Coordenadas 1064

Fecha de subida 28 de marzo de 2019

Fecha de realización marzo 2019

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4.252 m
2.094 m
0
8,5
17
34,14 km

Vista 182 veces, descargada 8 veces

cerca de Romerales, Quindío (Republic of Colombia)

PRINCIPIOS BÁSICOS
1) Si vas a la montaña cuídala, no arrojes basuras y tráete como mínimo la que lleves.
2) Respeta a los moradores de las zonas, a los animales y a las plantas que veas por el camino.

Nota: el nivel de dificultad señalado es completamente subjetivo.


Valle del Cocora – Finca Berlín – Cedral

Manifiesto:
Me he extendido un poco más de lo acostumbrado en este relato, si solo necesitan los datos, pueden omitir toda esta carreta ya que estos están al final, a quiénes lo lean espero no aburrirles, espero les sirva. Saludos.
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De tiempo atrás tenía la intensión de poder realizar esta travesía: salir del Cocora en el Quindío y llegar al Cedral en Risaralda. En un primer momento la pensé para 3 días pero por diversos compromisos nunca pude tener el tiempo, así que me animé y me mentalice para realizarla en 2 días y fue así como se logró llevar a cabo esta ruta, la que exploré a mediados de octubre del 2018 y que repetimos hace pocos días en marzo del 2019.
Iniciamos esta ruta en el Valle del Cocora por el camino que conduce hacia la Finca La Argentina, allí como siempre doña Gloria nos atiende muy formal, nos ofrece un rico caldo de papas y aguapanela, saciamos nuestra fatiga y descansamos un par de minutos, faltaba poco más de la mitad para nuestro objetivo. Continuamos el camino a un paso moderado con la mente puesta en la Finca Buenos Aires, nuestro objetivo inmediato. Este tramo se me hace fuerte y sobre todo agotador. En la finca Buenos Aires, actualmente se encuentra el señor Enrique y su esposa Blanca, han recuperado algunos espacios de la casa y poco a poco la van mejorando, ofrecen hospedaje, alimentación y zona de camping desde el mes de noviembre 2018 (al final dejó números de contacto). Hacemos un pequeño break en este bello paraje antes de iniciar nuestro ascenso al páramo. Poco después de haber ascendido el tramo más pendiente del páramo empieza acompañarnos la lluvia, forramos nuestros cuerpos y mochilas y continuamos con la mente fija en el punto conocido como la “Línea”, lugar que delimita el departamento del Quindío y el de Risaralda. En un primer momento se había pensado ascender al Cerro Chispas para después seguir hacia Berlín, sin embargo, por la lluvia todo se encontraba cubierto de neblina y nuestros ánimos habían diezmado ya a estas alturas, así que simplemente empezamos a descender el serpendeante camino que nos conduciría ahora sí a nuestro primer gran objetivo: La Finca Berlín. Recorrer este sendero nos toma casi 1 hora y media, la lluvia siempre estuvo de nuestro lado, algunas veces más fuertes otras tantas muy suave, pero siempre fiel y constante durante todo este trayecto. El camino estaba muy liso, con mucho pantano lo que hizo un poco más difícil el descenso. La finca se encuentra en un hermoso valle y desde muy arriba la habíamos logrado atisbar razón por la cual deseábamos llegar prontamente a ella. Llegamos a nuestro objetivo muy húmedos, con las botas muy “frías” y empantanadas, allí nos esperaban Diego Machete y María, su esposa (al final dejo números de contacto). Nos ofrecen un rico tinto para calentar los ánimos y nos alojan en su bella casa.
Aquí en este punto me parece pertinente mencionar que María y Diego son una pareja joven, muy formales y atentos, ofrecen los servicios alimentación y hospedaje, pueden hospedar aproximadamente 10 personas. Tengo que decir que de todos los hospedajes campesinos que conozco en el PNN este es para mí el más “limpio” y organizado. Los camarotes están muy bien tendidos y las cobijas huelen a “soflan”, cosa que me sorprendió gratamente. La cocina impecable y María se esfuerza por ofrecer a los huéspedes un esmerado servicio, obvio con las limitaciones que ofrecen estos parajes, pero siempre con una actitud muy calidad y cordial. Pasé una noche muy cómoda, me costó un poco calentar las 5 cobijas que me eché, pero fueron las suficientes para aislar cualquier brote de frío. A las 5 de la mañana el gallo cantó y siguió cantando cada vez más desafinado hasta que logró hacerme perder el sueño y desear no haberle escuchado nunca, por un momento imagine toda su belleza y altivez metidas en una olla. Poco después de haber recibido esta mañanera serenata me dispuse a levantarme. Fue gran motivo de sorpresa ver el hermoso día despejado con el cual comenzábamos esta mañana y por un momento pensé que la alegría que yo sentía era equiparable a la del tenor que minutos antes había entonado sus mejores notas como bienvenida del nuevo sol.
Empezamos a despejarnos y organizar con mucha parsimonia las mochilas y demás chécheres que solemos llevar a la montaña. Mientras tanto en los fogones María empieza a preparar el desayuno y Diego ordeña con ligereza a sus consentidas vacas. Se hospedaban junto con nosotros un grupo de turistas alemanes acompañados del guía de montaña Fredy con quienes departimos gratamente en la noche y en la mañana historias y demás impresiones que como caminantes y viajeros solemos llevar, esta vez no en las mochilas sino en nuestras cabezas. Fredy nos cuenta con gran elocuencia la historia de las Tarahumaras, corredoras de una comunidad indígena de Mexico, famosas por recorrer grandes distancias en “chanclas”, dejando muy pero muy lejos de ellas a las “Vibran”, a las “Salomon”, entre otras famosas que se suelen disputar esos primerísimos lugares en las carreras de montaña.
La mañana transcurría gratamente, los rayos de sol y el mismo sol engalanaban este majestuoso amanecer, que nos hizo olvidar por completo el agua del día anterior… pero solo fue un olvido, al poner nuestros calientes pies en las mojadas botas aterrizamos nuevamente a la realidad. Era hora de coger nuestros útiles y montarnos en el camino que nos conduciría al Cedral. Bajamos en poco más de 4 horas, como lo habíamos planeado, la Chiva ya estaba full… pero aún así lograron acomodarnos en ella. Así, terminamos una vez màs esta aventura, con la serenidad y tranquilidad de haber recargado nuestros cuerpos y mentes de la bondadosa energía y armonía que solo las montañas pueden proveernos.

D A T O S C O N T A C T O
FINCA BERLÍN
Diego Machete: 321 6294751
NOTA: indispensable llamar para hacer la reservación. Dejar mensaje de voz, suelen devolver la llamada.
FINCA BUENOS AIRES
Enrique: 3122761538
Blanca: 3155396109
NOTA: solo tienen habilitados 2 camarotes para 4 personas. Indispensable llamar. Tienen señal de Movistar en la finca así que preferible marcar al número de la sra. Blanca.

FINCA LA ARGENTINA
Don Javier: 320-7251072
Nota: dejar mensaje. Indispensable hacer reservación tienen prioridad las Agencias de turismo.
parquing

Valle del Cocora

Valle del Cocora
refugio

Finca Buenos Aires

Finca Buenos Aires
refugio

Finca Berlín

Finca Berlín
Waypoint

La Línea

La Línea
Waypoint

Ascenso Páramo

parquing

El Cedral

refugio

Finca Jordán

Finca Jordán
Waypoint

Finca La Argentina

FINCA LA ARGENTINA

Comentarios

    Si quieres, puedes o esta ruta