Tiempo en movimiento  3 horas 8 minutos

Tiempo  4 horas 45 minutos

Coordenadas 7661

Fecha de subida 19 de octubre de 2018

Fecha de realización octubre 2018

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46 m
0 m
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19
39
77,92 km

Vista 407 veces, descargada 9 veces

cerca de Matalascañas, Andalucía (España)



Ruta en vehículo 4x4 durante casi 5 horas, que se inicia en Matalascañas, para después de un tramo rodando por la playa adentrarnos a la zona sur del Parque Nacional, con breves paradas para admirar el entorno. Advertir que el acceso en vehículos está restringido exclusivamente para vehículos autorizados (empresas específicas para este fin, personal del parque, pescadores de coquinas autorizados, etc..)

Al inicio de la playa del Parque encontraremos varias casetas aisladas de pescadores, que son las únicas edificaciones que nos encontraremos a nuestro paso por estas kilométricas playas desiertas (más de 30 kms.).

Desde la playa iniciamos desvío hacia el interior del Parque donde podremos observar como la vegetación formada por pinos empieza a teñir de color el paisaje. En muchos casos, el continuo movimiento de las dunas llegan casi a ocultar la masa forestal de los pinos.

Dunas adentro, nos paramos en medio de un "campo" de arena, donde se puede sentir la suave y cálida textura de la arena. Una sensación diferente a la que se percibe en la playa.

Seguimos rumbo hacia el interior del parque y a nuestro paso hemos visto a algunos de sus habitantes, como ciervos, jabalíes, gamos e incluso dos águilas imperiales.

En el recorrido se ha pasado por los alrededores del Palacio de las Marismillas, residencia vacacional de los presidentes del Gobierno y de otros gobernantes extranjeros.

Dependiendo de la estación del año en que se visite el Parque Nacional de Doñana su paisaje es distinto. En verano su marisma se seca transformando su paisaje en un auténtico desierto, y en el invierno el desierto se transforma en lagos.

Al final de la ida, se llega al Poblado de La Plancha, junto a la margen derecha del Guadalquivir, donde también existe un embarcadero con el mismo nombre.

Hasta principios del siglo XX este poblado estaba formado por chozas que servían de morada a los habitantes de la zona que se dedicaban al aprovechamiento de las posibilidades del entorno, como carboneo, pastoreo, etc. En la actualidad está reconstruido con varias casas-chozas para dar a conocer la forma de vida de entonces.

Desde el punto anterior se inicia el regreso dejando atrás las vistas a la población de Sanlúcar de Barrameda y la desembocadura del Guadalquivir, para hacer todo el recorrido de vuelta por la orilla de la playa, con lo que ello supone de deleite.

Se finaliza la etapa anterior con salida del Parque Nacional por Matalascañas, para a continuación seguir por carretera A-483 hasta la entrada al Parque Natural por el Centro de Visitantes El Acebuche, desde donde salen los senderos a Laguna del Acebuche así como a Lagunas del Huerto y las Pajas, además de diversos equipamientos como: Recepción, Exposición sobre el Parque Nacional de Doñana, Sala audiovisual y de conferencias, Punto de reservas del itinerario en todo-terreno por el interior del Parque, así como Bar-restaurante, Merendero y Tienda.

HISTORIA DEL PARQUE
Las primeras noticias históricas del territorio de Doñana se remontan a épocas muy antiguas, unos diez siglos antes de Cristo, pues en esta zona los más antiguos textos (Estrabón, Avieno, etc.) sitúan la mítica y legendaria Tartessos.

Por ella pasaron civilizaciones como la etrusca, fenicia y griega, quedando aún restos apreciables en el Parque Nacional y su entorno de la época romana.

Posteriormente estas tierras sufren un largo paréntesis histórico hasta el año 1255 en el que Alfonso X El sabio concede parte de las marismas del Guadalquivir a la ciudad de Sevilla, y en 1262 este mismo Rey reconquista el reino musulmán de Niebla (Huelva). Los primeros testimonios escritos que tenemos de los terrenos de Doñana y próximos a él nos la cuenta en sus ‘Crónicas’ Alfonso X El Sabio.

En aquel tiempo tenían suma importancia las cacerías; el rey encuentra en estas tierras un excelente marco para practicar este deporte y establecer en los terrenos de la Rocina un cazadero real que comprende todo el Coto y las tierras surcadas por el arroyo de la Rocina, aproximadamente. También edifica una ermita (hoy desaparecida) a orillas de la laguna de Santa Olalla.

En 1294 Sancho IV El Bravo, dona uno terrenos a D. Alonso Pérez de Guzmán el Bueno, Señor de Sanlúcar por sus servicios durante la Reconquista. No se saben exactamente sus límites, pero se supone que era una franja de terreno que iba, aproximadamente, desde Arenas Gordas a la Desembocadura del Guadalquivir. En lugar de amojonarlo se acordó incluir todo el terreno a la redonda hasta donde se oyera el tañido de un caldero puesto en medio del campo.

El séptimo duque de Medina Sidonia estaba casado con Dña. Ana Gómez de Mendoza de Silva y de la Cerda, hija de la Princesa de Éboli. Se dice que Doña Ana, abochornada por la vida libertina de su madre, se refugia en el Coto, donde su marido construye el primitivo palacio, recibindo estas tierras por primera vez el nombre de bosque o coto de Doña Ana (más tarde, y por deformación popular, la denominación fue Doñana).

