Tiempo  7 horas 7 minutos

Coordenadas 771

Fecha de subida 28 de enero de 2019

Fecha de realización enero 2019

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1.759 m
1.159 m
0
4,1
8,2
16,34 km

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cerca de Vizmanos, Castilla y León (España)

Marcha circular efectuada el 27 de enero de 2019 por el término municipal de Vizmanos en la comarca de San Pedro Manrique - Santa Cruz de Yanguas en la provincia de Soria.

Dicha ruta tuvo la peculiaridad de haberse realizado bajo unas condiciones climatológicas un tanto adversas, de ahí la consideración de haberse calificado como difícil. En otras circunstancias, se podría valorar como moderada siempre que se tenga experiencia en realizar tramos campo a través y manejar con cierta soltura los mapas, la brújula y el Gps.

En realidad existen itinerarios bastante más sencillos para alcanzar el Alto de Avellanosa ya que desde Vizmanos arranca una estupenda pista de reciente construcción que a su vez conecta con antiguos caminos o sendas, especialmente el Camino de San Andrés, y que llegan sin especiales dificultades hasta la cresta superior. Sin embargo hemos querido realizar un trazado que nos sirviera para experimentar alguna sensación más añadida. Por tanto solo recomendamos hacerlo a aquellos/as que ya conozcan el terreno o tengan algo de rodaje en este tipo de marchas.

Para ilustrar mejor las fotografías, he incluido comentarios al pie de las mismas que solo se visualizan si se utiliza ordenador portátil o de sobremesa.

La marcha se inicia en la propia localidad de Vizmanos a la que se accede bien desde Soria tras pasar el Puerto de Oncala o bien desde La Rioja y desviándonos justo antes de llegar al puerto en dirección a Santa Cruz de Yanguas previo paso por Los Campos , Las Aldehuelas y Valloria.

Desde Vizmanos, hemos de retroceder andando por la misma carretera por la que vinimos unos quinientos metros para situarnos en un camino no muy ancho (justo en la primera curva cerrada que encontraremos en la carretera) que nos conduce hacia el Arroyo del Molinillo previo paso por una portera y desde aquí remontamos un pequeño arroyo que procede de Prado Abierto hasta llegar a una pista de reciente construcción. Aquí viramos noventa grados y tras recorrer parte de la pista, la dejaremos para internarnos en la laderas del paraje de Prado Abierto (foto 1) de modo que caminaremos unos ochocientos metros sin hacer ningún remonte ni internarnos en la dehesa que queda a nuestra izquierda.

Acabaremos aproximándonos a un amplio barranco por el que discurre el Arroyo de la Nevera cerca de su propia desembocadura en el Arroyo de la Sierra. Tras vadearlo, comenzaremos un remonte de trescientos metros de desnivel atravesando toda la falda de las laderas que caen desde la cota 1695. Este tramo se hace campo a través y hemos de sortear zonas de pinar de repoblación muy invadidas por matorral, lo cual nos dificultará en cierto modo la progresión. Como dificultad añadida toparemos con vallas de protección del pinar no muy altas pero que tendremos que sortear buscando algún sitio donde el alambre esté destensado.

En total hemos de ascender un kilómetro y medio que en su segunda mitad resultará algo más cómodo por estar el pinar menos cerrado, de modo que al final llegaremos al Camino de Almarza que cruza perpendicularmente a nuestra progresión (foto 2).

A partir de aquí seguiremos dicho camino unos ochocientos metros hasta alcanzar el collado 1646 tras lo cual iniciaremos la siguiente etapa que trascurre por todo el cordal de tres kilómetros y medio que va enlazando las tres cumbres por las que pasaremos (foto 3), primero la cota 1695, después la 1732 y por último el Alto de Avellanosa a 1759 metros de altitud.

Una vez hemos llegado a la punta geodésica, hemos de retroceder sobre nuestros pasos para situarnos en el collado de transición entre el pico Avellanosa y la cota 1732, donde encontraremos el inicio de un camino que baja derecho hasta la carretera que va de Villartoso hacia Vizmanos en un tramo descendente de tres kilómetros (foto 4) que recorreremos sin dificultad.

