Dificultad técnica   Moderado

Coordenadas 3184

Fecha de subida 13 de noviembre de 2016

Fecha de realización noviembre 2016

-
-
155 m
1 m
0
20
41
81,71 km

Vista 403 veces, descargada 9 veces

cerca de Comillas, Cantabria (España)

Etapa 4: Comillas-Ribadesella
Distancia: 86 Km
Hora inicio: 8.00 h
Hora final: 16.30 h
Velocidad media: 13,4 Km/h
Desnivel acumulado: 1.525 m
Tiempo sobre la bici: 6h 23min

El día amanece fresco pero despejado. Ayer hizo un día estupendo aunque me quemé los brazos por no parar a darme crema, esperemos que hoy el tiempo sea igual de bueno. Por si acaso iré con camisa de manga larga y tendré la crema al alcance.
Me cuesta empezar a pedalear porque estoy un poco cansado pero tampoco me siento tan mal para las palizas que me estoy dando. Tocaremos madera para que el cuerpo me aguante lo que todavía me queda por delante.
Salgo de Comillas por asfalto tranquilamente por la zona de la Universidad donde ya hay gente paseando y haciendo deporte a las 8 de la mañana. Enseguida cruzo la ría de la Rabia camino de San Vicente de la Barquera. Nada más cruzar la ría dejo la carretera y tomo un camino hacia el interior que me llevará por los pueblos de Santana, El Tejo y La Revilla, aunque para ello he de superar dos puertos. He visto que algunos toman la alternativa costera por las playas de Oyambre y de Merón que después de haber hecho la ruta oficial creo que será más cómoda y bonita.
San Vicente de la Barquera. Parroquia Nuestra Señora de los Ángeles
Llego a la entrada a San Vicente de la Barquera junto a la playa de la Maza y hay que atravesar el largo puente de la Maza sobre la ría para dirigirse a la bonita villa y continuar el Camino. Sin embargo, la ruta no llega a entrar totalmente en San Vicente sino que lo deja de lado y coge un camino en fuerte subida que nos lleva a la Acebosa por un terreno rompepiernas. Por carretera llegamos a la majestuosa Torre de Estrada, que está en rehabilitación.
Alternando Caminos en más o menos buen estado y carreteras comarcales llego a Unquera, que como no soy muy pastelero no degusto sus famosas corbatas.
Tras pasar el puente sobre el río Deva entramos abandonamos Cantabria, cuyo recorrido ha sido muy benévolo conmigo, y entramos en Asturias que a priori debería volver a ser un infierno como lo fue el Pais Vasco.
Tras cruzar la ría, Asturias nos recibe con un puerto hasta Colombres para que nos vayamos haciendo una idea de lo que va a ser nuestro paso por estas tierras. Tras Colombres salimos en busca nuevamente de la carretera N-634 que nos llevará hasta la Franca donde volvemos a abandonar brevemente la nacional para adentrarnos en un bonito camino que nos lleva en bajada hasta toparnos con un viaducto de la autovía, y después tendremos que superar una fuerte rampa para volver a la carretera.
En Buelna dejamos la nacional y entramos en un recorrido que tenía muchas ganas de atravesar por todo lo que había leído de otros bicigrinos, el sendero GR-9. El recorrido es verdaderamente bonito pero lo que si me sorprendió fue que me resultó más duro de lo que la gente comentaba. No es que presente ninguna dificultad especial sino que es muy rompepiernas y quizás porque iba con la idea que me iba a encontrar con un placentero paseo, el hecho de tener que esforzarme en este tramo no entraba en mis planes. No obstante, es un placer recorrer tramos como este junto a la costa rodeados de tanta naturaleza.
Lo primero que me encuentro por el sendero es la coqueta playa de Buelna. Es una pena que la climatología se haya ido estropeando al avanzar el día y ahora esté totalmente gris porque llegar a estos bonitos lugares en días despejados tiene que dar unas panorámicas realmente espectaculares. Y además, con calorcito incluso hubiera apetecido bajar a la playa y meter los pies en el agua.
