Dificultad técnica   Difícil

Tiempo  un día 10 horas 11 minutos

Coordenadas 3010

Fecha de subida 20 de mayo de 2008

Fecha de realización octubre 2006

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2.028 m
1.051 m
0
14
28
55,84 km

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cerca de Abejuela, Aragón (España)

21 de Marzo de 2004
5ª Etapa Abejuela-Camarena de la Sierra
Distancia: 46 Km
Asc. Acum. : 1.477 m
Desc. Acum. : 1.422 m
Altura máx.: 2.022 m
Altura min. : 1.056 m
Valoración: 8
Señalización: Mala

Hemos partido de Abejuela después de un desayuno mediocre a base de un café y un par de magdalenas, nada comparado con la etapa que se nos presentaba. El yerno del dueño “Aldo el Sieso” y según la impresión que tuvimos, bastante vago y con un garbo para llevar el restaurante La Ontina que dejaba mucho que desear. El lugar tenía muchas posibilidades pero falto de dominio. Después de las magdalenas partimos por la calleja que anuncia la salida a Manzanera, aunque nos desviamos enseguida para tomar la pista que nos adentra en el Barranco de la Hoz. El paso cada vez se estrecha entre las paredes haciendo del lugar un paso alucinante y bonito. Después de una chopera y en una curva a la derecha, el sendero parte a la izquierda de la pista para seguir el barranco por sitios de gran belleza. Al terminar el barranco, el camino gira a la izquierda para subir en suave ascenso hasta La Cumbre con vértice geodésico y una altura de 1.490 m. Hacemos una parada para disfrutar de las vistas y comer algo, el pico Javalambre se observa al fondo con algunos neveros alrededor. Continuamos por una pista que recorre la cresta de La Cumbre, que se hace un poco pesada, viéndose a la izquierda algunos pueblos en el valle verde que pertenecen a la provincia de Valencia. La pista que llevamos está llena de mojones que separan las dos provincias. Pasamos un repetidor hasta llegar a un cruce de pistas, tomando la de la derecha que a cien metros dejamos por un sendero a la izquierda desde el que se ve Arcos de las Salinas. Desde este punto descendemos por un camino precioso con bonitas vistas desde diversos ángulos del pueblo. Al llegar a él paramos en el bar “La Masía”, Luis se toma un bocadillo de queso con tomate natural y yo un bocata de productos de la orza: morcilla, chorizo, y lomo conservado en una orza con aceite. Hemos estado hablando si merece la pena seguir, aunque no sabemos si vamos a llegar de día hasta Camarena de la Sierra, pues son las 15:00 h. y nos queda una segunda superetapa, si lo conseguimos nos pondremos al día, tal y como lo programamos. Hemos comprado unos dulces en el horno de Arcos de las Salinas y hemos tomado la pista de salida que nos llevará hasta la cima del Pico Javalambre. Hace mucho calor, el camino se va inclinando hacia arriba, con formas extrañas en la piedra talladas por el viento. Al llegar a Los Ojos del río Arcos, un sendero a la derecha nos encamina a la sierra, con una pendiente bastante respetable. La vereda que va sorteando los pinos y girando a media ladera con hermosas vistas nos lleva hasta una pista que va por la cresta de la sierra y que al final terminará en la cima del Javalambre. Son las 18:00 h. y hacemos un alto para reponer, no mucho tiempo pues es bastante tarde, así que tomamos a la izquierda y la seguimos, algunos senderos se encuentran a ambos lados del camino. Antes de llegar a la cima, recibo el mensaje de Marisa de la muerte de nuestro amigo y compañero de montaña Paco Botellero, el palo que nos ha dado es muy grande. Adiós a nuestros días de montaña y escalada y buen recuerdo de nuestro viaje por Marruecos. Al llegar a la cima del Pico Javalambre dejamos una nota en el hito del vértice geodésico, solo unas palabras que se quedarán con él enterrados en la montaña. Bajamos desde el vértice ya bastante tarde, se nos va ha hacer de noche, seguro. Pasamos por el repetidor y por las pistas de esquí que hay al lado con nieve artificial, pero perdemos las marcas, vaya momento, cuando más las necesitamos, así que Luis y yo decidimos tirarnos monte abajo por ver si encontramos el refugio Rabadá y Navarro de la Federación aragonesa. Antes de llegar volvemos a encontrar las marcas, el GPS nos ha venido bien en este momento. Pasamos por la puerta del refugio, un superrefugio pero cerrado, al parecer lo abren los fines de semana, nos hubiera venido bien pues son las 19:30 h y la visibilidad ya se va perdiendo. Llegamos abajo para cruzar el río Camarena, donde el sendero se convierte en pista, nos colocamos los frontales y continuamos llegando a una pista principal donde circula algún coche, así que nos colocamos un piloto rojo en la mochila para hacernos visible de espalda. Al entrar en Camarena de la Sierra lo primero que encontramos es el restaurante “La Esmeralda” además de hotel rural, no lo pensamos dos veces, después de 46 kilómetros.
Primero unas cocas para reponer, el sitio es un lugar precioso, para pasar un fin de semana con la pareja, el restaurante con gran cantidad de artilugios del campo un poco cargado, eso sí, pero con cierto gusto, cogemos una habitación, bastante cuidada y elegante con los cabeceros en forja y cuadros parecidos a los trípticos ortodoxos, que iban en consonancia con las cocineras que al parecer eran originarias de los países del este. Buena ducha y a cenar, un poco caro pero muy bien, creo que nos merecíamos este homenaje, 12 horas andando y casi 1500 m de desnivel, acompañado de los 16 Kg que cargamos cada uno en la mochila, creo que bien valen pegarse una buena cena, además viendo el partido del Barcelona con la Real Sociedad 1-0 y en el último minuto. El día hubiera sido perfecto si no hubiera sido por la muerte de Paco, la verdad que lo voy a echar mucho de menos. A las 23:15 nos marchamos a dormir después de tomar un par de cubatitas.

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