Una vez alcanzada la carretera, nos dirigiremos al cementerio de Verguizas donde se puede realizar una pequeña parada y desde aquí optar bien por seguir hasta el pueblo o bien descender en dirección sureste hasta un arroyo para acto seguido volver a remontar hasta la senda que arranca de Verguizas en dirección a la Dehesa de Vizmanos.

Una vez situados en dicha senda, vamos remontando algo menos de cien metros de desnivel (foto 5) hasta llegar a un pequeño puerto a 1312 metros de altitud. Justo en este punto se junta la senda con la carretera y encontraremos el límite de la Dehesa de Vizmanos (foto 6) en la cual nos internaremos teniendo la precaución de no desorientarnos, tomando como referencia el barranco por donde discurre el Arroyo de la Mata que inicialmente no veremos a simple vista por lo que tendremos que hacer uso del Gps, la brújula y el mapa ya que la dehesa tiene zonas muy cerradas de vegetación que nos pueden confundir y que hemos de ir rebasando.

Poco a poco acabaremos situándonos cerca del barranco citado y empezaremos a ver el pueblo todavía algo alejado, pero ya tendremos la referencia definitiva para no desviarnos del itinerario previsto.

Acabaremos saliendo al límite inferior de la dehesa y tras cruzar una portera enseguida llegaremos a la carretera que accede al pueblo.
Punto de partida de la ruta. Durante gran parte de la marcha, podremos divisar el pueblo que por otro lado ofrece un aspecto muy tranquilo y acogedor. La iglesia con su campanario es el edificio que mejor identificaremos desde cualquier ángulo, más teniendo en cuenta que su altura es particularmente llamativa (estilo gotico tardío), tanto en su campanario como en la nave unica. Junto al pueblo, es muy caractertica una chopera que crece junto al Arroyo de la Mata que a su vez es tributario del Rio Cidacos que pasa a un kilometro del pueblo procedente de Villoria, Las Aldehuelas y Los Campos (el nacimiento se sitúa en esta ultima localidad). Es curioso resaltar que casi todos los montes que describimos en el itinerario vierten aguas hacia el Cidacos por alguna de sus vertientes.
Es interesante localizar bien el punto de partida que aquí señalamos ya que desde el mismo también se puede plantear otra alternativa basada en alcazar el antiguo cordel de ganado y subir hasta Cerro Carpintero, desde el cual se seguiría por todo el cordal de la Cañada Real hasta el Alto de Avellanosa, opción muy recomendable cuando las condiciones climatológicas no son desfavorables. En nuestro caso, desechamos dicha alternativa por la incertidumbre de tener que soportar fuertes ráfagas de viento en la zona de la cresta durante casi seis kilómetros que ello habría supuesto. Lo que hicimos es acceder a dicha cresta por el Camino de Almarza y así realizar solo tres kilómetros por el cordal superior. Aun así tuvimos que aguantar pacientemente el azote del viento que constantemente nos estuvo acompañando arriba en la cumbre. En todo caso, el punto de inicio sería el mismo, es decir remontando la carretera en dirección a Villoría casi medio kilómetro hasta llegar a una curva cerrada hacia la izquierda, de modo que justo en el inicio de dicha curva, dejaremos la carretera y viraremos a la derecha para buscar el paso de Arroyo del Molinillo (fotos 1,2 y 3). Una vez alcancemos el Arroyo lo que hacemos es situarnos junto a otro arroyo tributario que viene de Prado Abierto por la ladera con más pendiente y una vez cruzado, seguiremos paralelos al mismo trescientos cincuenta metros (fotos 4 y 6) hasta que alcancemos una pista de nueva construcción. Durante esta etapa vamos a poder disfrutar de buenas vistas, sobre todo del pueblo de Vizmanos, su dehesa y las dos cumbres cercanas a la misma (foto 4), la cota 1421 (también llamada La Modorra) distinguible por la antena que tiene arriba y el Cerro Castillejos y un poco más a la derecha de la anterior.
