Coloraillos)



 Dejando a nuestra la derecha la senda que remonta la Cañada de las Ánimas hasta el Pozo de Nieve, avanzamos al frente en inmersión por la zona media de la cañada, prestando atención a nuestro camino que se obstaculiza a veces por la caída de árboles. Sin complicaciones pasamos junto a la Covacha del Manijero y damos paso a la Cañada del Canalizo, ya atacando el primer ascenso del día hacia su peñón.
 Cruzamosel arroyo a la par que nos topamos con la Fuente del Canalizo, de aquí un corto y acusado ascenso nos izará hacia nuestro primer objetivo.



(Sierra Hidalga y Sierra de Grazalema en segundo plano, desde la Cañada del Canalizo)



 La traza que seguimos nos conduce al Puerto del Canalizo, la abandonaremos unos pasos antes para conseguir la cima y panorámicas del Peñón del Canalizo.



(Vista al norte, desde el Peñón del Canalizo)



 Damos la espalda a Sierra Hidalga y desde el puerto buscamos la escueta senda que asciende hacia los Ventisqueros a la umbría de la loma del Canalizo. La vereda que dejaremos a nuestra izquierda se pierde en busca del Puerto de la Cañada de Hornillos, ofreciéndonos una infinidad de variantes posibles hacia la vertiente norte.
 En continuo ascenso enlazamos con la senda que viene desde el Puerto de Saucillo con destino a Peñón de los Enamorados y Torrecilla, viramos a la derecha y enfilamos nuestro camino hacia el peñón. Sobre el collado de Ventisqueros, tendremos que abandonar la clara senda para conseguir la segunda cumbre del trazado, el Peñón de los Enamorados, y las magníficas panorámicas de hoy.



(Vista al este, desde el Peñón de los Enamorados)



 Anotada la cima del peñón, volveremos sobre la vereda y avanzamos ahora hacia la Meseta de Quejigales. Un versión menos agresiva del recorrido sería completar la aproximación al Torrecilla por la senda balizada del parque, nosotros no meteremos de lleno en una variante menos transitada que nos llevará por las rampas de Los Horcajos, la Cañada de Froncaire, el Puerto de los Valientes y la loma del cerro del Torrecilla.
 Por ello, una vez en la encrucijada, nos desviaremos a la cabecera de la Cañada de las Carnicerías, senda con dirección al Mirador de Caucón y que volveremos a dejar antes que se precipite la cañada.
 Ahora, una estrecha vereda nos lleva por las faldas de Los Horcajos, siempre con las altivas paredes del Tajo de la Caína al otro lado de la Cañada. Flanqueamos el cerro de la Cueva del Oso y aparece ante nosotros la espectacular caída del espolón de Fatalandar, allí donde la Colada del Tejo se aferra a sus paredes.
 Un simple paso, asegurado con una cadena, nos permite introducirnos de lleno en la amplia Cañada de Froncaire y sus enormes ejemplares de pinsapos.



(Colada del Tejo y Fatalandar, desde la entrada a la Cañada de Froncaire)



 Nos llevará ahora el ascenso por la cañada, vereda que se dibuja por el flanco del cerro del Torrecilla y en dirección al Puerto del Pozuelo, donde volveríamos al contacto con la senda balizada de ascenso a la cumbre.
 Pero hoy atacaremos la cima de modo distinto, poco antes del puerto viraremos prácticamente 360º para trazar la diagonal de ascenso hasta el Puerto de los Valientes, ya sobre la dorsal que dibuja el cerro. Desde aquí atacaremos la cumbre por su cuerda.
Aunque podemos sobrepasar la pequeña arista que se interpone en nuestro camino en cresteo, para ganar tiempo nos decidimos por flanquear el escollo a media ladera, terreno descompuesto y avance dificultoso, pero sin duda, más rápido que el cresteo.
 Una vez alcanzado el collado sobre la loma al otro lado, el ascenso se simplifica, volviéndose bastante más cómodo y ya con la poblada cumbre a tiro de piedra.



(Vista atrás en el ascenso por la cuerda del Torrecilla))



 Poco tiempo nos separa de conseguir la emblemática cumbre del Torrecilla, de nuevo con especiales panorámicas de todo lo que nos rodea, destacando la visual sobre el Estrecho de Gibraltar y las cumbres al norte de Marruecos.
Como suele ser habitual, la poblada cumbre pronto nos invita a proseguir nuestro camino, descendiendo por la senda hasta el Pilón de Tolox.



(Vista al sur desde el Torrecilla)



 Reponemos fuerzas y emprendemos el cierra del circuito hacia nuestro cuarto y último objetivo, el Peñón de la Alcazaba. Por delante, unos metros sin trazas claras de vereda, pero sin objeciones teniendo siempre el peñón en el punto de vista.
Nos tocará buscar nuestros pasos más cómodos sobre el canchal que nos separa, atravesando la suave Cañada de los Pilones y aproximándonos por su loma divisoria.



(Torrecilla y Peñón de la Alcazaba, durante su travesía)



 Poco a poco nos acercamos a nuestro hito, atacando la mole por su flanco derecho según llegamos, eso si, necesitaremos de una pequeña trepada para situarnos sobre el Peñón de la Alcazaba y tener la majestuosa vista sobre el valle de río Verde y el cerro del Torrecilla.



(Torrecilla, desde el Peñón de la Alcazaba)



 Conseguido nuestro último objetivo, volvemos sobre la loma y no la abandonaremos hasta que nos deje junto a la misma vereda de la meseta, con el repetidor como referencia.



(Mirada atrás al Torrecilla y Peñón de la Alcazaba, en la senda del Puerto de los Pilones)



 Sobre la marcada senda y el Puerto de los Pilones nos despedimos de las cumbres serranas, entrando al descenso a Quejigales por la Cañada del Cuerno.



(Descenso a la Cañada del Cuerno)



 Otro de tantos enclaves que nos guarda la Sierra de las Nieves, descendiendo rápidamente por la senda que recorre la cañada bajo enormes pinsapos.
Nos vamos acercando a su puerta norte, sobre el bosquete del Cortijo de los Quejigales, por donde completamos el trazado con las últimas luces del día.



(Pinsapar de Ronda, Cañada del Cuerno)



Nos vemos en las montañas.

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