Familia Barquero

Familia Barquero

Con 18 años experimenté mi primera ascensión a una montaña, entre nieblas, sin ropa ni calzado adecuados, que era lo que la época ofrecía. También en la montaña, conocí a la que desde entonces es compañera infatigable de aventuras y de ahí nuestro sobrenombre de Familia, ya no tan abultada pues parte emprendió su propio camino, aunque llevaron la pasión por este deporte a los países donde iniciaron nueva vida.
En nuestros comienzos, íbamos a la montaña con lo imprescindible, sin tantos artilugios como hoy aumentan el peso en nuestras mochilas, ¿quién no tuvo la experiencia de, perdido entre nieblas, intentar orientarse en compañía de un mapa empapado y una brújula titubeante?.
Hoy el GPS nos proporciona cierta seguridad, si consideramos sus limitaciones, pero sobre todo permite participar a otros nuestras experiencias con datos que proporcionan ayuda e información. Lástima que la época de su llegada a nosotros, no permita ya compartir tantas ascensiones, travesías y otras actividades que, por su número, será imposible repetir en su electrónica compañía.
Gracias a otras tecnologías disponemos de medios de confort y seguridad para la montaña, también para atesorar imágenes prácticamente sin límite, lejos ya de aquellos carretes de película analógica de 12, 24 o 36 imágenes que había que preservar por su coste y limitaciones, y que tantas alegrías o disgustos nos proporcionaron.
Guardo grato recuerdo de las personas que me ayudaron a conocer esta pasión por la montaña y siempre tendré presente a los que fueron mis mentores, a veces casi mi familia.
Ojala se respete la montaña, como uno de los lugares donde aún se pueden encontrar parajes casi vírgenes, aunque algunos ya no lo sean tanto. Respetemos sus tiempos, sin olvidar que un accidente puede sobrevenir en el lugar más insospechado. Seamos desinteresados con la gente y en este espacio virtual, cuidadosos con lo que ofrecemos a los demás, para no complicarles la existencia.
Cada uno practica la montaña que le gusta o la que puede, la que participamos procuramos que sea lo más clara posible, en tiempos, distancias, desniveles. Después cada uno tiene su ritmo, sus piernas, su edad y sus gustos, el nuestro es volver a casa con un buen recuerdo, buenas imágenes y ningún percance, para esto último tardé bastantes años en darme cuenta que podía tocarme, como a otros.
Gracias por tu interés, ojalá que la montaña te proporcione las mismas satisfacciones que ha hecho con nosotros ¡Suerte!

Miembro desde marzo 2010