Una vez desechada la idea de subir hacia el Cerro Carpintero, optamos por cambiar el rumbo y virar noventa grados a la derecha, de modo que caminaremos unos cuantos metros por una pista de reciente construcción con motivo de la concentración parcelaria que se está llevando a cabo en Vizmanos. El planteamiento es el de recorrer algo más de un kilómetro por la zona de Prado abierto sin realizar ningún remonte, simplemente, buscando situarnos en las inmediaciones del barranco por donde discurre el Arroyo de la Nevera. Por otro lado, a nuestra izquierda hay una zona de antigua dehesa que hoy día está totalmente invadida de matorral y acebos, lo cual en parte, nos va a afectar a la marcha en parte del recorrido aunque tampoco resultará excesivamente dificultoso. Al caminar por las laderas de Prado abierto vamos a seguir disfrutando de buenas panorámicas de Vizmanos y la Dehesa (foto 3). También tendremos oportunidad de observar toda la zona superior que hemos de recorrer más tarde (foto 4) pudiendo divisar bien la primera de las cumbres que hemos de alcanzar e intuir más o menos la posición del Alto de Avellanosa, punto final del itinerario de ida. A mitad de la etapa se pasa por una zona repleta de pequeños fragmentos de roca (foto 5) que el agua ha ido trayendo desde la cumbre donde el hielo va rompiendo la roca madre dejando los derrubios a merced de la acción de la gravedad y el agua. Por otra parte nos deleitaremos contemplando uno cuantos ejemplares de los numerosos acebos que han ido proliferando últimamente por toda la zona, en particular los que adquieren un atractivo aspecto floreado como el que vemos en la foto 6.
Una vez atravesada toda la zona de Prado Abierto, acabamos llegando a una pequeña hondonada que no es otra cosa que el punto donde se reunen el Arroyo de la Nevera (foto 3) y el Arroyo de la Sierra para dar lugar al Arroyo del Molinillo. Encima de esta hondonada tenemos toda la falda y ladera que cae desde la cota 1695 (foto 1)que fijamos como primer objetivo de la zona superior (previo paso por el Collado 1646 por donde pasa el Camino de Almarza). Aunque la ladera contraria está algo empinada (foto2), no tendremos especial dificultad para vadear el arroyo y realizar el remonte de la ladera (foto 4). Dese la posición donde se encuentra el arroyo, podremos divisar bien la cabecera del mismo que baja desde la cumbre del Alto de la Manzorra (foto5).
El punto donde hemos cruzado el Arroyo de la Nevera está prácticamente en línea con la cota 1695 que fijamos como primera cumbre a la que debemos de llegar, con una diferencia de desnivel de cuatrocientos metros, si bien, los últimos cien metros de desnivel los haremos realizando un rodeo a través del camino de Almarza. Por tanto hemos de superar trescientos metros más o menos empinados por un terreno irregular, sobre todo en la primera mitad en la que nos encontraremos un pinar muy invadido por vegetación arbustiva (foto1) y por si fuera poco hemos de sortear dos veces una valla que delimita el pinar. El planteamiento es no desviarnos del rumbo fijado, de forma que si hacemos algún pequeño rodeo para sortear obstáculos, hemos de recuperar de nuevo la dirección fijada (atentos al Gps). Realizamos la ascensión sin prisas, sobre todo en la primera mitad que resulta un tanto incómoda hasta que al llegar a los mil cuatrocientos metros de altitud, nos situaremos en un área bastante despejada y relativamente llana (foto 3) en la que nos tomaremos un descanso y de paso aprovecharemos para contemplar unas magníficas vistas del Valle del Cidacos (foto 2) y de la línea de la cresta que recorreremos más tarde (foto 4). Proseguimos la ascensión por otro pinar mucho más abierto (fotos 5 y 6) y sin desviarnos de la dirección marcada con la referencia de la cota 1695 que ya vamos intuyendo (por la posición de los generadores eólicos) según vamos subiendo.
