Tiempo  8 horas 59 minutos

Coordenadas 3224

Fecha de subida 29 de octubre de 2018

Fecha de realización octubre 2018

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1.223 m
589 m
0
3,2
6,4
12,86 km

Vista 277 veces, descargada 15 veces

cerca de Ríogordo, Andalucía (España)


 Trazado circular corto, pero muy entretenido e intenso, que nos llevará a conseguir las aristas y cumbres de los Tajos de Sábar, según el orden de ejecución, Tajo de Gómer, Tajo de Doña Ana y Tajo del Fraile, siendo éste, el punto más elevado del recorrido.
 Caminaremos, y treparemos, por este pequeño complejo calizo, abrupto y panorámico, recogido en el Arco Calizo Central de Málaga. Nos encontramos inmersos en una jornada gris y nubosa, que nos privará de buena parte de las vistas periféricas, y en algunos momentos andaremos bajo una intensa lluvia de aguanieve y un gélido viento del norte.

 En esta ocasión tendremos el punto de partida junto al Cortijo de Auta, sobre el camino forestal que engloba la Ruta de la SIerra y que une los pueblos de Alfarnatejo y Riogordo.
Para llegar a este punto, desde la carretera de Riogordo, unos kilómetros de camino en buen estado, pero con las lluvias de estos días tiene puntos embarrados y podemos complicarnos el paso con un turismo.

 Abandonamos nuestro vehículo, esquivando el Cortijo de Auta por un pequeño puente sobre el Arroyo de la Cueva. Al frente aguarda impasible la cara sur del Tajo de Gómer, nuestro primer objetivo. Nos aproximaremos primero por una rodada, desviándonos por una linde manteniendo siempre la cresta caliza al frente.
Una última rampa, entre arbusto y matorral, nos deja a las puertas del ascenso.



(Aproximación cara sur al Tajo de Gómer)



 Ya en el acercamiento hemos dibujado visualmente la primera parte de la subida, atacando el flanco sur, el más amable, desde nuestra izquierda, trazando una diagonal.
Entramos de lleno en terreno calizo, montañero, ganando altura y vistas hacia la Axarquía.
 Superado un escueto collado, pasamos sobre un pasillo lateral, sin complicaciones, pero siempre atentos frente a la caída que ya gana importancia. Una fuerte rampa nos situará a media ladera, dando un respiro y con la arista a tiro de piedra.



(Sierrezuela del Rey y arroyo de la Cueva, desde el ascenso al Tajo de Gómer)



 Si seguimos algunos hitos que nos orientan en la subida, éstos nos llevan por la vía directa a la cumbre. Nosotros nos decantamos por el cresteo de la corta y espectacular arista, así que atacamos el espolón este del tajo, alcanzando con algunas trepadas el extremo de la dorsal.
 Ya tenemos la visual del complejo calizo de los Tajos de Sábar, a nuestra izquierda el Tajo del Fraile y a la derecha el Tajo de Doña Ana. Detrás la Sierra de Enmedio con su pico, el Vilo, continuando hacia levante con la Sierra de Alhama, la Maroma y la amplia Axarquía.
 Volvemos la mirada sobre la arista y cresteamos hasta el otro extremo, donde un pequeño buzón nos acredita el paso por el Tajo de Gómer. Ahora, con las vistas tapadas del Arco Calizo Central, desde el Chamizo hasta Peña Negra.



(Tajos del Fraile y Doña Ana, pico del Vilo y la Maroma, desde el Alto de Gómer)



 Iniciamos el descenso, retranqueamos unos metros sobre la arista y descubrimos a nuestra derecha una pequeña canal que nos ayudará a descolgarnos de la dorsal hasta la ladera que pisamos en el ascenso.
Tendremos que desandar la primera parte del ascenso, pisando de nuevo tierra firma donde empezó todo.
 Aunque el recorrido "tradicional" para enlazar con la pareja de cumbres restantes nos llevaría a rodear el Tajo de Gómer por su cañada al norte, vemos factible su ejecución por la cara sur, avanzando siempre pegados a las paredes y enlazando veredas de ganado con algo de trabajo.
Nuestra primera intención es tomar el barranco que nos separa del Tajo de Doña Ana, pero metidos en este su remonte se antoja complicado, pero avanzando unos metros más adivinamos terreno agradecido para emprender el ascenso a la segunda cumbre del día.
 Salvamos cómodamente un pequeño tramo de ascenso y a nuestra derecha parte una empinada canal tapizada, vía por la que continuaremos hasta que se vuelve inviable a la altura de la covacha donde mismo parte la canal.
 Ahora tendremos que buscar la forma de remontar por la izquierda, según el sentido de la marcha,ya así avanzar en continuo ascenso hasta lograr caminar por la dorsal que forma la sierra.
La imponente vista atrás del Tajo de Gómer no nos dejará indiferentes.



