Dificultad técnica   Fácil

Tiempo  3 horas 5 minutos

Coordenadas 739

Fecha de subida 16 de mayo de 2016

Fecha de realización mayo 2016

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185 m
30 m
0
1,8
3,6
7,24 km

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cerca de Sobre Tâmega, Porto (Portugal)

Esta vez ruta lleva el nombre de “Caminhos de Canaveses” y corresponde al PR-5 de Marco de canaveses, Portugal.

Tiene su punto de inicio y final, ya que es un recorrido circular, al pie de la iglesia de Santa María de Sobretámega. Construída en el S. XIV en el márgen derecho del río Támega a su paso por Marco de Canaveses, pertenece por tanto al Románico tardío y está integrada en La Ruta del Románico, aunque a lo largo del tiempo ha sufrido algunas modificaciones.

Desde su atrio y también desde la parte inicial de la senda se divisa en la otra orilla la también románica iglesia de San Nicolau con la que guarda gran relación al tener una estructura semejante y pertenecer ambas al Románico tardío.

La ruta en sí es muy fácil de caminar. En su inicio recorremos el parque fluvial del Támega en donde en donde coincidimos con caminantes mañaneros disfrutando del paseo.

Tenemos El Río támega como compañero de fatigas y durante largo rato seguimos disfrutando de la Iglesia de santa María.

Casi toda la ruta transcurre por terrno liso y llano, aunque alguna cuestita es irremediable.

Una vez abandonado el río, si el calor aprieta, podremos refrescarnos en alguna que otra fuente como una de cuyos caños, siempre manando, surgen de repente unos chorros más potentes que pillan desprevenidos a los caminantes. Se encuentra en medio de una plazuela y rodeada de edificios de piedra, algunos con escudos nobiliarios en sus paredes.
También se alza allí La capilla de San Sebastián y forman parte de un conjunto integrado en las "Aldeias de Portugal".

Continuamos caminando y avistamos lo que queda en pie de Las Caldas de Canaveses, ahora en desuso, pero cuya majestuosidad nos habla de un pasado fastuoso.

Y una bonita estampa ofrece también al senderista, el puente del ferrocarril imponente sobre el río Támega.

Y ya estamos de nuevo a orillas del río, en donde nos reciben las instalacciones del Club Náutico.

Y pasando bajo las piernas del puente gigante que une las dos orillas, llegamos así al término de la caminata.

Reseñar que, indudablemente se puede realizar en menos tiempo, habida cuenta que este día se realizaron paradas más largas de lo habitual para degustación de productos típicos de la zona, momentos musicales, etc...

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