Una vez alcanzado el Camino de Almarza podemos dar por concluidoa la etapa más esforzada, aunque aún nos queda por recorrer un buen tramo hasta el Alto de Avellanosa con otro tipo de inconvenientes añadidos. El tránsito por este camino resulta mucho más cómodo que el que hemos realizado por la zona de Los Callos, y en nuestro caso el único reparo que podemos señalar es el de haber encontrado un espesor de nieve no despreciable y que hubiéramos realizado más cómodamente con raquetas (nunca está de más cogerlas). El tramo que nos queda hasta el Collado 1946, es de algo menos de un kilómetro que iremos superando sin prisas y disfrutando de la buenas panorámicas que se nos ofrecen a la vista (fotos 2, 5 y 6) incluyendo algunas cumbres alejadas como la del Ayedo y el Pico Cayo. Un poco más cerca divisamos perfectamente el Alto de la Golondrina (fotos 2 y 5) y girando la vista ciento ochenta grados, el pico Pedraiza (foto 6) y el Alto de la Manzorra (foto 1). No será raro que detectemos la presencia de algún ciervo a distancia y por el camino la presencia de huellas será constante (foto 4).
El Collado 1646 podría considerarse el punto de arranque de la Cañada Real Soriana Oriental (foto 2)que tiene su destino en tierras de Castilla-La Mancha. Este vial vino utilizandose hasta bien avanzado el pasado siglo y los vecinos de Vizmanos aún mantienen en el recuerdo otros tiempos en los que los rebaños de merinas recorrían la meseta de cabo a rabo. Desde el collado identificaremos a nuestra izquierda el Parque Eólico Saturno y las cumbres del alto de la Manzorra y el pico Pedraiza (foto 2). En el collado encontraremos también unos puestos que se vienen utilizando regularmente para la caza de la paloma (fotos 3 y 4). Pero lo que más nos llamará la atención es un viento helador que ya nos irá acompañando hasta llegar a la meta propuesta (que no falte la protección para la cabeza y las manos). A la derecha tenemos el comienzo del Parque Eólico Saturno con sus primeros cinco aerogeneradores en torno a la cota 1695, la que hemos tomado como referencia durante el remonte mayor y que ahora la tenemos mucho más accesible. La cresta la encontramos despejada de nieve por la actuación de las máquinas quitanieves por lo que todo el recorrido por la cresta nos va a resultar relativamente cómodo excepto cuando las ráfagas de viento nos propinen alguna embestida. Procedemos a subir a la Cota 1695 y al llegar casi arriba podremos disfrutar de una bonita imagen retrospectiva de toda la cresta por donde discurre la cañada real (foto 6).
Después de alcanzar la cota 1695, proseguimos la marcha por todo el cordal que recorre el Parque eólico Júpiter y que podemos contemplar parcialmente al comenzar a descender (foto 2). Mientras avanzamos podremos ir identificando paisajes a un lado y otro. Nos llamará particularmente la atención las cumbres de Sierra Cebollera (foto 3) así como el valle que divisamos a la izquierda donde se ubica la localidad de La Póveda de Soria (foto 3). Al otro lado del cordal se suceden todas las cotas de Monte Real y la Sierra del Hayedo de Santiago (foto 4) que tan buenos recuerdos nos traen de otras marchas. Enfrente tenemos a la vista la cota 1732 (foto 2), a una distancia de algo más de un kilómetro y que constituye el punto intermedio del recorrido por todo el cordal. El viento también se hace notar bastante por todo este tramo por lo que habremos de habernos equipado con la protección imprescindible sobre todo para la cara (el viento arroja constantemente minúsculas briznas de hielo), sin olvidarnos de los guantes y algún impermeable ligero por si hemos de reforzar la protección del cuerpo. La llegada a esta cumbre no reviste ninguna dificultad y puede hacerse directamente (foto 6) o bien dando un pequeño rodeo por el trazado de la pista que recorre todo el cordal. Al final de este tramo podemos echar un último vistazo hacia atrás y contemplar el recorrido que hemos realizado por el cordal (foto 5). Otro de los puntos que nos llamará la atención en dicha vista retrospectiva, es el correspondiente a la Sierra del Moncayo que divisaremos algo alejada pero perfectamente distinguible a la izquierda de la cota 1695 (ver foto 1 de la siguiente etapa).