(Tajo de Gómer, desde el ascenso al Tajo de Doña Ana)



 Poco a poco nos acercamos a su punto alto, tras pasar un pequeño collado, nos metemos de lleno en la arista y alcanzamos la cima del Tajo de Doña Ana.
Recorremos la arista del tajo en su parte alta, bastante llevadera, y la abandonaremos cuando ésta comienza su caída.
Viramos nuestros pasos con el collado de las agujas como punto de referencia, caminando a media ladera bajo los primeros envites de lluvia helada que nos espera.



(Sobre la arista del Tajo de Doña Ana)



 Nos alejamos de la dorsal y vamos a parar al collado que separa dos pequeños morrones calizos, desde aquí, una nuevas e impresionantes vistas del Tajo de Gomer.
Continuamos el descenso entre las agujas y la vista retiene la dorsal del Tajo del Fraile, meditando durante el descenso por dónde atacaremos y por dónde abandonaremos su cumbre.
 Tocamos el alargado valle que separa las dos líneas de sierra, ya con la idea de nuestro recorrido, pasamos junto a los muros de un redil, una era y por la cancela que nos permite sobrepasar el vallado.



(Tajo de Gómer, desde el collado de las agujas)



 Con el punto de entrada a la arista más o menos claro, nos aproximaremos pegados a la valla que tenemos a nuestra derecha y cuando pisemos de nuevo roca, trazaremos una diagonal a izquierdas hasta alcanzar la dorsal. En estos metros nos encontramos una empinada rampa y arbustos.
 De nuevo sobre roca, los metros de ascenso hasta la arista se vuelven más cómodos a pesar del granizo y la ventisca que aprieta por momentos.



(Tajos de Doña Ana y Gómer, desde el ascenso al Tajo del Fraile)



 Sobre la arista, azotados por un frío viento del norte que nos da de costado, completaremos el cresteo en ascenso hasta hacernos con la cima del Tajo del Fraile, y punto más alto del recorrido.
 Al norte, el pequeño pueblo de Alfarnatejo, al sur, de nuevo, la pareja de cumbres vecinas, ya visitadas.



(Sobre la arista del Tajo del Fraile)



 Para el descenso, y cierre del recorrido, nos quedamos con la cañada que aboca a las ruinas de un cortijo y el camino de Alfanatejo_Riogordo que nos lleva de vuelta al coche.
Pero primero nos quedará el descenso desde el Tajo del Fraile, buscando nuestros pasos el descenso directo por la loma que apunta al Tajo de Gómer. En la bajada irán ganado importancia la silueta del tajo, al que hoy le hemos trazado una panorámica 360º en toda regla.



(Tajo de Doña Ana, desde el descenso del Tajo del Fraile)



 Rastreando algunas trazas de vereda de cabras, descendemos rápidamente para ir a caer unos metros más abajo del collado que separa ambas sierras, ya inmersos en la cañada bajo las imponentes paredes a la umbría del Tajo de Gómer.
 Nuestro camino seguirá el curso de la cañada, obviando una senda más definida que se despega a la derecha.
Una vez dejamos atrás los último envites de la sierra, nuestra senda se torna rodada y pasamos junto a las ruinas y pilas del cortijo.



(Sierrezuela del Rey, desde la cañada de descenso)



 En nada cruzamos el Arroyo de la Cueva y enlazamos con el camino rural de la Ruta de la Sierra, virando al sur dirección Riogordo.
No dejaremos de caminar por el embarrado camino, perdiendo las vistas de los tajos entre las nubes, hasta volver al punto de partida.



(Vista atrás a los Tajos de Sábar, desde el camino de la Ruta de la Sierra)



Nos vemos en las montañas

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