Tiempo en movimiento  una hora 54 minutos

Tiempo  2 horas 42 minutos

Coordenadas 1784

Fecha de subida 20 de abril de 2019

Fecha de realización abril 2019

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61 m
-2 m
0
2,7
5,3
10,68 km

Vista 70 veces, descargada 4 veces

cerca de Pobeña, País Vasco (España)

Punto de partida: Pobeña.
Espacio protegido:
Época recomendada: Todo el año.
Elementos de interés: El pasado minero que esconden estas dos vías verdes así como las sensacionales vistas hacia la playa de la Arena y especialmente hacia el litoral cantábrico.
Tipo de camino: Pista de hormigón. La única complicación del trayecto serán las escaleras del principio. Cabe reseñar que la ruta es la unión de dos vías verdes diferentes. La de Itsaslur, que parte desde Pobeña con una longitud de 3,8 kilómetros y la del Piquillo, con salida desde la localidad cántabra de Ontón de 1,5 kilómetros de recorrido aproximadamente.
Servicios: En la playa de la Arena hay unos cuantos bares-restaurantes ideales para tomarte algo al acabar el trayecto. La playa de la Arena cuenta con una parada de Bizkaibus, correspondiente a la línea A3321 (Portugalete-Playa de La Arena-Muskiz).

Descripción del itinerario.

En un bonito día primaveral decidimos realizar uno de los paseos más chulos que se pueden efectuar por la franja cantábrica. Entre Cantabria y Euskadi se ha aprovechado el recorrido del antiguo ferrocarril minero para convertirlo en un precioso paseo colgado frente al mar.

El inicio desde Pobeña se las trae. Partiremos desde el parking de la localidad que se encuentra a la izquierda de la playa de la Arena, donde surge un camino entre una casa roja y un contenedor, camino que será nuestra vía verde (figura 1). El azulejo de la entrada nos informará sobre la vía de Itsaslur (figuras 2 y 3).

Empezaremos con sudores pues tendremos que ascender sobre cien escalones bastante pindios, eso sí, será el único esfuerzo al que tendremos que hacer frente (figura 4). Tras superarlas tendremos unas vistas tremendas de la playa (figuras 5 y 6).

El camino se encamina, en un desvío que tomaremos hacia la derecha (figura 7) en dirección a la punta del Castillo, donde se encuentran los restos de las primeras infraestructuras mineras que veremos a lo largo del recorrido (figuras 8, 9 y 10).

Seguidamente y recuperando la horizontalidad del sendero, comprobaremos un par de poleas que sirvieron para la extracción de algas como se explica en las figuras 11, 12 y 13.

El itinerario sigue ofreciendo recursos visuales y a la izquierda de la senda se puede distinguir la formación geológica de un pliegue (figuras 14 y 15). Estos pliegues se formaron en la etapa cretácica a partir de las calizas sedimentarias. Al variar el nivel del mar estos pliegues quedaron expuestos a la acción erosiva de las olas del mar produciendo su estado actual.

La vía verde se introduce poco a poco hacia el interior, buscando el parking de "La Juncosa" un lugar ideal para hacer barbacoas (figuras 16, 17, 18, 19 y 20). En esta zona observaremos la única vegetación arbórea que existe a lo del trayecto; será la encina y algún que otro alcornoque.

Saldremos del parking, continuando las flechas amarillas típicas del Camino de Santiago tomando un desvío hacia la derecha que nos llevará a otras instalaciones mineras abandonadas. Será el complejo minero de las minas de Josefa y Celedonia (figuras 21, 22, 23 y 24).

Tras cruzar el límite fronterizo entre Bizkaia y Cantabria entraremos en una nueva vía verde, la del Piquillo. La tónica será la misma que antes: un bonito paseo de hormigón pegado al acantilado pero un tanto descuidado (figura 29).

La vía verde del Piquillo recorre el mismo trazado que hacia el ferrocarril minero que transportaba el mineral desde las Minas del Hoyo-Covarón, en Vizcaya, hasta el Piquillo, donde se encontraba el cargadero de mineral, para su posterior embarque. Lo más atractivo de esta parte del recorrido será cruzar el túnel de la Galerna (figuras 25, 26 y 27) y la ensenada de Ontón (figura 28).

La ida de nuestro recorrido finaliza muy cerca del cargadero del Piquillo donde se pueden distinguir los restos de las antiguas instalaciones (figuras 30 y 31).

Impresiones.

Paseo ideal para realizar a lo largo de la mañana o la tarde conociendo el pasado minero que sostuvo buena parte de la economía de esta zona. El recorrido no presenta mayores dificultades que la de subir los escalones. Es apta para todas las edades. A lo largo de la vía verde hay múltiples fuentes y merenderos para parar en cualquier momento. Por poner una pega al itinerario quizás sea la ausencia de sombras, por lo que no es recomendable hacerla en plena ola veraniega.

Comentarios

    Si quieres, puedes o esta ruta