Coordenadas 3802

Fecha de subida 23 de julio de 2018

Fecha de realización julio 2018

-
-
2.614 m
1.600 m
0
4,6
9,3
18,58 km

Vista 465 veces, descargada 34 veces

cerca de El Portalet, Aragón (España)

El macizo de Anayet junto con el de Ossau son considerados como la zonas más primigenias de la Cordillera Pirenaica y los restos de una antiquísima caldera volcánica asi lo atestiguan.El pico Anayet ,en concreto,se trata de los restos de una chimenea volcánica,lugar por donde ascendía la lava y que a día de hoy es la parte por donde se gana la cima, diferenciandose de su vecino Midi d'Ossau donde sus paredones son los que conformaban el cráter.Dos fenomenos naturales parecidos pero diferenciados dentro de la vulcanología.
De la antigua caldera podremos observar el pitón volcánico que es hoy el pico Anayet, un lacolito,masa de roca ignea en forma de cúpula que arquea los sedimentos y un sill,masa tabular de roca, con frecuencia horizontal, que se ha intruido lateralmente entre dos capas antiguas de roca sedimentaria o entre capas de lava volcánica El lacolito se sitúa pegado a dicho pitón, al SO, que es conocido como punta de las Negras; y el sill, que se sitúa al E del pico, donde se asientan los Ibones de Anayet, conjunto lacustre más importante del macizo. La edad del volcán data del Pérmico y la andesita es la roca dominante,de ahí su característico color rojizo tan inconfundible.
Ante la aglomeración e imposibilidad de aparcar nuestro vehículo en el parking del corral de las mulas,clásico estacionamiento para iniciar el track,proseguiremos por la carretera estacionando el coche en una explanada próxima.Desde esta explanada enlazaremos con el camino pavimentado que lleva a la estación de ski de Anayet,por el cual circularemos alrededor de unos 600 metros antes de abandonarlo por nuestro margen derecho cogiendo una desdibujada senda en dirección al Pico de Espelunciecha.El motivo de dejar el camino es la gran afluencia de gente que discurre por él, por la busqueda de algo de soledad en una ya de por si masificada ruta y por acometer la ascensión por un itinerario diferente a la del barranco de Culivillas.
Asi que tomando como referencia los postes de la instalación del teleférico, comenzaremos a remontar las lomas herbosas de la mencionada senda,que incluso llegando a desaparecer por momentos de nuestra vista, fruto del poco transito que circula por ella,no entrañará ningún tipo de problema para la progresión.
Conforme vayamos acercandonos a la modesta cumbre de la Corona de los Farallones,flanqueada por los horrendos teleféricos,la difuminada senda por la que transitabamos dará paso a un pisado sendero que nos llevará a la curiosa cabaña restaurante de La Glera,abierta unicamente en temporada invernal.
A partir de este punto, el track ganará en vistosidad porque abandonaremos los pastos herbosos que nos acompañaban para pasar a un terreno rocoso más propio de la altura en la que nos encontramos.
Desde este momento, la dureza de la ascensión se acrecenterá gradualmente, asi que proseguiremos por el serpenteante sendero, que bordea el Pico Espelunciecha, buscando la planicie lacustre de los ibones de Anayet,auténtico espectáculo visual digno de mención
Una vez en los ibones y bajo la atenta mirada de la chimenea volcánica del Pico Anayet buscaremos un lugar cobijado donde pasar la noche mientras vamos visualizando el cresterio que realizaremos el dia siguiente.
De forma que con poco más que hacer hasta la llegada del ocaso nos dedicaremos a fotografiar el impresionante entorno en el que nos encontramos.
Ya instalados en el vivac y tras una copiosa cena ,nos encomendaremos al Dios Morfeo esperando que los presagios de timidas lluvias, que remitía el parte meteorológico ,no sean cumplidos.
Una vez recien levantados y tras una ligeresima lluvia nocturna,cosa que le dio su puntillo al vivaqueo,disfrutaremos de un espectacular amanecer sobre los tresmiles del cercano Valle de Tena antes de emprender la marcha hacia el collado de Anayet.
La subida hasta el collado,es un corto pero duro repecho de rocas fragmentadas que superaremos sin ningún tipo de dificultad tras varios zigzagueos.Desde este punto y hasta la cumbre del Anayet tan solo deberemos girar hacia nuestra derecha y seguir un sendero que sube decidido el cual nos depositará en un curioso paraje rojizo,fruto de la extinta acción volcánica de la zona.Unos metros más adelante nos toparemos con el mítico paso de la cadena ,que aunque carente de dificultad es algo expuesto por lo que nos ayudaremos de ella para continuar progresando.Atravesado el riesgo ,nos encontraremos bajo una chimenea,antesala de la cumbre,que deberemos superar para hollar la tan ansiada cima.
Las vistas desde la cumbre son limitadas tanto por la nubosidad como por la prontitud de la mañana,asi que sin poder disfrutar de la panorámica que ofrece está cima ,emprendemos el descenso en busca del siguiente y cercano objetivo.
Extremar las precauciones al máximo tanto en el ascenso y descenso de la chimenea,como en el paso de la cadena.
De vuelta en el collado y con la climatología en claro progreso nos lanzamos hacia la cúspide del Vértice de Anayet o Punta O Garmo.El camino, sin apenas dificultad,más que la propio pendiente,nos llevará hasta la cumbre jalonada por el vértice geodésico que da origen a su nombre.El cielo nos ha dado una tregua y sorprendentemente se ha despejado a un ritmo algo anormal ,lo que nos permitió disfrutar de unas vistas maravillosas.
Situados en el cresterio del macizo del Anayet, tan solo nos quedará avanzar por su cordal hollando un rosario de cumbres,que quiza no tengan la importancia de las dos anteriores pero que complementan al track con aires de alta montaña.
La ruta, en un principio nos iba a llevar hasta la cima del Pico Royo pero en el collado que separa a este del Culivillas, decidimos iniciar la bajada para visitar el Ibón de Lapazuso donde,tras un breve descanso,enlazaremos con un camino que nos llevará a la estación de ski y desde aqui al punto de partida continuando por la carretera que la une con el parking del corral de las mulas.
Ruta circular altamente recomendable tanto por la belleza del entorno como por la cantidad de cimas que se recorren

Comentarios

    Si quieres, puedes o esta ruta