Dificultad técnica   Fácil

Tiempo  4 horas 50 minutos

Coordenadas 1535

Fecha de subida 28 de julio de 2015

Fecha de realización julio 2015

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604 m
69 m
0
3,1
6,3
12,5 km

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cerca de Narganes, Asturias (España)

20/7/2015 7:22 am
Cómo resistirse a la llamada del Picu Jana estando en Narganes, a sus pies.
Aprovechando un día soleado, madrugamos para tomar camino de subida, siguiendo las indicaciones bastante claras del sendero de pequeño recorrido PR-AS 292, que se toma al poco de salir de Narganes por la pista que sube al depósito de agua.

Subiendo por este camino, en zig zag y por terreno arbolado, llegamos a la Braña del Collau, que representa el punto de paso entre las dos últimas cumbres de la sierra de Cuera y desde donde subiremos en ascenso fuerte, de más del 25%, los últimos metros que nos llevan a la cumbre del Picu Jana.

Las vistas desde aquí son excelentes, a todos los lados. Hacia el sur, el desfiladero de la Hermida y al fondo, entre brumas y nubes, el macizo central de los Picos de Europa. Con tiempo claro, se hubiera visto bien el Urriellu, pero hoy no es el día. Hacia el norte, la línea de costa que va desde Pechón hasta más allá de Llanes, con todos sus entrantes y playas. Una pasada.

Tras las fotos y unos tragos de agua, que ya aprieta el calor, bajamos cresteando, siempre siguiendo las marcas amarillo y blanco del PR, para llegar, tras pasar por unas casas donde encontramos a unos cabreros recogiendo a sus animales, al collado de Piedrahita, donde hay una encrucijada desde la que parte la pista que sube a las antenas y la que baja al pueblo de Alevia.

Por aquí bajamos, disfrutando de espléndidas vistas sobre Panes y el valle de Peñamellera, hasta cruzar el pueblo, y tras bajar unos cientos de metros por la carretera, nos desviamos a la izquierda para emprender el regreso por otra pista a Narganes.

Aquí nos han surgido los problemas, porque aunque seguíamos un track de referencia, en un punto hemos perdido el camino, y nos hemos tenido que meter en una senda que bordeaba el bosque de eucaliptos, que se ha ido cerrando de espinos cada vez más hasta que hemos tenido que salir de ella prácticamente reptando. Lo marco con waypoints, para evitar si es posible este trozo del track. Quizás se pueda ir atravesando los prados, aunque haya que saltar alguna valla. Nosotros hemos tenido que saltar un par de ellas, y la verdad es que no ha sido agradable. Pero sólo es un kilómetro.

Una vez que ya recuperamos la pista correcta, es coser y cantar para regresar al punto de salida, ya todo en bajada.

Asturias, una pasada, como siempre.

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