Dificultad técnica   Fácil

Coordenadas 407

Fecha de subida 14 de agosto de 2012

Fecha de realización agosto 2012

-
-
711 m
596 m
0
1,7
3,5
6,91 km

Vista 4369 veces, descargada 35 veces

cerca de Venta de Cárdenas, Castilla-La Mancha (España)

Abierta completamente el nuevo trazado de Despeñaperros, ha quedado libre de trafico pesado el trazado antíguo, original correspondiente al camino que Carlos Lemaur abrió en el S. XVIII para Carlos III. He buscado trazas de aquél viejo camino años después de poder transitar a pie este tramo ahora expedito. Sin posibilidad real para datarla, observando detenídamente, se reconocen en algunos tramos vestigios de obra muy antígua, de pizarra que puede coincidir con la gran labor que aquí se realizó. Lo mejor, sin duda, poder admirar A PIE un tramos en el que durante muchos años era absolutamente prohibitivo hacerlo si no era en vehiculo. Las sensaciones, los sonidos, los colores y Despeñaperros parecen diferentes,...

Comenzamos el paseo en el lugar conocido como "la cara de Dios" por un monolito representativo existente donde está reflejado el Santo Rostro, como anuncio de entrada a la "tierra del ronquio". Allí mismo se encuentra el cartel anunciador de que hemos entrado en Andalucía, por tanto nos encontramos en la frontera y a pocos metros de Venta de Cárdenas, de donde proviene nuestro camino y a donde llega de Santa Cruz de Mudela y Valdepeñas.A poco de echar a andar, encontramos el desvío a la CF de Valdeazores. Cuantas indecisiones y apuros hemos pasado en esta salida cuando el tráfico aquí era intenso y la visibilidad casi nula.Llegamos al único lugar, junto al mirador de Despeñaperros donde se podía detener el vehículo para descansar, el Jardín. Un bello entrono con una clara vista del desfiladero. Cotizado caño de agua perpetuo cae en las fuentes donde vecinos del entorno (Venta de Cárdenas y Santa Elena) se atiborran de garrafas para usarla de agua para la bebida. El lugar, hasta fechas recientes atestado de vehículos, me parece ahora paradisíaco.Enfrente, semioculta entre la arboleda la imagen de María que ha estado allí desde que tengo uso de razón. Cuando la circulación era de otra manera, esta era parada obligada para el viajero.Por detrás de la imagen de la Virgen, intuyo unas trazas claras de lo que pudo ser un camino (tal vez el original, si es así, puede ser el único tramo que se conserve) con los asientos de pizarra, el material autóctono.Me afianza la idea que he forjado el que por encima de las trazas se encuentran las ruinas de lo que pudo ser una venta, probablemente la original que más tarde se bajo al emplazamiento actual en alguna remodelación de la carretera, las vallas de seguridad de la Instrucción del 39 no dejan lugar a dudas de que el trazado antiguo iba más arriba que el actual.De nuevo en la carretera, pasamos junto al barranco de Valdeazores que numerosas ocasiones nos ha servido para entrar en la cumbre. El trazado original se corrigió acortando la entrada en el barranco. Tomamos una leve altura, desde ahí tenemos una bonita imagen del Jardín. Ahora nos encaminamos sin dilación al paso de Despeñaperros propiamente dicho. Al trazado original, le dieron en algunos tramos espacio por la derecha desmontando parte de la montaña. El trazado por el filo del barranco es aún fácilmente reconocible en algunos lugares. Aquí, antiguamente, se encontraba el mejor mirador de los Órganos. Aún queda el ensanche para los vehículos y los poyos donde sentarse. En la actualidad le han quitado las barreras de protección y por tanto se ha recuperado el acceso. (Ahora queda adecentarlo y embellecerlo como se merece).Un poco más adelante llegamos al mirador que hicieron más tarde, único lugar junto al Jardín donde detener el vehículo. Desde aquí hay una inmejorable vista de la vía férrea, con un trazado centenario. Frente al mirador, al otro lado de la calzada, en un hueco en la piedra encuentro una cobacha que siempre había pasado depercibida e ignoro su origen y utilización.
Llegamos al túnel original que hicieron para quitar una de las curvas con más accidentes. Parece increible transitarlo con la sensación de coyote del correcaminos,... Por allí se accede a una hermosa covacha con unas pinturas rupestres conocidas como las Vacas del Retamoso. También cuentan que por allí anduvo José María el Tempranillo, el celebre bandolero, aunque parece ser que fue otro José María diferente el que la ocupó y dio lugar a una confusión que ha interesado mantener (incluso en los mapas oficiales del IGN figura el topónimo), pero eso será otra historia.
Por cierto, aún permanece allí uno de los fotómetros de tráfico más rentables de la historia.
Unos metros más adelante, encontramos el paso más angosto del desfiladero: el Salto del Fraile, ahora han quitado el letrero indicador que había (o a mi se me pasó). Parece ser que despeñaron a un clérigo por aquí mediante el engaño. Las historias, historias son unos lo creen y otros no.
Una placa recuerda a alguien que por aquí tuvo la misma fortuna que el fraile y se precipitó. Refuerzos de piedra indican que en el lugar hubo que extremar las precauciones.
Por fin salimos del atolladero y se abre la panorámica. Uno de los nuevos viaductos y la bonita Santa Elena cortan el horizonte. Aún nos queda uno de los rincones más recoletos y desconocidos del tramo que estamos recorriendo, el barranco de los Arcos, donde el antiguo trazado se introduce en el barranco para hacer una curva más cerrada que la que corrigieron. Cerrando el paso al barranco una construcción con arcos que me da la impresión de ser un acueducto. En este lugar podemos encontrar el firme de hace cincuenta años y, probablemente, el ancho del camino original de Lemaur. Finalmente nuestro destino, las Correderas, una aldea frustrada de las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena donde aún se conserva en pie, estimo que por poco tiempo si no se corrige, la antigua Venta de viajeros. Un entorno privilegiado que debería recuperarse.

Ver más external

Comentarios

    Si quieres, puedes o esta ruta