Tiempo  17 horas 43 minutos

Coordenadas 31991

Fecha de subida 6 de mayo de 2015

Fecha de realización mayo 2015

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1.448 m
378 m
0
26
52
104,42 km

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cerca de Ponferrada, Castilla y León (España)

Un año mas vuelvo a Ponferrada, con poco entrenamiento por culpa de un par de pequeños problemas en estos dos últimos meses en el tendón rotuliano, un problema de gemelos que me obligaron a abandonar en las LXVII Millas Romanas en Mérida y para terminar hace poco mas de una semana el fisio me provocó una micro rotura, y todo en la pierna izquierda. Axial y todo esta es la quinta vez que afrontaré esta prueba. Tan solo fallé en la primera edición por desconocimiento de la misma. Al igual que el año pasado vuelven a adelantar la salida otra media hora, con lo cual la salida está prevista para las 8:30 y tenemos que entrar en el cajón en principio como muy tarde a las 08:15.
Estaba previsto salir directamente desde casa para la prueba, pero el día previo a la prueba decidimos buscar un alojamiento en las inmediaciones por culpa del niño. Para el levantarse a las 4 de la mañana iba a ser muy duro (para mi tengo que reconocerlo también). Así el viernes adelanté trabajo pasando por el Toralin a recoger el dorsal, con lo cual el sábado me llegó con levantarme a las 7:00. Llegamos a Ponferrada con el tiempo justo para desayunar, aquí me encuentro con un par de amigos, y juntos nos encaminamos al cajón de salida. Ya dentro me encuentro con otros muchos compañeros conocidos, en ninguna de las ediciones anteriores me encontré con tantos amigos.
Me subo a las bancadas para intentar ver a blacbay que en principio se encuentra en algún punto con su bici, pero yo no consigo verle entre tantos ciclistas (el me comentó después que el a mi si me vio en las bancadas). Aprovecho para sacar varias fotografías, el ambiente es impresionante, David nos da las ultimas instrucciones, bajo para el campo y doy un pequeño paseo y aprovecho para seguir saludando a la gente conocida que me voy encontrando.
A las 8.30 empiezan a salir los participantes de BTT, cuando salga el ultimo iniciaremos nosotros la marcha. Quince minutos después salimos nosotros, me despido de mi esposa, de mi hija, y de Borja tenemos previsto vernos en Puente Domingo Flores.
Como siempre la mayoría de mis compañeros salen corriendo, supongo que queda más bonito por las calles de la ciudad realizarlo así, sin embargo yo lo hago como siempre, andando, cuando encuentre alguna bajada ya trotaré un poquito. La marcha es muy larga y hay que saber dosificarse.
Paseando por las calles de Ponferrada vemos un detalle que nos hace gracia. Las calles están cortadas al trafico y un señor con un “sin carné” que salía de un aparcamiento pasa olímpicamente del policía municipal que le mandaba aparcar y el señor daba la impresión que se le quería dar a la fuga. Las personas con una cierta edad que tardan mucho en reaccionar. Al final paró y supongo que se llevó una buena bronca del policía municipal.
En estos inicios voy charlando animadamente con Santi y con Xil. Unos momentos va uno delante, y en otros va otro, pero inconscientemente estoy realizando el camino con ellos. Voy cómodo y a pesar de que nos lo estamos tomando con excesiva calma continúo con ellos. Ya conozco estos caminos y les voy comentando lo que nos iremos encontrando en todas las zonas que conozco de ediciones anteriores.
En el inicio subiendo vamos andando, llaneando vamos a un paso un poquito más rápido y bajando hacemos algún que otro tramo a trote cochinero.
Poquito a poco los kilómetros van cayendo, cada vez que pasamos por un avituallamiento comemos algo y bebemos, y disfrutamos con la alegría y los ánimos que nos da el publico y los voluntarios de esta zona.
Llegamos a las Medulas, este año han cambiado el avituallamiento por culpa del duatlon (según me enteré después por las redes sociales un autentico fiasco). Allí tenemos personajes vestidos de época y aprovechamos para hacernos unas fotos para el recuerdo con esta gente. Comer algo y seguir camino de Puente de Domingo Florez en donde me espera mi gente. En la bajada empiezo a sentir una molestia en el pie izquierdo. Alguna piedrecilla que se me coló. Me paro, me descalzo y supongo que habrá salido. Vuelvo a ponerme en marcha y otra vez igual. En esta ocasión saco incluso el calcetín y la plantilla de la zapatilla, pero no encuentro absolutamente nada. Continuo con la sensación de la piedra en la zapatilla, en Puente DF me tocará cambiarme las zapatillas. Mi familia empieza a preocuparse, estoy tardando más de lo previsto, y se ponen en contacto conmigo. Les digo que voy bien pero un poco mas lento de lo previsto. Cuando llego ellos hace ya tiempo que han comido y nos están esperando con unos buenos bocatas de jamón serrano y unas cervecitas. Pasamos por el control y a comer. Antes de comer me descalzo, llevo un problema en el pie y quiero airearlo. Comemos y después a tratar de ellos, después de revisarlo bien a fondo no vemos nada en el pie izquierdo, únicamente el juanete me está dando un pelin la lata, al sacar el calcetín del pie derecho una uña se me queda ya allí pegada.
Después de cerca de media hora de parada seguimos camino, empieza la primera variación de la jornada, no subimos a Trones, ahora toca arrancar hacia la gran subida, son 25 kilómetros en la que apenas te encuentras con una pequeña bajada hacia Yeres, por suerte al contrario que en las dos ultimas ediciones no tenemos tanto calor, el día está nublado y la temperatura es muy buena, así y todo hay un todo terreno que sube por estas pistas con botellas de agua para quien las necesite. Al poco de salir de Yeres nos alcanza Marcos, consigo convencer a Santi para que se vaya con el, el se encuentra muy fuerte y veo que con Xil y conmigo va muy “frenado”, con lo cual tira con el. Nosotros seguimos con tranquilidad, Xil no está en su mejor momento, lleva unos días con antibióticos y se le nota, así y todo pasito a pasito seguimos ascendiendo.
