← Parte de VIA DE LA PLATA - Sevilla - Carcaboso (Plasencia) - Junio-2014

 
-
-
432 m
201 m
0
11
22
43,91 km

Vista 931 veces, descargada 35 veces

cerca de Villafranca de los Barros, Extremadura (España)

Salimos a las 6 del albergue y recorrimos el pueblo siguiendo las flechas amarillas. El tramo hasta Torremejía es fácil y en principio bonito con los campos de viñedos perfectamente cuidados, pero cuando llevas 5 km seguidos de viñedos se empieza a hacer un poco monótono. Vimos amanecer en los viñedos, muy bonito, hice algún HDR con el sol saliendo con la compacta que esperó que quede bien. Cuando llevas 10 km viendo viñedos la cosa se empieza a hacer más aburrida, pero a los 20 km ya pides por favor que cambie el cultivo y el paisaje. Nunca había visto, ni siquiere en La Rioja, tanta extensión de viñedos, impresionante, estamos en la cuenca del Guadiana y aunque no es tan famoso como otras zonas, aquí se tiene que producir mucho vino.

Pasa os cerca de Almemdralejo que es la capital del vino de la comarca, pero no entramos porque había que desviarse 4+4 km y no está la cosa para hacer km de más. Por el camino nos alcanzó la madrileña que había salido un poco más tarde y se pensaba quedar en Torremejía, llegamos hasta allí juntos, en total 27 km, casi sin parar y a toda velocidad, así llegamos, claro, que tuvimos que para un rato a reponer fuerzas. Torremejía no tiene mucho que ver, no merece la pena dedicarle mucho tiempo.

Nos quedaba la última parte, desde allí a Mérida unos 15-16 km pero después de la parada y del esfuerzo del primer tramo se nos hizo un tanto cuesta arriba y sufrimos para llegar a Mérida. Al final llegamos a las 5, cansados y con mucho calor.

La entrada en Mérida es bastante fea, por un camino de mala muerte entre naves y muros semiderruidos hasta que se llega al río, entonces la cosa cambia. El río Guadiana en esta zona está precioso, hay mucho arbolado y muchas adelfas en flor en las riberas y en las islas centrales, una vista muy bonita. Y luego la vista del puente romano impresiona, tiene una longitud de 800 m, en buen estado de conservación y atravesarlo es una experiencia evocadora de lo que debió suponer en la época romana hace 2000 años. Curiosamente nos encontramos un rebaño de cabras que cruzó el puente con nosotros como sí tal cosa, aquí el transporte del ganado y las vías pecuarias siguen teniendo su importancia.

El albergue no es muy bueno como albergue, aunque está en un sitio bonito, al lado del río y es un antiguo molino por debajo del cuál sigue pasando agua del río. Cenamos en la plaza mayor de Mérida y a las 9 estábamos en la cama, aunque hasta las 10 no dejaron de entrar y salir otros peregrinos, que en esta ocasión eran bastantes más, creo que éramos más de 10.

Ver más external

Comentarios

    Si quieres, puedes o esta ruta