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1.482 m
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122,41 km

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cerca de Patones, Madrid (España)

La ruta está descargada de Google Maps para preparar la ruta que haremos el proximo fin de semana (30 julio 2017).

Se sale de Patones de abajo camimo de Torrelaguna con esa subida tendida que empieza a calentarnos las piernas. LLegados a Torrelaguna cogemos el desvío hacia El Berrueco que nos pone ante el primer puerto del día lleno de curvas y que nos obligará a poner el desarrollo más bajo. Tras superar las primeras pulsaciones límite una bajada nos lleva a El Berrueco.

Girando a la Derecha nos encaminamos hacia la carretera que nos llevará después de varios subebaja y llanos que pican hacia arriba hacia el Embalse de El Villar. Justo antes de bajar al embalse cogeremos el desvío hacia Manjirón que nos enfrenta a un pequeño puerto que superamos sin problema para llegar al sencillo pueblo de Manjirón que pasamos para coger el desvío al embalse de Puentes Viejas que con una bajada suave nos deja relajarnos un poco.

Pasada la presa por la carretera que recorre su muro con un empedrado tipo Roubaix empezamos la subida hacia Prádena que sin ser muy pendiente, es contínua y empieza a minar las fuerzas. LLegados a Prádena cogemos el desvío hacia Puebla de La Sierra y su mítico puerto. Son 9 km de subida sin ser muy agresivos, pero continuos al 6-8% (una Morcuera).

Al llegar al cruce nos desviamos hacia La Hiruela y nos enfrentamos sin parar al puerto de LA Hiruela que no son más de 2 km pero con rampas del 8-10% que ya a estas alturas nos empiezan a pasar factura. Culminado el puerto empieza una bajada rápida y vertiginosa con curvas que pondrán a prueba nuestra habilidad y valentía en las trazadas (cuidado que hay poco o nada de tráfico de subida pero algo hay).

Al llegar a La Hiruela es menester una parada para tomar un bocata y una cocacola que nos permita tomar fuerzas para lo que nos espera. Bonito pueblo que merece ir otro día con la pareja a uno de sus restaurantes de más nivel y muy recomendables.

Salimos de La Hiruela para empezar la ruta hacia los pueblos negros de Guadalajara. Ahora empieza la verdadera ruta salvaje. Una divertida bajada nos lleva hacia el límite de provincia y paralelos al rio Jarama en sus orígenes. La carretera es digna de disfrutar. Llegamos al puente de hierro rojo sobre el jarama para dejar atrás la civilización por muchos kilómetros.

Una subida no muy dura nos lleva al cruce anónimo que o tienes GPS o es un punto para perderse, vamos derecha-derecha y NO hacia Bocigano. Una carretera con subida ligera nos lleva al cruce de los forestales y nos desviamos hacia Corralejo. Empieza una subida larga y tendida que empieza ya a hacernos sufrir más de la cuenta.

Llegamos al cruce de Peñalba/Corralejo donde empieza un descenso serio y muy divertido hasta llegar al pueblo de Corralejo. Aquí la carretera cambia radicalmente y nos asusta el desvío que tenemos que tomar ya que la carrera está muy rota, pero esto pasa rápido. Empezamos un descenso muy fuerte (>10-15%) hacia la mítica Muralla China. La antesala es espectacular, tanto por el paisaje como por el trazado de la pista que nos baja hacia el barranco del Rio Jaramillo, que dicho así no dice mucho, pero os aseguro que lo que viene se os quedará grabado en la retina de ciclista por mucho tiempo, y eso que yo he subido el Angliru...

Un cambio repentino de asfalto a pista de cemento ribeteado ya nos pone sobre aviso... la "muralla" de piedra queda a nuestra derecha y los quitamiedos a la izquierda donde al asomarnos nos deja estupefactos la vista de lo que vamos a tener que subir... y os anticipo que solo se intuye la mitad de lo que vamos a sufrir. La bajada pone a prueba la fuerza de nuestras manos con los frenos con esas rampas del 20 al 30% de desnivel, y el cemento con sus surcos no dejan de hacernos vibrar el cuerpo entero hasta que la cabeza parece que se nos sale del cuerpo.

Al llegar al fondo del barranco, cruzamos el puente y vemos la primera de las "paredes" que tendremos que subir. Son 5 curvas con sus tramos rectos en Z, que pondrán a prueba el desarrollo que llevemos en la bici. Por debajo de 30 en el piñon grande se pasa verdaderamente mal. Yo llevo 32 y tuve que echar pié a tierra en la tercera curva para poder enfriar las piernas... y eso que he subido el Angliru (repito).

La experiencia es para recordar y una vez arriba podemos admirar lo que hemos logrado. Siguiendo viene el recorrido por los pueblos negros que en una bajada constante con algun rompepiernas nos lleva a visitar El Espinar (con su fuente) y Campillejo, bonitos pueblos donde merece la pena parar un momento a hacerles homenaje. Dejando Campillejo nos dirigimos hacia una zona muy agreste camino del embalse de El Vado, paisajes espectaculares y con bajadas muy divertidas que nos dejan en la cola del embalse.

Una subida fuerte nos deja en un cruce que nos plantea la ruta en dos opciones. A la izquierda por Tamajón y a la derecha por la carretera forestal que recorre el embalse. Hoy lo haremos por el Embalse ya que por la carretera de Tamajón ya lo hemos hecho y son carreteras generales con tráfico y sin mucho valor.

Una carretera que rodea el embalse de bajada neta, pero con subidas rompepiernas nos hará disfrutar de lo lindo por los paisajes y los pinares cerrados de El Vado. Tras muchas curvas suaves llegamos a la pared de la presa donde el espectáculo del embalse es digno de fotografiar. Aquí hay dos opciones, la bajada a Retiendas o la ruta por la carretera de servicio del embalse, que tomaremos a la izquierda. Después de pasar un tunel de los tiempos de la Guerra Civil, nos enfrentamos a una bajada con la carretera totalmente rota que nos hará poner el 100% de nuestra atención para no decabalgar por derrapes.

Empieza una carretera en bajada neta otra vez pero siempre rompepiernas con rampas de subida que después del esfuerzo de la muralla china nos parecen ya paredes. Es una carretera solitaria y con vistas de gargantas y el rio Jarama que nos harán perder la mirada con riesgo de salirnos de la ruta. Una fuerte bajada nos deja en el desvio de Valdesotos, con el Rio Jarama en todo su esplendor y con un fuerte caudal.

Aquí tomamos la carretera rural que lleva a Tortuero, que nos enfrenta a una subida fuerte por una carretera rota que nos parecerá más de MTB que de carretera, pero descuidad que se sube sin problema. Una fuerte bajada a continuación nos deja en la carretera que ya enfila a Patones. Llevamos ya 100Km y 2000m en las piernas y cada repecho es un puerto!!

Nos quedan 20 km de llaneo y alguna bajada/subida que nos deja en la carretera de Patones. Son 3 km que nos pesan, pero que nos hacen relajarnos por lo que hemos conseguido. Llegamos al Bar Manolo donde podemos pedir el bocata de tortilla de patata más grande que hayamos visto por 4€.

Ruta mítica que tiene de todo y que os dejará más que satisfechos por lo logrado y lo pasado. Soñareis con barrancos, rios, pueblos y pastos que si hacemos un buen reportaje recordaremos durante tiempo con mucho cariño.

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