Llegamos al avituallamiento de La Braña, allí está Santi tomando algo, según parece se perdió. El sigue delante y nosotros nos paramos un momento a comer y beber algo. Algún participante incluso se atreve a anestesiarse con un poquito de alcohol. A mi me toca rellenar de nuevo el camel, hasta el siguiente avituallamiento de Ferradillo tendremos el mayor espacio sin avituallamientos, oficialmente son 13 kilómetros. Esta es la parte nueva que nos pusieron, así pues a disfrutar de la misma. Vamos pasando a gente que se encuentra bastante cansada. En la primera parte de la marcha/carrera hay que saber dosificarse, es muy corrible y te puede pasar factura al llegar a la prueba de verdad que empieza en Puente DF. Pasamos este avituallamiento y nos encontramos con algún avituallamiento no oficial. En uno de estos nos encontramos de nuevo con Santi. Empiezan a caer unas gotas, pero por ahora no es gran cosa. En el avituallamiento de Villavieja me tomo un caldito de jabalí, está muy bueno con el toque justo de sal y picante que me hace falta. Una pequeña subida y de vuelta a bajar. Al acercarnos a Santalla (aproximadamente a 1 kilómetro) les digo a mis compañeros de fatigas que voy a tirar más rápido ya que me están esperando. Me pego un sprint y allí les esperaré con tranquilidad mientras doy buena cuenta del jamoncito, del chorizo, de la tortilla, de la oreja, de los huevos… vamos que arraso con todo lo que me encuentro por delante. Después de medio cenar me tomo un café y listos para seguir. Ya estamos llegando al final. Nos despistamos y cuando quisimos darnos cuenta Santi se había quedado atrás, con lo cual seguimos tranquilos hasta Toral de Merayo. Aquí nos ofrecen un chocolate caliente que aceptamos y tomamos con mucha calma. A estas horas yo ya debería estar entrando en Ponferrada, pero….
Llegando a Ponferrada al igual que el año pasado nos llevan por el interminable paseo del río Sil. Ya estamos a punto de finalizar. En meta me espera mi familia. Incluso Borja me está esperando para atravesar la meta conmigo.
Por fin acabé esta nueva aventura los 101 Km. según mi GPS se convirtieron en 104,53 km. y el tiempo oficial en 17 horas y 42 minutos. Media hora más tarde que el año pasado y prácticamente la misma distancia.
Ahora me toca pasar a recoger los regalos de finalista. La medalla, la camiseta y como en años anteriores el diploma supongo que podré bajármelo en los próximos días.
En la pagina Web de la organización decía literalmente “Será imprescindible pasar por todos los controles para poder recoger los recuerdos en la meta. Al finalizar la carrera deberá haber pasado por todos los controles para poder tener derecho a los premios y recuerdos que se entregan por finalizar la misma (camiseta técnica de finalista, medalla, diploma y trofeo -a los tres primeros de cada categoría-)” La medalla me la dieron, creo que las que sobraron del pasado año, una igual únicamente cambiaba el color que en esta ocasión es amarilla y el año pasado roja. Las primeras medallas indicaban la edición a la cual pertenecían (II, III y IV), ahora ni eso, y en esta al igual que en todas las anteriores continuo sin saber en que modalidad participé. En cuanto a la camiseta me dice David que este año no hay. De pizza ya ni hablamos, a la hora en que llegamos solo quedan las cajas vacías tiradas en la entrada (Tal y como estaba previsto, pues estaba anunciada pizza hasta la medianoche).
Una buena ducha, comentar las incidencias con los amigos que allí están y para casa.
Realmente con el poco entrenamiento que hice este año me encuentro bastante mejor de lo que pensaba. De algo tendría que servir ir tan tranquilo durante toda la prueba.
Revisando la revista de este año he visto que al igual que el año pasado volvieron a utilizar varias fotografías mías de la edición del año 2013.
La organización bastante bien, lo único que creo repito todos los años es que tienen que estudiar poner mas salado en los avituallamientos y pensar en poner avituallamientos mas sólidos mas temprano. Los que vamos más lentos no podemos estar hasta tan tarde comiendo barritas y dulces. Este año el trayecto lo encontré bastante bien marcado, claro que como comenté ya empiezo a conocer bastante bien el camino, y en caso de duda recurro siempre al GPS.
¿Qué decir de los voluntarios? Nada. De 10 siempre con una sonrisa y animándote, al igual que la gente que te encuentras por las calles de las distintas localidades por las cuales pasas. Un recuerdo especial para Triana de Santalla que me mandó un par de recados para David Pacios y los cuales evidentemente fueron dados a la llegada.
Por el camino encontré muchas botellas vacías y envoltorios varios, principalmente de geles. Podríamos ser un poquito más limpios. Un envoltorio o una botella vacía no pesan tanto para llevarlo con nosotros.
Algo que tengo que agradecer especialmente es el cariño de mi esposa y de mi hija que fueron siguiéndome en coche por estos y por otros caminos para que no me falte de nada en ningún momento, principalmente dándome ánimos para seguir en los momentos en que te puedes venir abajo. Esto no hay nada en el mundo que lo pague.
Clasificación marcha 166 de 335 – Marcha veterano B Masculino 22 de 72

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