Dificultad técnica   Moderado

Tiempo  5 horas 34 minutos

Coordenadas 1175

Fecha de subida 3 de febrero de 2013

Fecha de realización febrero 2013

-
-
1.681 m
1.131 m
0
5,2
10
20,62 km

Vista 1974 veces, descargada 39 veces

cerca de San Mamés, Madrid (España)



Marcha realizada el sábado 2 de febrero de 2013
San Mamés es un pequeño pueblo con poco sitio para aparcar, salvo en la parcela rústica, que han habilitado como aparcamiento, y que se encuentra en la misma carretera que baja hacia el pueblo de Pinilla de Buitrago. La temperatura ronda los cero grados a la hora de salir y el día amenazaba con el blanco y sólido elemento, como así ocurrió en varias ocasiones, pero las alarmantes previsiones meteorológicas no se llegaron a cumplir.

El frío no fue tan acentuado, sólo en la parte más alta la temperatura llegó a cuatro grados y medio bajo cero, y el viento aunque racheado, no alcanzó en ningún momento las velocidades que se preveían, aunque posiblemente en las cuerdas, la cosas estuviera mucho más complicada. Desde el aparcamiento, volvemos unos metros por la misma carretera de venida desde Buitrago del Lozoya, y nada más pasar el ayuntamiento tomamos la calle de la izquierda, que rápidamente se convierte en una calleja la “de la Fuente” que es como en realidad se llama. Poco antes de llegar a la dehesa Matamolinos, dos fincas rústicas; una a la derecha con un letrero de trabajos y productos artesanales, y otra a la izquierda con tres perros mastines y un rebaño de cabras, en la parte trasera. También un grupo numeroso de coches, que en su mayoría pertenecían a paseantes que habían ido hasta la chorrera de San Mamés, ciertamente llamativa por lo bien cargada de agua que bajaba. Nosotros preferimos seguir pista adelante para llegar hasta el cerro de la Mesilla y la ladera del Duque, a menos de un par de kilómetros de la Horizontal y de la cuerda en la que se encuentra el puerto de la Linera. El camino de subida hasta aquí va teniendo cada vez más nieve, que aunque dura y cómoda para caminar; en su tramo más alto tan sólo llega a tener un espesor de siete u ocho centímetros. La verdad es que no mucho, para la época del año en que estamos, aunque tampoco llegamos a sobrepasar los mil setecientos metros de altitud, a partir de la que posiblemente hubiera mayor espesor. Pero las cosas parecían querer cambiar, si tenemos en cuenta que conforme avanzaba el día los algarazos de nieve eran cada vez más frecuentes y más duraderos, con pequeños intervalos en los que algún rayo de sol se colaba entre las nubes. Al llegar a la fusión de los arroyos del Tajo y de los Robles nuestro rumbo da un cambio brusco al este para conectar en poco más de un kilómetro con el camino de los Gallegos o de la cañada del Molino, que viniendo desde la Horizontal, supone una buena opción de regreso hasta el pueblo de Villavieja del Lozoya, o como era nuestro caso, hasta el de San Mamés. Hay que ir pendientes para no pasarse el camino de regreso a San Mamés, y para ello tres kilómetros antes de llegar a Villavieja y teniendo como referentes una fuente a la izquierda y el depósito de agua de Villavieja a la derecha (marcados con waypoints), deberemos coger a la derecha y en el esquinazo de dicho depósito el camino de los Almajanes, que se encuentra en la misma cañada de la Cárcava. Desde aquí hasta el coche, poco más de cuatro kilómetros, aunque ahora desde la dehesa de Matamolinos entraremos en el pueblo por la calleja de las Tres Iglesias, paralela a la calleja de la Fuente por la que salíamos seis horas antes, con un cielo amenazador, y que al llegar al coche decidió descargar con gran alegría mucha más nieve de la que nos había caído a lo largo de todo el día.

2 comentarios

  • Foto de Pedro Solé

    Pedro Solé 13-feb-2013

    Gracias por la ruta, Sextante. Sólo un comentario: en mi opinión le falta "la guinda", la desviación a la Chorrera de San Mamés (aunque se ve de lejos). La posición de esta chorrrera y el punto de desvío se pueden ver por ejemplo en la página 138911 de Wikiloc.

  • Foto de sextante

    sextante 14-feb-2013

    Efectivamente, Pedro Solé, la chorrera de San Mamés se puede considerar una perita en dulce. De hecho, yo la tengo descrita en un par de rutas, en distintas épocas del año, pues cambia mucho su aspecto cuando está congelada en invierno o pletórica de agua en primavera. Pero en esta ocasión, no entraba en nuestros planes desviarnos para echar un rato en la cascada, de ahí que la obviáramos.

Si quieres, puedes o esta ruta