Desde la cota 1732 ya podemos divisar perfectamente el pico Avellanosa que constituye el punto más elevado de la Sierra de Montes Claros. La distancia que hemos de recorrer es muy parecida al tramo anterior, algo más de un kilómetro, que en nuestro caso se nos hizo algo más duro de lo normal debido a un viento que superaba los cien kilómetros/hora y que en ocasiones nos desequilibraba literalmente. En condiciones más benignas, no reviste ninguna complicación ya que por toda la cresta que venimos recorriendo, las pendientes son bastante suaves. La cima está coronada por el típico mojón de punta geodésica y a poca distancia antes de llegar al mismo encontraremos una especie de pirámide o cúmulo de piedras (foto 5) que nos puede venir bien para hacer alguna pausa breve apostándonos en el lado donde se note menos el embate del aire. En este tramo aprovecharemos para fijarnos en el desvío que hemos de tomar en el camino de regreso y que se encuentra a mitad de camino, en el mismo collado que queda entre la cota 1732 y el pico Avellanosa.
Una vez alcanzado el objetivo propuesto, iniciamos el regreso a Vizmanos que realizaremos por un recorrido diferente que nos permita visitar y contemplar más puntos y lugares de interés, tomando como siguiente objetivo, llegar a la localidad de Verguizas que dista de Vizmanos menos de tres kilómetros. Inicialmente, procedemos a volver sobre nuestros pasos para alcanzar el Collado 1706 a medio camino entre el pico Avellanosa y la cota 1732, para así poder tomar el desvío que nos permita tomar el Camino de Santos Nuevos. Hemos de advertir que en el mapa topográfico oficial se ha trazado un sendero que sale del mismo Alto de Avellanosa para confluir con Camino de Santos Nuevos, pero albergamos serias dudas de que se pueda acceder a dicha senda desde arriba ya que por más que intentamos encontrarla no logramos ver ninguna conexión. Por tanto, recomendamos encarecidamente no contemplar dicha posibilidad y acceder exclusivamente por el Collado 1706. Antes de bajar hasta el collado, tendremos la oportunidad de ver la cota 1421 (conocida por los vecinos de Vizmanos como La Modorra), en cuya falda distinguimos bien dos amplias manchas verdes que se corresponden con las dehesas de Verguizas y Vizmanos (ver foto 2). Justo por detrás se alzan el pico Ayedo y el pico Cayo a izquierda y derecha respectivamente. El desvío propiamente dicho se encuentra aparentemente cerrado por una valla pero que realidad resulta perfectamente accesible por la existencia de una portera (foto 5) que tendremos la precaución de volver a cerrarla tras haberla cruzado.
La siguiente etapa parte del collado 1706 y llega hasta la carretera que lleva a Vizmanos en un tramo de casi cuatro kilómetros de descenso que no representan ninguna complicación salvo la de pisar por algún tramo de nieve blanda que nos frena algo la marcha (foto 2). Durante la bajada disfrutaremos de buenas panorámicas, sobre todo las de Monte Real y la Sierra del Hayedo de Santiago (foto 3). El camino aunque es un poco empinado, no representa ninguna complicación y a medida que vamos avanzando iremos identificando distintos puntos de interés como las dehesas de Verguizas y Vizmanos (foto 4), las localidades de Villartoso (fotos 5 y 6) y Verguizas así como la pequeña aldea de La Laguna (fotos 5 y 6). También divisaremos relativamente cerca el alto de El Pinoso (fotos 5 y 6) que se encuentra justo encima y al norte de Santa Cruz de Yanguas.
El último tramo del Camino de Santos Nuevos se realiza cómodamente ya que las pendientes se suavizan bastante (fotos 2,3 y 4). De forma intuitiva avanzaremos campo a través con el objetivo de llegar a la carretera que va de Villartoso a Vizmanos pasando al lado de Verguizas (fotos 3 y 4), ésta última la tomaremos como referencia para establecer el rumbo de la marcha y más en concreto, el cementerio se encuentra a las afueras pero junto a la carretera, la cual alcanzaremos en pocos minutos. Por tanto llegamos al cementerio (foto 5), en el cual aprovecharemos para realizar una pequeña pausa y sentarnos junto a un pequeño pórtico que da acceso a una capilla interior.
