Tiempo  7 horas 44 minutos

Coordenadas 2819

Fecha de subida 23 de enero de 2018

Fecha de realización enero 2018

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1.383 m
754 m
0
3,4
6,8
13,56 km

Vista 351 veces, descargada 18 veces

cerca de Villaluenga del Rosario, Andalucía (España)


 Travesía integral de la cuerda caliza de Sierra del Caíllo, dentro del Parque Natural de la Sierra de Grazalema.
 En el trazado serrano nos esperan siete cerros, incluido su punto de referencia, el Navazo Alto o Caíllo, 1.395m. Nos movemos sobre la dorsal que separa los pueblos de Benaocaz y Villaluenga del Rosario. Como recorrido de transición tenemos la vereda que discurre por la Manga de Villaluenga, a veces junto a la carretera entre Villaluenga del Rosario y Benaocaz.


 Optamos por el amplio aparcamiento de Villaluenga del Rosario como punto de partida, comenzando la marcha paralelos a la carretera en dirección a Benaocaz. Tras un buen trecho pegados al asfalto, la vereda de la Manga de Villaluengase despega unos metros a la izquierda. Más adelante tendremos que cruzar la carretera y caminar junto a la valla hasta el extremo donde encontraremos una cancela.

 Damos por finalizado el paseo por la Manga y una vez cruzamos la cancela, nos adentramos por el extremo meridional de la sierra. Aunque podríamos atacar la dorsal por distintos sitios, para entrar en calor nos decantamos por enfilar el ascenso por la cañada que nos remonta hasta el mismo extremo de la cresta.



(Benaocaz, desde el inicio de la travesía a la Sierra del Caíllo)



 Ya sobre la cresta caliza, ganamos las vistas a buena parte de la sierras vecinas, Benaocaz y Ubrique. Al sur, un cielo limpio nos acerca el perfil de Los Alcornocales, el Peñón de Gibraltar y tierras africanas.



(Benaocaz, Sierra de la SIlla y valle de Fardela, desde el Hacho del Caíllo)



 Nosotros damos la espalda a tan codiciadas vistas y emprendemos la travesía que nos trae.
 Ahora, con los tajos que se levantan sobre Benaocaz, abajo a nuestra izquierda, remontaremos la arista de los tajos hasta el primer hito de la travesía, el Cintillo. Seguimos avanzando en ascenso con la misma tónica, haciéndonos con el segundo cerro, el Hacho del Caíllo.
 Desde aquí, por primera vez asoma la dorsal que nos separa de la cumbre de la sierra, el Navazo Alto.



(Dorsal hacia el Navazo Alto)



 Un acusado ascenso, con alguna que otra pequeña trepada, nos llevará a ganar altura por la dorsal hasta el mismo pedestal del vértice geodésico del Navazo Alto o Caíllo.



(Dorsal hacia el Navazo Alto)



 Epicentro del trazado, nos queda la segunda parte de la cuerda, muy diferente a la primera, y ya dominando en todo momento los Navazos.
Como enlace, el descenso rápido por la senda que sube hasta el Navazo Alto de Villaluenga del Rosario, tocando tierra en el Puerto del Ahorcado, desde donde atacaremos el cerro vecino, el cuarto de la serie caliza.



(Cerro del Ahorcado, Majanos y Fardelejas, desde el descenso al Puerto del Ahorcado)



 Sin llegar a cruzar el murete que corta el puerto, nos disponemos a remontar el cerro contiguo, el cerro del Ahorcado, por su cercanía al puerto, por donde bien nos parece, alcanzando su punto alto en pocos minutos.



(Majanos y Fardelejas, desde el Cerro del Ahorcado)



 Desde el otero, frente a nosotros, y dando la espalda al macizo del Navazo Alto, la pequeña dorsal de los Majanos. Un fuerte descenso en busca del paso que nos permite tocar el pequeño navazo entre los cerros.
En tierra firme, nos decidimos a retroceder unos metros para entrar a la dorsal por su extremo y remontar hasta el primero de los cerros, y quinto de la lista, el Majano Bajo, con un gran hito en su cumbre, al igual que el próximo y cercano Majano Alto.



(Cerro del Ahorcado y Sierra de las Viñas, desde los Majanos)



 Un corto descenso y atacamos el séptimo y último cerrillo, que vigila la Cañada de Peralta, desde donde tenemos las mejores vistas de los tajos del Encinar y Pardeja (pared del Fardelejas, un de los ascensos más técnicos que encontramos en esta parte de la sierra)



(Majano Bajo, Cerro del Ahorcado, Puntal de la Raya y Sierra de los Pinos, desde Majano Alto)



 Desde la cumbre, abandonamos terreno calizo en busca de la vereda de los Navazos. Un descenso acusado y sin trazas, como en casi todo el recorrido de la dorsal, pero bastante cómodo según vamos descendiendo.
 Por fin enlazamos con la vereda, bien pisada, y la enfilamos en dirección a Villaluenga del Rosario.



(Vereda de vuelta a Villaluenga del Rosario)



 Tras salir de la pequeña cañada por la que discurre la senda, la senda faldea en descenso hasta tocar la vereda empedrada paralela a la carretera. Sólo nos queda virar y entrar al pueblo, restando escasos metros del aparcamiento que tomamos esta mañana como punto de partida.

 Nos vemos en las montañas.

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