Tiempo en movimiento  2 horas 27 minutos

Tiempo  4 horas 33 minutos

Coordenadas 1956

Fecha de subida 13 de enero de 2019

Fecha de realización enero 2019

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1.207 m
853 m
0
2,8
5,6
11,28 km

Vista 48 veces, descargada 3 veces

cerca de Villarroya, La Rioja (España)

Paseo por el término de Villarroya, pasando por varios parajes emblemáticos como son el pico Gatún, el nevero restaurado, la cresta del parque eólico y su famoso carrascal.

En sí se trata de una ruta bastante asequible para cualquier aficionado/a al senderismo por cuanto el desnivel acumulado apenas alcanza los cuatrocientos metros y la distancia total no suponen más de doce kilómetros. El único tramo algo esforzado se encuenta en algo más de doscientos metros de cortafuegos empinado para subir a la zona de cima del Gatún que suponen solamente sesenta de desnivel.

El itinerario parte de la localidad de Villarroya justo en el punto en que llega la carretera al pueblo de forma que, enseguida nos salimos del pueblo en dirección al noroeste donde divisamos el pico Gatún (foto1).

El único camino que encontraremos nos lleva hasta una chopera aledaña al barranco principal del término, de modo que empezaremos a flaquear el mismo siguiendo un camino perfectamente trazado, hasta situarnos en las inmediaciones de un amplio romeral que ocupa la ladera de la falda baja del Gatún hasta que localicemos a la derecha una senda que comienza a ascender en dirección norte y que atraviesa la falda baja hasta llegar a la pista ancha que da acceso a los vehículos al parque eólico.

Tomamos dicha pista pero en dirección oeste hasta que lleguemos junto a un cortafuegos que asciende hacia la cumbre. Tomamos dicho cortafuegos y sin llegar a al extremo superior, nos desviamos a la izquierda para bordear un minibosquecillo de forma que así podremos disfrutar de una buena panorámica con Peña Isasa de frente.

Bordeamos el bosquecillo para alcanzar enseguida una pista forestal que llega hasta el mismo pico del Gatún, pero antes bajaremos por la pista cuarenta metros para disfrutar de un excelente mirador que nos ofrece una preciosa vista del Valle del Cidacos.

Volvemos a remontar por la pista los apenas doscientos cincuenta metros que nos quedan para llegar a la cumbre y allí nos detendremos a contemplar unas buenas vistas del Moncayo, Alcarama, Isasa y algo más alejados otros picos de la zona soriana de Oncala y el Hayedo de Enciso.

Seguidamente proseguimos la ruta por la senda que sigue a la pista por la que hemos venido, de forma que enseguida avistaremos un antiguo nevero restaurado en el cual haremos otra pequeña parada y acto seguido iremos hacia el primero de los aerogeneradores del parque eólico que recorreremos a continuación.

La siguiente etapa se limita a caminar por el parque eólico (foto 4) y aprovechar para contemplar buenas panorámicas tanto al norte como al sur de la cresta donde se alinean lo aerogeneradores en un recorrido de unos dos kilómetros y medio hasta localizar un senda que desciende en dirección sur para adentrarse en el bosque de carrascal.

Una forma de cercionarnos de que la senda es la correcta es que hemos de contabilizar dieciséis molinos desde un extremo hasta la senda incluyendo los que estén algo retirados del camino.

Un vez en la senda seguiremos otros dos kilómetros y medio de descenso primero, por un tramo de senda poco ancha pero muy bien trazada y posteriormente tras llegar a un cruce veremos una gran explanada con una pista bastante ancha que se dirige al Corral de Ordoyo (foto 5).

Desde aquí seguimos en dirección sur bordeando el carrascal que tendremos a nuestra derecha hasta que lleguemos a un cruce en el que hay algún panel informativo.

Desde este cruce, cambiamos el rumbo en dirección oeste para emprender camino de regreso a Villarroya.

Durante estos últimos tramos, primeramente hemos de caminar entre carrascas a ambos lados algo más de un kilómetro pasando previamente por un cruce, con cuidado de no desviarnos a la derecha de modo, que conservemos siempre rumbo oeste (no dejar de llevar nunca la brújula).

Casi al final del tramo por el carrascal llegaremos a otro cruce de caminos con un cartel informativo que indica la dirección para ir hacia una encina centenaria que a priori no forma parte de nuestro recorrido pero cuya visita es factible.

A continuación seguimos por el mismo camino que llevábamos para acceder a una zona más abierta con cultivos y por la que seguiremos caminando medio kilómetro para llegar a una pequeña balsa en la que podemos detenernos para hacer una pequeña pausa (foto 6).

