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Dificultad técnica   Difícil

Tiempo  13 horas 7 minutos

Coordenadas 4379

Fecha de subida 18 de julio de 2011

Fecha de realización julio 2011

-
-
898 m
146 m
0
7,5
15
29,82 km

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cerca de Maro, Andalucía (España)

CUEVA-PRESA-CASCADA-IMAN



Partíamos del aparcamiento junto a la Cueva de Nerja a las 7:30, la idea de esta marcha era subir por el río Chíllar, lo más alto posible, para después ir hacia el este a encontrarnos con una senda que une el nacimiento del rio con el Cortijo del Imán, volver al Chíllar y llegar al punto de origen.

Cortado en verano el carril que lleva desde la Cueva al área de acampada de los Pinarillos estamos obligados a incrementar la marcha en 5 Km de ida y otros tantos de vuelta.

Desde los Pinarillos tomamos una senda que cruza el Barranco de la Coladilla acortando, de esta forma, la vuelta que el carril traza para llegar al Apretadero o Collado de los Galgos. En el track se aprecia en este punto una pequeña confusión que rápidamente corregimos.

Desde el Collado de los Galgos tenemos la primera vista del valle del Chíllar, el murmullo de sus aguas nos acompañará durante todo el recorrido.

Continuamos por el carril hacia el norte y encontramos una vereda que surge a nuestra izquierda (550 m, 7,2 Km), esta será la que tomaremos para bajar hasta el canal.

Este canal, tan popular entre los senderistas de esta Sierra, va de la Central del Salto Grande hasta las Casas de la Presa, en donde nace. Nosotros vamos a ir por el canal para llegar hasta su nacimiento. Para alguien con vértigo que se encuentre incomodo en los pasos estrechos puede resultar recomendable continuar por la vereda hasta el río Chíllar y subir a contracorriente hasta las mencionadas Casas de la Presa.

Las Casas de la Presa (412 m, 8,84 Km) están derruidas, pero detrás se encuentra la desembocadura del canal y puede ser un buen lugar para refrescarse. No obstante agua no va a faltarnos en la mayor parte del recorrido.

Ahora continuaremos siguiendo el curso del río, inevitable llevar un calzado en la mochila que resulte cómodo para caminar por el cauce. A lo largo de la marcha tendremos que cambiar de calzado en un par de ocasiones.



Vemos como desemboca en el Chíllar, por la izquierda, el Barranco de los Pradillos (434 m, 9,74 Km). En este lugar se encuentra el principio de una senda que por el mencionado barranco sube hasta el Puerto Umbrales y al río Higuerón, pero esa es otra marcha y nosotros seguimos nuestras aguas.

Unos metros más adelante unas piedras, en la margen izquierda del cauce, nos señalan que comienza la senda que sube al Cortijo del Imán, que horas más tarde nos vera regresar, algo más cansados.

La vegetación nos obligara en muchas ocasiones a caminar por el río que será nuestra vereda. Abundantes arañas tejen sus telas cruzando todo cauce el cual que gira en dirección al Este para continuación formar una gran curva a la izquierda y dar entrada a los primeros cahorros. Algo más arriba llegamos a una de las zonas más bonitas de nuestra marcha, los conocidos cahorros del Imán con paredes de 30 o 40 metros de altura. El río cubre con agua todo el espacio entre los paredones.

En uno de estos cahorros debemos superar una pared de algo más de dos metros. Unos troncos colocados estratégicamente y los salientes de la roca nos ayudaran en nuestra tarea de la que saldremos remojados inevitablemente. Dependerá de la habilidad de cada uno el poder superar este punto. Por ejemplo yo necesite la ayuda de mis dos amigos, expertos conocedores de esta compleja Sierra de la Almijara, Pelines y José. Uno ayudándome desde arriba y el otro con un descarado empujón me permitieron saltar lo que hubiera sido una complicación de haber estado yo sólo. Sin embargo ellos dos no tuvieron problemas.



