Coordenadas 1199

Fecha de subida 27 de junio de 2019

Fecha de realización junio 2019

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458 m
24 m
0
1,7
3,3
6,68 km

Vista 48 veces, descargada 6 veces

cerca de Beniopa, Valencia (España)

26 de junio de 2019 – Ruta circular para visitar al vértice geodésico Falconera de 456 metros de altura, subimos por la parte este, que tiene una pendiente empinada, desde la urbanización Molló de la Creu, pasamos donde se encuentran la mayoría de las cuevas y bajamos por la parte oeste y sur, en una bajada más suave.
Además del nombre oficial, a este vértice también le llaman el Molló de la Creu porque había una cruz que ya no existe y otros le llaman el Cervino Ibérico, por su silueta un poco parecida a la del Cervino Alpino.
Como la ruta es circular se puede iniciar desde varios puntos accesibles con el coche. Queríamos dejar el coche en la urbanización Molló dela Creu, pero viniendo desde Gandía la carretera tiene línea continua en ese punto y lo hemos dejado unos metros antes de llegar a la urbanización, apenas hemos cruzado por debajo de la autopista. Es un punto desde donde tenemos la mejor vista del pico Falconera y donde la silueta se parece más al Cervino.
Para llegar hasta el punto de inicio, viniendo desde la N-332, al llegar a Gandía hay que tomar la salida dirección Barx, por la CV-675 y apenas cruzar la autopista dejar el coche en la parte izquierda, cerca hay unos contenedores de basura.
Esta ruta la hicimos el verano pasado y nos gustó mucho, especialmente la subida desde la urbanización hasta la cima, aunque es un poco dura, pero se compensa con las vistas panorámicas que vamos viendo.
Desde el año pasado hemos comprobado que la senda de subida está muy mejorada, ha sido pintada recientemente con puntos rojos y blancos, en algunos puntos donde había que usar las manos para hacer pequeñas trepaditas han colocado escalones y está mucho más pisada
En la subida el recorrido está bien señalizado con pintura de varios colores, blanco, rojo y naranja, es importante seguirlos porque el GPS pierde la señal en varias ocasiones debido a los acantilados y en la bajada está bien marcada con puntos de pintura azul.
Iniciamos la ruta y caminamos unos metros hasta entrar en la primera calle de la urbanización (carrer del Margalló), caminamos hasta el final de la calle, donde empieza a elevarse y salimos por un callejón estrecho para coger una senda indicada con puntos de pintura y a veces con alguna fita, en medio de gran masa forestal.
Está senda es bonita de caminar y está bien cuidada por los escaladores hasta llegar a la pared vertical, que pasamos por la parte de abajo, luego empieza la parte más empinada y se sucedan las trepadas o casi trepadas, porque para subir es suficiente con apoyo de las manos, los palos hay que plegarlos porque molestan.
Al salir de la urbanización la primera cueva que pasamos en la de la Xurra, que está vallada para proteger a una colonia de murciélagos que anidan en su interior.
A partir de la pared vertical debido a la composición del terreno se van sucediendo los pequeños abrigos, con algunas pequeñas cuevas y a partir del final de la pared vertical encontramos la cueva de la Recambra, de mayor tamaño, es original porque tiene dos pisos y en la parte superior una abertura al exterior a modo de chimenea y a la que ya no es necesario hacer una trepada para acceder porque han colocado escalones.
Luego continuamos subiendo siguiendo las señales de pintura y pasamos junto pequeños abrigos.
Subimos más y hay que estar atentos a una senda que sale a la derecha y en 60 metros se llega a la cueva del Abismo, es la más espectacular de todas, está situada en pleno cortado, con algunos restos de excrementos de conejos.
Volvemos hacia atrás y seguimos subiendo unos metros para coger otra senda a la derecha que en otros 60 metros nos lleva al mirador.
Se puede llegar hasta la piedra final del mirador, aunque los que tengan vértigo deben abstenerse. En los días claros se pueden obtener unas panorámicas espectaculares de toda la costa hasta el Montgó, pero hoy nos ha salido nublado y tenemos poca visibilidad.
Llegamos al collado desde donde podemos contemplar en primer plano perfectamente el Molló, subimos la parte final hasta la cima y como la niebla va en aumento, incluso cae agua pulverizada, pues no podemos ver nada de nuestro alrededor y nos perdemos las vistas tan lejanas que podemos ver en los días claros.
Luego la bajada es por la senda que suelen hacer la mayoría de la gente, una senda bonita de caminar, señalada con puntos de pintura azul, fácil de seguir.
Pasamos por un desvío a la derecha, que está tapado con piedras, desde donde se puede ascender a un Molló de 451 metros de altura, ida y vuelta por mala senda, que nosotros no cogemos.
Caminamos 250 metros más y también por un desvío a la derecha podemos visitar la cueva de las Maravillas, es una senda de ida y vuelta de 500 metros y un desnivel de 100 metros, con un descenso muy brusco, donde hay que hacer varias trepadas importantes, de bajada y de subida. El recorrido está indicado con puntos verdes y cuando se llega a la cueva adelante posibilidad de coger un desvío a la derecha en brusco descenso, para visitar la cueva de las Maravillas. El descenso es de ida y vuelta, en total son de 500 metros, pero con un desnivel de más de 100 metros. Se hace por senda, indicada con puntos de pintura verdes, pero la mayor parte del este recorrido tiene trepadas importantes. Al llegar a la cueva vemos que no es profunda, más bien parece un gran abrigo, en el que caen gotas de agua de la parte superior y muy usado por escaladores que han abierto varias vías para ascenso, donde se pueden ver los puntos de anclaje en la roca y el acceso lo hacen por la parte de abajo.
Siguiendo la senda llegamos a una urbanización, donde empieza el asfalto, pero cuando llegamos aquí el descenso importante ya está hecho y siguiendo la suave pendiente cruzamos por debajo de la autovía, seguimos por la vía de servicio, volvemos a cruzar la autovía y llegamos al punto de partida.

Comentarios

    Si quieres, puedes o esta ruta