Seguidamente reaunudaremos la marcha para terminar de recorrer el kilómetro de camino que nos queda para llegar a Villarroya. Este último tramo se encuentra también en campo abierto y el camino a seguir no ofrece ningún género de dudas. De hecho también constituye parte de una ruta anunciada en los paneles turísticos y que tiene como objetivo llegar a unos antiguos abejares (en sentido contrario al que llevamos nosotros).
Accedemos desde Arnedo o desde Grábalos por la LR-123. Se trata del segundo municipio de La Rioja con menos habitantes a pesar de que su accesibilidad es buena. Nada más llegar al pueblo aparcaremos en las inmediaciones de la plaza de la iglesia y tras equiparnos convenientemente saldremos la carretera para cruzarla y adentrarnos en el campo (foto4). Desde el pueblo ya vemos en toda su dimensión el pico Gatún así como la cresta del parque eólico (foto2). Algo más alejado en dirección este divisaremos el pico de Yerga (foto 3). Al tener el Gatún a la vista, procedemos a encaminarnos en dirección al mismo previo paso por un merendero y una chopera que ya tenemos a la vista (foto 5).
Después de cruzar el barranco, llegamos a un antiguo lavadero (foto 2), hoy en día reconvertido en merendero. El camino continua flanqueando la chopera (foto 1) que hay en el trazado del barranco por el que discurre el arroyo que recoge las aguas del Gatún. Posteriormente, el camino se separa de dicho barranco para aproximarse al límite suroeste del amplio romeral que cubre toda la falda baja (foto 5). Simplemente hemos de dejarnos llevar por el camino hasta que encontremos una senda a la derecha que nos permita internarnos en la zona del romeral.
Después de recorrer unos novecientos metros desde la zona del lavadero, encontramos el punto desde el que sale la senda en dirección norte hacia la solana del Gatún cubierta por un amplio romeral (foto 1) y surcada por barrancos poco profundos. A medida que vayamos superando unas pendientes que resultan bastante cómodas, podremos ir parando para contemplar una bellas panorámicas que van desde la Sierra de Alcarama (fotos 2 y 3) hasta la Sierra del Moncayo (foto 4), y en primer plano la Sierra de Peñalosa (foto 4) justo delante de la comarca de Igea y Cornago. En dirección suroeste distinguiremos la Sierra del Hayedo de Enciso (pico Ayedo), que apreciamos en la foto 5 medio tapada por nubes. Esta etapa de transición nos permite ir ganado algo de altura sin tener que realizar una esfuerzo exigente.
La senda que atraviesa el romeral, acaba llegando a una ancha pista que da acceso al parque eólico, de modo que si viramos a la derecha llegamos al primer aerogenerador y la cresta este del Gatún que en realidad sería la opción más cómoda. Sin embargo optamos por virar a la izquierda en sentido contrario con el fin de llegar a la base de la cresta oeste, lo cual nos proporcionará alguna ventaja añadida, como es la de pasear junto a las moles de conglomerados (fotos 1 y 4) que sostienen la cima del Gatún. Seguiremos teniendo a la vista las panorámicas que ya mencionamos en el punto anterior y además nos resultará particularmente atractivo un barranco que baja perpendicularmente a la cumbre (foto 3). El punto final de este tramo, se situará en el extremo oeste del Gatún junto a un empinado cortafuegos que sube casi hasta la cima.
Siguiendo por la ancha pista (foto 2), llegamos hasta el extremo oeste de la falda del Gatún propiamente dicha (foto 1) de forma que nos encontraremos con un cortafuegos que asciende hasta la cima. Procedemos a remontar dicho cortafuegos sin prisas ya que hemos de superar un desnivel de casi sesenta metros un tanto empinados (foto 4). Una vez recorridos unos ciento noventa metros del cortafuegos, dejaremos de ascender y viraremos a la izquierda para encontrar un pequeño sendero que hace un rodeo sin apenas pendiente y además nos proporciona una bella panorámica en la que podemos distinguir Peña Isasa (foto 3) y hacia la izquierda y más alejado el pico Ayedo que en la foto 5 vemos parcialmente tapado por nubes. Seguiremos el sendero hasta encontrar una pista que recorre la cara sur de la cima. Antes de dirigirnos a dicha cima, aprovecharemos para visitar un precioso mirador situado en el extremo de un cortafuegos que sube por la cara norte y que describimos a continuación.
Accedemos al extremo del cortafuegos que sube por la cara norte (foto 1) y nos encontramos un precioso mirador natural que nos ofrece a la vista una buena instantánea del Valle del Cidacos, pudiendo distinguir perfectamente diversas localidades como Arnedo, Quel, Autol, Calahorra y Pradejón. Tampoco será raro que encontremos alguna bandada de buitres merodeando por el contorno y que nos ofrecen un bello espectáculo en su ir y venir (fotos 2 y 3).
Dejamos el mirador y volvemos a la pista que recorre la cumbre por el lado norte, de modo que enseguida y sin apenas esfuerzo tendremos a tiro de piedra la punta geodésica del Gatún (foto 5) sobre un montículo de conglomerados. Desde la cima, asistimos a unas bellas panorámicas de todos los puntos de interés que ya hemos ido mencionando anteriormente: Sierra de Alcarama (fotos 1 y 2), Sierra de Peñalosa (más cercana que la anterior, ver foto 1), Peña Isasa (foto 3) y los montes sorianos (fotos 4 y 5).