Seguimos por el cauce del río hasta encontrar el premio mayor que ofrece el Chíllar: La Cascada o Catarata como prefieren llamarla muchos senderistas, que rondara los 20 m. de caída (705 m, 13,5 Km). La poza que forma la cascada es un lugar ideal para un baño, sin ser excusa la sombra que acompaña casi permanente el lugar.

La mayoría de las excursiones que siguen este recorrido terminan en este punto y se retorna en sentido contrario, pero en esta ocasión quisimos acercarnos lo más posible al nacimiento. A la izquierda de la cascada, retrocediendo unos metros, se puede subir por una torrentera para alcanzar una pequeña senda que nos devuelve al cauce. Esta subida es complicada, fueron unos 10 o 15 minutos, agarrándonos a las pocas ramas que podían ayudarnos, deseando tener ventosas en las manos para adherirte al suelo y evitar que la tierra y las piedras sueltas te hagan reabalar. Una vez más la destreza de cada uno permitirá superar este tramo con mayor o menor dificultad. Pero objetivamente se trata de un momento complicado. La senda que se nos ofrece superados los 20 0 30 metros de subida y que nos baja hasta el cauce hay que caminarla con precaución pero después del momento anterior nos puede parecer un bálsamo.

Seguimos por el cauce hasta encontrarnos con unas preciosas pozas (830 m, 15,2 Km). En este punto decidimos retornar, intuimos que el nacimiento del Chíllar debe estar a unos cientos de metros pero las dificultades que se presentan a partir de estas pozas nos aconsejan poner fin a nuestra marcha.



Decidimos volver pasando por el Cortijo del Imán y abandonar por tanto el cauce del Chíllar durante un buen rato. Retrocedemos unos 150 metros desde las pozas, para encontrarnos con un barranco a nuestra izquierda. Sabemos que si subimos por este barranco necesariamente cruzaremos una senda que nos llevará hasta el Cortijo.

En unos 100 metros estamos obligados a superar unos 30 metros de altura lo cual obliga a un esfuerzo importante, pero contamos con el premio que una vez arriba una maravillosa senda nos llevara en volandas hasta nuestra próxima etapa. La senda la encontramos a unos 870 m. de altura pero íbamos a encontrarnos con una desagradable sorpresa: la abundante vegetación de aulagas, zarzas, matas etc... dificultan un trayecto que esperábamos cómodo. Naturalmente lo más recomendable llevar pantalón largo.



Si mis amigos Pelines y José me habían ayudado a superar las dificultades que nos encontramos en el río, ahora yo sentía mucho no poder devolverles la ayuda, sólo tenía un pantalón largo y lógicamente era de mi talla, de modo que tuvieron que sufrir ambos en sus piernas las muchas caricias que les esperaban hasta llegar nuevamente al Chíllar.



Cortijo del Imán (721 m, 17,82 Km). A partir de este lugar la senda aparece algo más clara, pero a pesar de ello la vegetación sigue siendo espesa y resulta incomodo avanzar.

A los 20 Km. aproximadamente desde el inicio de nuestra marcha nos encontramos de nuevo con el Chíllar y cambiamos de calzado una vez más.



Habíamos decidido volver desde la Casa de la Presa a los Pinarillos por un camino distinto al de ida y así lo hicimos. Justamente encima de la casa, junto al canal, nace una senda que con cierta comodidad sube por el Barranco del Contadero al carril que continua por el Apretadero y nos conduce a los Pinarillos.

Para quien siga el track un aviso importante. Una confianza excesiva, también la abundante vegetación y porque no decirlo encabezaba yo la marcha, el más inexperto de los tres, me llevo a confundir la senda de modo que subimos trepando por el barranco teniendo la senda a escasos metros a nuestra izquierda. Un contratiempo que nos obligo a subir en 100 metros casi 45 de desnivel. El track no está corregido de modo que poner atención a quien lo quiera utilizar.

Encontrado el carril, que lo recibimos como una autovía, “sólo” quedaban 8 cómodos y aburridos Km. hasta donde se encontraba el coche.



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