Dificultad técnica   Fácil

Coordenadas 293

Fecha de subida 7 de septiembre de 2011

Fecha de realización septiembre 2011

  • Valoración

     
  • Información

     
  • Fácil de seguir

     
  • Entorno

     
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871 m
779 m
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5,22 km

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cerca de El Centenillo, Andalucía (España)

Nuestra ruta hoy será más que todo un paseo. Seguiremos primero el espectacular recorrido del sendero de Pozo Nuevo recientemente acondicionado y balizado para continuar, al final del mismo por el camino que pasa por otros dos pozos emblemáticos: Santo Tomás y El Mirador.
Iniciamos la excursión en la plaza donde ahora han colocado un minero para recordar para siempre el pasado reciente.
Nos dirigimos hacia la entrada por la que hemos accedido al pueblo y al final de la curva que desciende decididamente para irse hacia La Carolina, a la izquierda parte un camino de tierra que tomaremos. Tras tres o cuatro casas ya se nos abre una amplia panorámica hacia el barranco del cerrillo del plomo y el camino descendente hacia la “Bomba” (estación elevadora de aguas para El Centenillo) y El Puntal.
Continuamos pasando por encima de los denominados pabellones de solteros, destinados por la Cia. Minera a albergar a aquellos que venían en busca de fortuna sin familia.
A la derecha tomamos un senderillo que se dirige al pinar próximo. Al llegar al pinar, antes de la puerta, encontramos a la izquierda la boca del tunel del tren minero que nos pasaría a la vertiente sur de cerrete del Aguila que transitaremos. Allí mismo, junto al tunel, la fauna local como en cada lugar que visitamos nos aprecia y da la bienvenida. Abrimos la puerta de acceso y nos encontramos con un panel de inicio del sendero de Pozo Nuevo.
La primera parte del trayecto de este sendero, hasta el mismo pozo aprovecha el trazado de la antigua vía del tren minero encargado de transportar mineral y otras materiales entre los diferentes puntos neurálgicos del lugar. Ahora se encuentra repoblado de pino piñonero en todo el trayecto. En poco tiempo nos topamos con las primeras edificaciones que nos anuncian un enclave de singular belleza: Pozo Nuevo.
Han acondicionado este lugar para el paseo y descanso, así como con un mirador donde contemplar una amplia panorámica de sierra morena. El Peñón del Toro, El Puntal, el Montón de Trigo, abajo el cerrillo del Plomo, río Grande, ...
Ya berrean tímidamente los ciervos, aún les falta agua en el lomo, recuerdo cuando hace años y esto estaba como lo dejaron cuando echaron el cierre veníamos a este lugar a escuchar el “canto otoñal” prácticamente en estereo desde este balcón.
Llama la atención entre los restos de edificaciones la chimenea de ladrillo, no excesivamente alzada pues el lugar no lo precisa y los restos del tubo de humos de obra, al contrario de los que encontramos en el resto del Distrito, donde las chimeneas se encuentran próximas o adosadas a las casas de bombas o de máquinas.
Tras detenernos lo necesario para empaparnos de esta perspectiva, continuamos rodeando el cerro del Águila, al final de las edificaciones continua el camino ahora en senda rápidamente gira a la izquierda, ascendiendo decididamente hasta que casi tocamos cumbre, pasando a la cara sur del cerrete y encontrándonos con otra puerta que debemos dejar cerrada. Nos toca ahora bajar lo que subimos por la otra cara por un cortafuegos de irregular piso. Poco a poco comenzamos a tocar de nuevo restos mineros, ahora el Pozo Santo Tomás, mirándose cara a cara con El Mirador, en otros años enfrentados en la competitividad de ver de donde se arrancaba más plomo y plata a sus entrañas.
Antes de llegar al pozo, a la izquierda encontramos la otra boca del túnel que orada el cerro y servía para el paso del trenillo minero. Contemplamos las coquetas chimeneas y los restos arquitectónicos ahora rodeados de basuras, descuidados como si la ruina de los mismos tuviera que asociarse a los actos incivilizados.Bajamos hasta la carretera que nos llevaría por la finca de Selladores al mismísimo Santuario de la Virgen de la Cabeza atravesando lo mejor de la Sierra de Andújar. Junto a la aún altiva casa de capataces que hay junto a la carretera tomamos un camino ascendente, ahora en obras pues están sellando todos los vertederos, que nos conducirá al gran Pozo de El Mirador, aquél que trabajó durante 100 años, incansablemente, noche y día, hasta que agotó sus posibilidades, no por falta de plomo sino por falta de rentabilidad del mismo.
La primera imagen con la que se encuentra cada mañana cuando amanece es con esos roquedos singulares conocidos como "las tres hermanas". Entre las ruinas podemos ver los curiosos restos del lavadero, una joya que se debería conservar en paño. Afortunadamente, su cabria podemos contemplarla actualmente rehabilitada en la Escuela Superior de Minas de Madrid.
Volvemos por nuestros pasos y tomamos el camino que nos conduce al mismo campo de football aquél que dicen que es el más antiguo de España, solo que no existe manera de documentarlo. Aún se adivinan sus primitivas gradas.
Entramos en el pueblo por la calle bonita, pasamos por la conservada iglesia y su plaza larga y llegamos por la corredera hasta nuestro punto de partida donde aún el casino es testigo de otros tiempos.

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1 comentario

  • Foto de Rafael Buendía

    Rafael Buendía 16-feb-2015

    Una visita al Centenillo siempre es muy recomendable y esta ruta resulta sencilla y completa!!

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