La senda va recorriendo la costa, acercándose y alejándose del mar y pasando algún pequeño núcleo urbano como Pendueles hasta que se llega a los Bufones de Arenillas. El día estaba gris pero el mar estaba tranquilo por lo que no pude apreciar totalmente la magia de este lugar.
Más adelante, el Camino nos lleva a cruzar el cristalino río Purón por un bonito puente de madera.
Nos vamos acercando a LLanes pero antes todavía me espera una sorpresa, la subida a la Sierra de Cué. Cuando uno ya se ve en Llanes degustando algún plato caliente aparece un camino que rodea un campo de golf que tiene unas cuestas durísimas. La alternativa fácil hubiera sido continuar por la carretera hasta Llanes y seguramente uno se ahorra una hora que cuesta superar este tramo, además del calentón que supone subir semejantes repechos. Pero como uno prefiere ser fiel al Camino aunque le toque arrastrar la bici opto por subir a ver golf y poder apreciar las vistas desde las alturas. Después de una bonita bajada llegamos a la villa costera de Llanes donde hago una parada para reponer fuerzas y me como un menú en toda regla. No si antes dar una vuelta por la bonita villa que está atestada de gente.
Tras la opulenta comida cuesta ponerse en marcha por lo que lo hago de manera tranquila. Se recorren cómodos caminos rurales y algún pequeño tramo de carretera local antes de llegar a la bonita playa de Celorio. Lástima que con el día tan nublado la panorámica pierde algo de encanto.
Tras este bonito tramo cerca de la costa el Camino nos lleva junto a la curiosa iglesia de Nuestra Señora de los Dolores, que surge como una isla que parece que va a ser tragada por la marea, en la ensenada de Niembro.
Como viene siendo costumbre en este Camino por la Costa, raramente vamos a encontrarnos un paseo costero por lo que tras encontrarnos a nivel del mar nos enfrentaremos a una subida para proseguir la marcha. En esta ocasión, un puerto de 3 Km para después afrontar un trepidante descenso que nos lleva al Monasterio de San Antolín, junto a la playa del mismo nombre.
Dejando atrás la costa llegamos a Naves, que cuenta con una iglesia también dedicada a San Antolín, y donde han acabado diversas partes del anterior Monasterio. Nuevamente nos vamos a encontrar con un tramo duro, aunque el terreno va a ser rompepiernas hasta que lleguemos a Ribadesella.
Recuerdo especialmente la corta aunque exigente subida al Santuario de San Pedro atravesando un prado. Y no sólo por lo bonito del entorno sino porque el prado está rodeado de un pastor eléctrico que si lo tocas no hace precisamente cosquillas como pude comprobar. Menos mal que una familia peregrina además de animarme a superar el duro repecho, me ayudaron a pasar la bici con todos sus bártulos por encima de la valla electrificada.
Superado este último escollo enseguida se llega a Ribadesella donde a pesar de ser todavía pronto decido hacer parada y fonda. Además de que es un lugar que me gusta quiero aprovechar e ir al masajista para recuperar piernas.
Ribadesella es una villa separada en dos por el río Sella, por un lado la parte histórica y por otro la zona más residencial donde se encuentra la bonita playa y el albergue. El albergue de Ribadesella no es únicamente para peregrinos por lo que además de tener un precio más elevado hace que esté bastante ocupado.

Ver más external

2 comentarios

  • Foto de jertopgun

    jertopgun 30-mar-2017

    Buenos dias,
    Estoy pensando realizar el camino y he visto tus tracks.

    Seguiste el camino marcado o variaste cogiendo carretera?

    GRacias de antemano y un saludo

  • Foto de Australian1973

    Australian1973 30-mar-2017

    Buenos días,
    He seguido el camino marcado para peatones en todo momento, o por lo menos eso creo.
    Aunque en algunos momentos sería recomendable no hacerlo como por ejemplo la encerrona de la playa de Berria

Si quieres, puedes o esta ruta