Después de alcanzar la cumbre, volvemos a la pista por la que hemos llegado y seguimos en dirección este para descender por la cresta opuesta, y antes de terminar la bajada, viraremos a la derecha (foto 1) para visitar un antiguo nevero muy bien restaurado y que es de visita obligada ya que en el mismo podremos entender como se construían y se utilizaban en tiempos en los que la única fuente de hielo eran la nieve comprimida que se almacenaba en pozos profundos como el que podemos visitar aquí (fotos 2 y 3).
Tras llegar a la base del Gatún por el lado este, nos situamos junto al primero de los aerogeneradores que conforman el parque eólico (foto 2) que ocupa toda la línea de la cresta que se prolonga desde el Gatún en un recorrido de unos seis kilómetros. En nuestro caso solo recorreremos dos kilómetros siguiendo la pista que va recorriendo el parque. A lo largo del recorrido disfrutaremos de buenas vistas a un lado y otro, de forma que hacia el norte tenemos el Valle del Cidacos a su paso por los términos de Arnedo y Quel (foto 5). Hacia el este tenemos la sierra de Yerga con un promontorio aislado, la Peña de los Ahorcados (foto 3) y algo más cerca una laguna (foto 1) situada junto al monte de La Pellejera. Toda la ladera sur se encuentra cubierta por un bosque de carrascas (fotos 1 y 3) que junto al que se encuentra en la zona más baja conforman el famoso Carrascal de Villarroya. Iremos recorriendo los dos kilómetros hasta que alcancemos el camino-senda por el que hemos de iniciar ya el descenso definitivo. Previamente pasaremos junto a un cortafuegos que desciende en dirección sureste, así como un primer sendero que no hemos de tomar ya que es mucho más practicable el siguiente que podemos identificar tras contar dieciseis molinos desde el primero situado junto al Gatún.
Una vez recorridos los dos kilómetros por la cresta donde se encuentra el parque eólico, acabamos encontrando una senda que tuerce a la derecha (foto 1) y comienza a descender en dirección al carrascal (foto 2). Iremos caminando junto a las encinas hasta llegar a una explanada en la que no hay cubierta boscosa (fotos 3 y 4), de modo que la atravesaremos siguiendo la senda, la cual no dejaremos en ningún momento, de modo que de forma intuitiva iremos simplemente buscando la zona más inferior.
Proseguimos por la misma senda (foto 1) y enseguida llegamos a una zona despejada aledaña a una extensa área de cultivo desde la que podemos identificar de nuevo, en dirección sureste, la Peña de los Ahorcados (foto 2) el monte de La Pellejera (foto 3). A continuación seguiremos la senda internándonos de nuevo en el carrascal y recorreremos un tramo de mil cuatrocientos metros a través del mismo hasta llegar a otra zona despejada (foto 4) en la que tomamos un camino ancho que conduce a un corral de ganado en sentido ascendente. Nosotros seguiremos el sentido descendente por ese mismo camino ya fuera por completo del carrascal (fotos 5 y 6) simplemente buscando el primer cruce importante que nos sirva para cambiar el rumbo y volver hacia Villarroya.
Una vez alcanzada la zona más baja, solo queda buscar el camino de retornoa Villarroya, por la que hemos ido descendiendo, de modo que al final llegaremos a un cruce (foto 1) en el cual viraremos noventa grados a la derecha y simplemente nos dedicaremos a seguir transitando por pista ancha un primer tramo (foto 2) de trescientos metros hasta llegar a las inmediaciones de otro cruce de caminos (foto 3) en el cual hemos de tener la precaución de no coger un rumbo equivocado.
En el cruce al que hemos llegado (foto 1) tendremos la precaución de no tomar el camino de la derecha ya que nos adentraría de nuevo en el bosque que se dirige hacia el monte. Seguimos derechos haciendo una pequeña curva hacia la izquierda y sin abandonar nunca la pista, para continuar caminando por el carrascal otro tramo de novecientos metros (foto 3) hasta llegar al límite oeste del bosque. En esta etapa podemos deleitarnos viendo algún ejemplar curioso de encina como el que mostramos en la foto 2. Al llegar al final del carrascal, encontraremos un desvío (foto 4) que se puede tomar para visitar una encina centenaria (nosotros no lo hicimos). También podremos distinguir perfectamente la relativa proximidad del pueblo (foto 5).
Fuera ya del bosque seguimos progresando por la misma pista con la vista puesta en el pueblo (foto 1) y tras caminar quinientos metros, llegamos a un pequeño humedal (foto 2) situado en el extremo del barranco que viene del Gatún pasando cerca de Villarroya. Aunque se trata de una charca no muy grande, tiene todo el aspecto de un lago natural con sus orillas poblada de carrizos y cañas.
Por fin acometemos la ultima etapa de la ruta, por la misma pista por la que veníamos, de modo que tras rebasar la charca, iniciamos un pequeño remonte (foto 1) que nos ha de situar ya a la misma altura que el pueblo y a partir de aquí nos seguimos dejando llevar por el camino (foto 3) hasta llegar al punto de partida.

Comentarios

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