En 1624 el rey Felipe IV visita el Coto, esto marca un notable acontecimiento en la historia de Doñana. De esta fecha data el palacio actual, pues sus propietarios, los Duques de Medina Sidonia, hubieron de reforzar el antiguo y modesto palacio (el construido por Dña. Ana Gómez de Mendoza).

En 1797, Goya pinta a la Duquesa de Alba, que era la esposa del propietario que entonces tenía el Coto (D. José María Alvarez de Toledo) este cuadro está en la Hispania Society of América de Nueva York. Se sospecha que también pintó allí los cuadros de ‘las Majas’ y que la modelo pudiera ser también la propia Duquesa de Alba.

En 1909, el Duque de Tarifa le da otra época de esplendor al Coto. Amplía el Palacio, construye una capilla en él entronizando a la Virgen del Carmen, construye el Muelle de la Plancha, subvenciona los trabajos del arqueólogo Adolfo Shulsten, que busca el Tartessos en el cerro del Trigo y la Torre de Zalabar, pero solo se encuentra un anillo griego y dos hachas de piedra del Neolítico. En esta época el rey Alfonso XIII va mucho a cazar al Coto.

En 1961 el Dr. Valverde quiere salvar la marisma ecológicamente. A partir de este hecho nace la World Wildlife Fund (W.W.F.) que quiere decir: Fondo Mundial para la Conservación de la Naturaleza. La delegación española se llama ADENA.

En 1964 El Consejo Superior de Investigaciones Científicas adquiere, con aportación económica de la W.W.F., una parte de los terrenos propiedad de la Sociedad Coto del Palacio de Doñana, Sociedad Anónima. La superficie adquirida es de 6.794 hectáreas, que pasan a constituir la Estación Biológica de Doñana.

En 1969, por decreto 2412/1969 el Ministerio de Agricultura crea el Parque Nacional de Doñana como protección a la reserva biológica. Dicho Parque tiene una superficie de 37.425 hectáreas, de las que 19.946 hectáreas corresponden a terrenos del antiguo Coto de Doñana y 17.479 hectáreas son marismas exteriores a dicho coto y que comprenden las pertenecientes al Ayuntamiento de Hinojos y predios particulares de la Marisma de Aznalcázar.

En 1978, finalmente, se reclasifica.

El territorio que en la actualidad comprende el Parque Nacional de Doñana ha tenido una prolongada relación histórica con Sanlúcar de Barrameda.

Cuando en 129 se concede a Gumán El Bueno el señorío de Sanlúcar, los cotos de caza, bosques, sistemas dunares y marismas del delta del Guadalquivir pasan a formar parte de las posesiones del Primer Señor de Sanlúcar.

La primera utilización conocida de los bosques y prados del actual Parque Nacional de Doñana es el de coto de caza. Término que ha persistido en la actualidad en las poblaciones circundantes ‘Coto de Doñana’. El origen del nombre ‘Doñana’ es muy discutido. En los primeros manuscritos en que se hace referencia dicha zona se denomina como Coto de Oñana. Otras teorías aluden a la VII Duquesa de Medina Sidonia Doña Ana de Silva y Mendoza.
Nos adentrarnos desde la playa al interior del Parque, donde comienza a verse la vegetación formada por pinos y el paisaje empieza a cambiar de color.
El Palacio de las Marismillas se encuentra situado en la finca que lleva ese mismo nombre, en el extremo sur del Parque de Doñana, en el municipio de Almonte (Huelva), cerca del río Guadalquivir y a pocos kilómetros de Sanlúcar de Barrameda. La casa-palacio pasó a ser parte del Patrimonio del Estado a partir de los primeros años 1990 y se utilizó para uso protocolario a partir del año 1992.
Inmerso en pleno Parque Nacional de Doñana, a orillas del Guadalquivir, se emplaza el Poblado de la Plancha, un pequeño poblado de chozas marismeñas levantadas con madera y ramas de los bosques del entorno. Se trata de un centro etnográfico en el que se recrea en un antiguo asentamiento de familias que vivían en estas típicas chozas hasta finales del siglo XIX, llegando a superar las 60 viviendas. Sus pobladores se dedicaban a la caza, la fabricación de carbón vegetal, la apicultura, la pesca fluvial, la ganadería, y el cultivo de pequeñas huertas. Es sin duda un testimonio etnológico que nos habla de los aspectos humanos y culturales de que cómo se vivía en Doñana en épocas pasadas.
Lugar de embarque de pasajeros con destino a Sanlúcar de Barrameda.
Dejamos atrás la desembocadura del Guadalquivir y las vistas de Sanlucar de Barrameda para continuar ahora por la playa virgen y desierta durante 30 kms. aprox., sintiendo la brisa del mar y observando los parajes de Doñana a nuestra derecha y el mar Atlántico a la izquierda..
Estas casetas de pescadores son las únicas edificaciónes que nos encontraremos a lo largo de más de 30 kms. de playas desiertas.
Situado en un antiguo cortijo, es el lugar de partida para las visitas al Parque Natural. Dispone de senderos y observatorios de aves sobre la laguna del mismo nombre, así como sala de audio-visuales y bar-restaurante.

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