Desde el cementerio, tenemos dos opciones, la de seguir hasta la localidad de Verguizas y tras atravesar el pueblo seguir por la senda que se dirige hacia Vizmanos o bien realizar un atajo previo paso del Arroyo de Verguizas (foto 1) para remontar hasta esa misma senda que parte del pueblo. En nuestro caso optamos por la segunda solución. El inconveniente es que la bajada hasta el arroyo tiene un desnivel de veinticinco metros y hemos de pasar junto a dos fincas agrícolas. Además luego hay realizar el remonte correspondiente para alcanzar la senda (foto 2). Con todo tampoco reviste ninguna complicación especial, aunque sí que habrá que tener en cuenta que en época de deshielo no será tan fácil vadear el arroyo. Una vez situados en la senda (foto 5), nos limitaremos a seguirla en un tramo de quinientos metros y setenta de desnivel hasta alcanzar un pequeño puerto a 1312 metros de altitud por donde pasa la carretera que va a Vizmanos (foto 6). Durante este tramo aprovecharemos para hacer alguna buena toma de la localidad de Verguizas (foto 4) con el pico Pinoso al fondo y contemplaremos en la lejanía el Alto de Avellanosa donde estuvimos hace bien poco (foto 3). Una vez alcanzado el puerto 1312, a la derecha encontramos los los primeros árboles de la Dehesa de Vizmanos (foto 6). Si no queremos complicarnos mucho, podemos seguir por la carretera hasta el pueblo donde iniciamos la marcha. En nuestro caso optamos por no perdernos la visita a la Dehesa de Vizmanos y por tanto realizamos un viraje a la izquierda para internarnos en la misma (foto 6).
Ultima etapa de la marcha consistente en atravesar la zona sur de la Dehesa de Vizmanos más o menos próxima al barranco por donde discurre el Arroyo de la Mata y enlazar directamente a la carretera que entra en el pueblo. El paraje es de una gran singularidad y nos evoca tiempos más prośperos en los que las gentes del lugar mantendrían aquí sus rebaños de pequeños rumiantes y posíblemente darían preferencia a la dula comunal (rebaño de cabras u ovejas de múltiples propietarios) para poder aprovechar el fértil pasto que aquí crece. Hoy en día, la zona está ocupada por ganado vacuno (fotos 2 y 5) que como podemos suponer no realiza un aprovechamiento tan eficiente como aquellas cabras que pudo haber no hace demasiadas décadas. El paraje constituye un auténtico legado de nuestro antepasados y no estaría de más que se promoviera alguna iniciativa para limpiarlo de arbustos y vegetación invasiva (fotos 1 y 3) que poco a poco lo va ocupando todo, y de paso racionalizar un poco mejor su aprovechamiento. Hemos de tomar en consideración que aunque el tramo no es muy largo, hemos de tener claro en todo momento si el rumbo que llevamos es el correcto. La referencia es la del barranco de Arroyo de la Mata de modo que sin llegar a internarnos en el mismo sí que procuraremos aproximarnos. El problema es que en los primeros metros que caminamos nada mas internarnos en la dehesa, no tenemos muchas pistas de hacia donde hemos de dirigir nuestros pasos, y la abundante vegetación invasiva no nos facilita mucho la tarea. Aconsejamos por tanto la utilización de un Gps o aplicación equivalente en un smartphone. Tras haber avanzado unos cuatrocientos metros, ya tendremos a la vista las casas de Vizmanos y estas serán la referncia definitiva para concluir toda la etapa. El tramo final lo haremos prácticamente por el borde inferior de la dehesa (foto 5) donde encontraremos áreas despejadas desde donde podremos divisar una buena perspectiva de la Sierra de Montes Claros que recorrimos hace pocas horas (foto 4). Si hemos mantenido el rumbo correcto lo más probable es que acabemos encontrando una pequeña zona despejada con una portera (foto 6) que hemos de cruzar para salir de la dehesa con la precaución de volver a dejarla cerrada. Acto seguido enlazaremos con la carretera y poco después con el pueblo de Vizmanos, dando por concluida una marcha que a pesar de las pequeñas dificultades sobrevenidas nos llenó de satisfacciones y que recomendamos realizar al menos parcialmente en aquellos tramos que revisten menos complicación.

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