• Foto de Gr10 45ª Bugios-Thermas de Ladeira
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Dificultad técnica   Moderado

Coordenadas 469

Fecha de subida 3 de junio de 2008

Fecha de realización mayo 2007

-
-
292 m
118 m
0
8,5
17
33,86 km

Vista 3384 veces, descargada 145 veces

cerca de Bugios, Castelo Branco (Portugal)

7 de Mayo de 2007
45ª Etapa Bugios-Termas de Ladeira
Distancia: 33,72 Km
Asc. Acum. : 872 m
Desc. Acum. : 949 m
Altura máx.: 294 m
Altura min. : 117 m.
Tiempo de marcha total: 9 horas 22 minutos
Tiempo de marcha en movimiento: 7 horas 42 minutos
Velocidad media en movimiento: 4,7 km./h.
Dificultad: 3
Valoración: 8,5
Señalización: Sin señalizar

He dormido en la puerta del club social, la verdad que muy bien, me he levantado a las 6:45 y a las 7:00 Bernardino ya estaba allí para encender la cafetera y prepararme un café con una copita de aguardiente casero. Media hora después me despido de este pueblo que tan bien me ha tratado y cargo la pesada mochila para tomar un camino que sale a una carretera principal que tomo a la derecha para coger enseguida a la izquierda una carretera secundaria que se dirige a Gaviaozinho. A la izquierda en la ladera de la sierra se encuentra Vila Vella. Desciendo hasta la rivera de Gaviaozinho que cruzo por un puente y asciendo hasta el cruce con otra carretera que se dirige a San Andrés das Tejeiras. Cruzo Gaviaozinho y sigo las indicaciones de un hombre y una señora que me indican el camino que debo seguir para descender a la rivera del Alvito y poder cruzarla, lo hago por un carril descendiendo en ese hasta llegar a la rivera, no demasiado profunda pero si lo suficiente para descalzarme y subirme el pantalón hasta la rodilla, y que a pesar de todo llego a mojarme antes de llegar al otro lado, donde me vuelvo a calzar las botas y comienzo a ascender por la ladera de estos monte solitarios, donde no se ve mucha gente trabajando en ellos, a pesar de la gran cantidad de árboles que pueblan la zona. Me encuentro delante de mí a un solitario hombre trabajando con una máquina limpiando una de las pistas y preparando el terreno para combatir los incendios de verano. Charlamos un rato y me indica la pista que debo de tomar para cruzar la sierra por la Foz de Cobrao y llegar a Sobral Fernando. Hay un pueblo con el mismo nombre y que se une a Sobral Fernando por un puente sobre el río Ocreza. Entro en la foz, el Ocreza a mi izquierda, poco antes, el Alvito desemboca en el Ocreza, al fondo, al otro lado de la foz, Sobral Fernando y el puente. En medio de la Foz unos indicadores de un pr que llega hasta unos miradores, el pr 2 “Os secretos do vale do Almao” perteneciente al concelho de Prensa a Nova. Cruzo Sobral Fernando, en una de sus calles un horno de pan con unos asientos de piedra donde la gente esperaría turno, al final del pueblo llego al bar Explanada, hay un matrimonio joven con una niña, él es hijo de la dueña, trabaja de camionero en Lisboa y se encuentra solucionando temas de papeleo en su pueblo, la burocracia en Portugal es exagerada. Tomo un café con leche y un bocadillo de jamón, que al final no quisieron cobrarme, aquí la gente es muy gentil, no tienen mucho pero es la generosidad de los pobres, un señor mayor, cliente del bar, también me invita una copa de oporto. Salgo de Sobral Fernando, atravieso una rivera por un puente y enseguida tomo un camino a la izquierda que va bordeando el Ocreza por la derecha, a veces cresteando a veces a media ladera, en un paisaje espectacular, cruzo la rivera del Sarzedinha por un pequeño puente y continuo por su margen derecha, poco después desemboca en el Ocreza, el valle está repleto de flores con un gran contraste de colores, sigo de nuevo por la margen derecha del Ocreza, bordeo un brazo de agua que penetra en la ladera y asciendo, al fondo se ve la carretera N-241, el camino va a ella pero doy un pequeño rodeo para evitarla, llego a ella a la altura de Vale da Nua, a la entrada el bar “Noite e día” donde descanso, tomo un par de cocas y como algo. Continúo durante un pequeño trecho por la carretera y tomo una desviación a la izquierda que se dirige a Peral que se encuentra a un kilómetro, lo dejo a la derecha no parece muy interesante, sigo la carretera hasta una rivera donde hay un buen charco así que bajo y me doy un baño, el calor es sofocante, asciendo de nuevo hasta la carretera hasta alcanzar una serie de aldeas con casas de fin de semana: Monte Rodrigo, Borracheira, Monte Fundeiro etc. En una de las casas una señora me ofrece agua fresca, que tomo con gran placer, llego a Palota y a la salida hay un desvío a la izquierda con un cartel de la C.E. y que comienza con alquitrán pero que poco después se transforma en tierra batida. Cambia el paisaje, una mezcolanza de colores se unen a mi camino. Entro en Naves, que son cuatro casas, la mitad abandonadas, salgo por camino de tierra, desciendo a una rivera que no tiene problemas para cruzarse, y asciendo duramente después de mojar el pañuelo, llego a la N-351 a la entrada de San Pedro de Esteval, con una iglesia interesante. Me voy a una gasolinera, donde hay un bar, tomo dos cervezas fresquitas y el chaval me informa que en Ladeira hay una pensión, así que decido seguir, aunque mi idea primaria era pernoctar aquí, pero es temprano así que decido hacer algunos kilómetros más. Me vuelven a invitar las cervezas, no lo entiendo, la gente de aquí es así. Dejo la carretera por una pista a la izquierda que desciende hasta el Ocreza para cruzarlo por un puente romano, que se encuentra medio enmascarado por el viaducto de la carretera que se encuentra a su lado. Cruzo el Ocreza y asciendo a Ladeira, en la ladera este de la sierra das Aguas Quentes, donde hay unas termas de aguas calientes beneficiosas para la piel y los huesos. En Ladeira me dicen que la pensión Tavares se encuentra a dos kilómetros adelante en la carretera N-251, ya voy un poco tocado y estos últimos kilómetros se me hacen eternos, pero llego a la pensión que se encuentra a medio kilómetro a la izquierda pasada las termas. Tomo unas colas para recuperar, al poco entran unos madereros, locos por la cerveza de turno así que me uno a ellos y les acompaño durante un rato hasta que se marchan, me quedo solo, la señora me pone la cena: una sopa de verduras y unos filetes de ternera con patatas y ensalada y helado de postre. La pensión es para mí solo, la señora se marcha después de darme una habitación sin muchas pretensiones y con no mucha limpieza, la cama es grande, así que después de una ducha, bajo hasta las termas que es el único sitio donde hay algo de cobertura para llamar a casa, me vuelvo enseguida, veo un rato la televisión y a las 22:30 me meto en la cama.

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    Si quieres, puedes o esta ruta