Tiempo  2 horas 34 minutos

Coordenadas 171

Fecha de subida 15 de septiembre de 2016

Fecha de realización septiembre 2016

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1.077 m
875 m
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0,5
0,9
1,88 km

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cerca de Broto, Aragón (España)

Hoy nos vamos hasta la población de Broto, para realizar la vía ferrata de la Cascada del Sorrosal, que sobre todo en temporada estival, es uno de los lugares más frecuentados de la zona.

Desde Zaragoza, cogemos la A-23, que en el Puerto del Monrepós se convierte en la N-330, por la que continuamos hasta Sabiñánigo, donde la abandonamos, y tomamos la N-260 dirección Fiscal, y más tarde hacia Broto, donde nada más pasar el puente que cruza el cauce del río Ara, giramos a la izquierda, y seguimos durante cien metros por la carretera de Oto, hasta un aparcamiento a mano izquierda, situado junto al barranco del Sorrosal, donde aparcamos la furgoneta.

Como la aproximación son cinco minutos a pie, en el mismo aparcamiento nos ponemos el equipamiento (arnés, disipador, casco y baga de descanso), cruzamos la carretera, y continuamos todo recto, por un bonito paseo, paralelo al barranco del Sorrosal, por el que llegamos rápidamente al mirador desde el que podemos observar la Cascada del Sorrosal, y parte del recorrido por el que transcurre la vía ferrata.

Por una pasarela metálica, cruzamos el cauce del barranco, llegamos al puesto de control, donde en temporada alta, hay que pagar 2.50 € por persona, que sinceramente no es dinero, ya que el mantenimiento de la vía, en todas las ocasiones que he estado es impecable, y una vez efectuado el pago, tomamos un estrecho sendero, por el que en unas cuantas lazadas alcanzamos el inicio de la vía.

Tras ponernos los cascos, iniciamos el recorrido, comenzamos por un gran bloque de roca, equipado con varios tramos de cadena, por el que vamos ganando fácilmente desnivel, hasta alcanzar una pared tumbada, equipada con grapas, que nos deja a los pies de una escalera metálica, por la que salvamos una grieta.

Superado este tramo, llegamos a una extensa superficie, en el que se mezcla el verde de los prados, con grandes bloques de roca, en el que vamos ganando desnivel, alternado zonas de caminar, con sencillas trepadas, equipadas mayormente con grapas, salvo en su parte final, donde una madera en forma de escalera, y una escalera metálica, nos acerca hasta una bonita formación de pliegues, por la que iniciamos un flanqueo hacia la derecha, en ligero ascenso, equipado con unos pequeños peldaños metálicos, por los que avanzamos con precaución, debido a que la roca se encuentra húmeda.

Salvado, iniciamos un largo flanqueo, equipado tan solo con cable de vida, y algún tramo con cadena, donde nos vamos refrescando, con el agua que gotea de las rocas del anfiteatro, y poco a poco nos vamos acercando al torrente de agua de la cascada del Sorrosal.

Cerca de este, alcanzamos un largo tramo de escaleras, dividido en tres sectores, la primera es la más larga de todas, y se mueve algo, los cambios son sencillos, y se gana verticalidad rápidamente. Al final de este, hacemos los otros dos tramos, bastante más cortos, y que tan solo tienen la dificultad, de realizar el cambio de una escalera a otra.

Una vez finalizada la tercera escalera, llegamos a la zona conocida como la Mina, por la que transcurre una acequia de riego, que a pesar de la sequía lleva agua. Avanzamos unos metros por ella, atados al cable de vida, hasta que este desaparece, y comenzamos a progresar por el interior de la cueva, utilizando la técnica de oposición, aunque al no llevar frontal, acabamos metiendo un pie en el agua, ya que la roca resbala, pero esto no es un gran inconveniente, ya que apenas cubre por el tobillo.

Poco a poco, vamos viendo la luz, atravesamos la ventana del Salto, por la que salimos al barranco del Fornocal, que es sin duda, uno de los tramos más bonitos del recorrido, y donde un grupo de barranquistas, se encuentra en faena, acometiendo la cascada que hay junto a la salida de la Mina.

Aquí hacemos una breve parada para echar un trago de agua, después hacemos un sencillo flanqueo, equipado con alguna grapa, por el que nos posicionamos para meternos en un pequeño puente tibetano, de unos cinco metros de longitud, por el que pasamos sin apenas problemas, a la margen izquierda del barranco.

A la salida del puente, comenzamos un flanqueo hacia la izquierda, equipado con grapas para los pies, y varios tramos de cadena para las manos; cerca de la base de la cascada, comenzamos a remontarla, por un tramo escalonado, ganando rápidamente desnivel, pero sin apenas sensación de vacío.

Tras algo más de hora y media, llegamos a la cabecera de la cascada, a la zona conocida como la playa, donde echamos una mirada atrás para disfrutar del barranco desde las alturas, y después proseguimos caminando, ayudándonos de una soga, por la que alcanzamos la base de una pared vertical equipada con grapas, por la que llegamos hasta el inicio de una faja, desde la que tenemos vistas al valle de Broto.

Durante poco más de cincuenta metros, caminamos por ella, hasta que llegamos a un cruce entre rocas, por la que alcanzamos un espolón de unos veinte metros de altura, equipado con grapas, y varios tramos de cadena, en el que nos toca tirar de brazos, aunque al estar ligeramente tumbado, lo superamos sin grandes dificultades.

Desde este punto, tomamos un sendero por el que descendemos, y nos adentramos en un bonito bosque de Quejigos; tras pasar una cerca, accedemos a una faja, por la que rodeamos la montaña, y desde la que disfrutamos de una amplia panorámica del Valle de Broto, y la cascada del Sorrosal.

Situados, a media ladera, comenzamos a remontar hacia la cima, por sendos pasos, equipados con grapas, y cadenas, por la que vamos superando los bloques de piedra escalonados, que apenas ofrecen resistencia.

Una vez coronada, llegamos al final de la vía, donde enlazamos con el PR. que une las poblaciones de Broto y Fragen, y por el que comenzamos a descender siguiendo las marcas blancas y amarillas, adentrándonos durante unos metros por una zona de pinos, hasta que salimos a cielo abierto, y el sendero se bifurca en dos.

Aquí tomamos el sendero que continúa recto, con unas excelentes vistas al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, hasta que este gira a la derecha, y nos adentramos de nuevo en un espeso bosque de encinas y bojes, por el que tras varias lazadas, alcanzamos primero un mirador y unos metros más adelante, las calles de la localidad de Broto, por las que tras dos horas y media, llegamos al aparcamiento, dando por finalizada está bonita vía ferrata.
parquing

Aparcamiento (Junto a Restaurante)

Waypoint

Tramo de escaleras

Waypoint

Final Vía Ferrata

Waypoint

Inicio Acceso Vía Ferrata

Waypoint

Inicio Vía Ferrata

foto

Mirador de la Cascada del Sorrosal

foto

Mirador de Broto

Puente

Pasarela Metálica

Intersección

Todo Recto hacia Broto

Comentarios

    Si quieres, puedes o esta ruta